JPC: Contactos

Cuando el ex secretario general de la ONU promete conseguir recursos afuera para crear 2 millones de empleos. no bromea.

Al cabo de tres años, Pérez de Cuéllar vuelve al piso 38 de la sede de la Naciones Unidas en Nueva York. Lo recibe calurosamente su amigo Boutros Boutros Ghali, el actual secretario general egipcio de la organización.

El nuevo presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, invitó a Pérez de Cuéllar a integrar el directorio de uno de sus bancos -curiosamente-, el Fuji-Wolfensohn International.

A mediados de mes, Rafael Crisóstomo, fotógrafo peruano que trabaja en un diario de Washington, fue enviado a Nueva York para cubrir la visita del Ing. Fujimori y su presentación ante el Consejo de las Américas. CARETAS pidió a Crisóstomo que hiciera lo posible para seguir los pasos también de Javier Pérez de Cuéllar, quien como presidente de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de la Unesco, visitaba simultáneamente la ciudad de los rascacielos. En realidad, el candidato-presidente había arreglado su itinerario de retorno de la Cumbre Social de Dinamarca para coincidir en el día con el candidato-embajador y eclipsar así su presencia en la ONU -lo que en términos nacionales logró.

Explicable. Mientras Fujimori viajó acompañado de un equipo de periodistas y camarógrafos, JPC partió de Lima sin que su gente advirtiera siquiera a la prensa de las circunstancias del evento que presidiría.
Ya en octubre de 1994 había sucedido algo parecido, cuando el ex secretario general acudió a Washington a hacer entrega del Premio Africa al legendario Nelson Mandela en una ceremonia en la que participó el presidente Bill Clinton. Nadie en UPP hizo un esfuerzo para aprovechar la ocasión electoralmente. Según parece, siguieron instrucciones del propio embajador que no termina de acostumbrarse a la idea que ahora es un candidato que debe mostrar todas sus cartas de presentación.
"Estas son obligaciones, dice, y no las utilizaré en favor de mi postulación presidencial".
"Es una actitud no del todo comprensible", comenta un antiguo colega suyo. En todo caso, esta vez Crisóstomo llegó a tiempo para documentar el encuentro de JPC con su sucesor en la ONU, Boutros Boutros Ghali, y captar el grado de amistad que lo vincula con el actual secretario general egipcio.

WOLFENSOHN, EL MUNDIALISTA

Esa tarde estuvo a punto de reunirse con otro amigo, James D. Wolfensohn, 61, quien acaba de ser nombrado presidente del Banco Mundial. Hombre de múltiples intereses, Wolfensohn fue designado para ese puesto ya en 1981 por Robert McNamara, el más notable de los presidentes de la institución. Wolfensohn era entonces de nacionalidad australiana y no pudo concretarse su nombramiento, y McNamara fue sucedido por banqueros conservadores como Tom Clausen.

Wolfensohn podría marcar una diferencia. En los años '80 creó James D. Wolfensohn Incorporated (JDWI), banco de inversiones de notable éxito, y se dio el lujo de contratar en 1988 a Paul Volcker cuando éste renunció al directorio de la Reserva Federal. Volcker ahora lo reemplaza en JDWI.
JDWI creó también Fuji-Wolfensohn International en sociedad con el Fuji Bank, el tercer banco más grande del mundo, e invitó a Pérez de Cuéllar a formar parte de su directorio.
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