Sacando Filo

Las preocupantes observaciones de Murray.

A menos de dos semanas de las elecciones, el jefe de la misión de observadores de la OEA, el argentino Santiago Murray, sostuvo un diálogo con CARETAS, apenas llegado de Washington. En una elección tan irregular y discutida como la actual, Murray está entre dos fuegos: el de la oposición, que le exige firmeza, y el del gobierno, que le demanda pasividad. La desatinada intervención del hondureño Cueva la semana pasada, complicó su posición.

Santiago Murray de la OEA: preocupado por las numerosas denuncias de proselitismo por parte de funcionarios estatales.

A menos de dos semanas para las elecciones, el jefe de la misión de observadores sostuvo un breve diálogo con CARETAS.

-¿Cómo califica usted el desarrollo de la misión?
-Estoy satisfecho con ella, se están cumpliendo los diseños originales. Estamos listos, coordinando las acciones con el JNE y con Transparencia que realizará una observación doméstica.
-Sin embargo esta última institución ha hecho observaciones a la labor de ustedes.
-Bueno, ellos creen que es mejor tener observadores nativos y yo estoy de acuerdo con eso totalmente. Pero nosotros somos profesionales. No hemos venido a hacer turismo.
-¿El número de observadores (70) no es reducido?
-A Nicaragua la OEA mandó 416 y la ONU un número similar, hubo muchos grupos no gubernamentales como el grupo Carter que también observaron. Sin embargo esa realidad era distinta y además hoy contamos con el factor sorpresa, nadie sabe qué mesas observaremos el 9. Lo que importa es la movilidad de los observadores.
-Pero se ha dicho que esta misión cuenta con poco presupuesto. ¿No va esto en desmedro de esa movilidad?
-Debemos reconocer que hay una escasez de recursos de países donantes. Pero con los que hay basta. 70 me parece un buen número de observadores. En la elección pasada hubo 35.
-El general Malca le prometió levantar las zonas de emergencia y esto no viene ocurriendo, ¿qué opina la OEA?
-Si el tema se pone sobre el tapete de nuevo, tal vez sería necesario revaluar el estudio para levantar ese estado en esas zonas.
-Usted consideró, sin embargo, que esta condición sería "necesaria" para garantizar la limpieza del proceso.
-Sí declaré ello, pero la situación no es la misma. Vino el conflicto y la amenaza terrorista sigue latente.
-¿No es grave que las denuncias contra los militares se hayan incrementado?
-Bueno, han llegado denuncias, como la del APRA en Chiclayo y a esto se pueden sumar las quejas sobre repartición de calendarios, atentados contra candidatos, etc. Pero hay otro elemento. Ahora las FF.AA. ya no están a cargo del transporte de las ánforas y de las actas, sino los registradores nacionales y distritales que son civiles. Sobre si los militares tienen voluntad o no de violar la Ley Electoral, yo no puedo emitir un juicio.
-¿La gran cantidad de denuncias no solucionadas aún podría empañar la imagen del proceso?
-Lo ideal sería que el Estado ponga todo el empeño para agilizar estos casos. Si la justicia demora, el JNE debe pronunciarse. Yo no puedo dejar de decirle que es muy preocupante el número de denuncias y el aumento de éstas con respecto al proselitismo de funcionarios del Estado. Esas son cosas que el gobierno debería atender.
-¿Es que acaso no las atiende?
-He dicho debería. Pero hay avances como el caso de Chepén o Chachapoyas en donde se abrió proceso penal.
-¿Este avance podría significar la prueba contundente que tanto reclaman para pronunciarse?
-Vea, es muy probable que no haya habido un mandato expreso del Ejecutivo, sino una voluntad de congraciarse con el Presidente, una iniciativa individual.
-Pero hay casos que atañen a la misma cúpula oficialista: las cartillas de personeros, por ejemplo.
-Esas denuncias las debe observar el JNE.
-Sobre la presunta violación de la Ley por parte de Fujimori en la ciudad de Chiclayo un observador de la OEA declaró que no existieron transgresiones a la norma electoral; sin embargo, lo que se vio en los medios era todo lo contrario: carteles, discurso proselitista y demás en actos propios de un Presidente.
-Ese fue un error y lo asumo, lo cometió el funcionario hondureño Juan José Cueva quien no debió pronunciarse sobre el tema.
-Pero lo hizo, ¿la OEA está de acuerdo con sus declaraciones?
-Eso no podemos decirlo. Es el JNE el que se debe pronunciar sobre si hubo violación o no. Nuestro pronunciamiento se dará si se evidencian graves irregularidades. Es en el informe final en donde se tendrá el balance y el juicio definitivo de la OEA sobre este proceso electoral. (Jeremías Gamboa).
Caretas 1356