CONTROVERSIAS

Por FERNANDO ROSPIGLIOSI


Control Natal: las Fuentes de Fujimori

MUCHO se ha especulado últimamente sobre las motivaciones políticas de Alberto Fujimori para atacar a la Iglesia Católica como lo está haciendo. Porque incentivar una política de planificación familiar, es algo que muchos países del mundo han hecho sin tanto aspaviento y escándalo como viene ocurriendo en el Perú.
Sin embargo, hay una pregunta que no se ha formulado en el debate: ¿de dónde ha sacado Fujimori la idea que el control de la natalidad es un elemento esencial para combatir la pobreza y desarrollar el país?
Como se sabe, Alberto Fujimori no es precisamente un teórico. El mismo se define como un pragmático, alguien que aplica con firmeza ideas que toma de alguna parte.
En este caso, como en muchos otros, su fuente de inspiración parecen haber sido los militares. En el Plan del Golpe, elaborado en 1989-90, de donde Fujimori y Vladimiro Montesinos han tomado gran parte de las políticas que se han aplicado en los últimos años (CARETAS 1300), se le da mucha importancia al tema.
En un capítulo titulado "Estrategia poblacional peruana para la primera mitad del siglo XXI", se dice que "el problema más importante del Perú reside en que sus tendencias demográficas después de la Segunda Guerra Mundial han alcanzado proporciones de epidemia". (Plan, tomo I, p. 11).
La conclusión es que hay que "frenar lo más pronto posible el crecimiento demográfico".
Para ello "es conveniente la utilización generalizada de procesos de esterilización de los grupos culturalmente atrasados y económicamente pauperizados. Sin estas cargas innecesarias, el acceso a ciertos niveles de bienestar por los grupos familiares débiles se facilitaría."
Más adelante se detallan mecanismos específicos para lograr esos fines: "debe ser norma en todos los centros de salud que atienden partos, la ligadura de trompas, salvo demostración fehaciente de solvencia económica...".
Aunque añade que "los métodos compulsivos deben tener sólo carácter experimental y aplicarse en zonas puntuales para medir las distintas reacciones de la población ante su aplicación, antes de extenderlos a otros sectores", más adelante sostiene lo contrario.
"El ingreso a los programas de trabajo temporal deben tener como precondición la certeza de la restricción reproductiva. Los programas de apoyo a ciertos sectores sociales tendrán como contrapartida el requisito indispensable de participar en el Programa Poblacional del Estado."
Este acápite concluye con una frase que quizás tenga alguna relación con la manera que tiene Alberto Fujimori para enfocar el asunto: "No se permitirá la difusión pública de opiniones contrarias a la política poblacional."
Esas son algunas de las medidas que se proponen para el control de la natalidad. Pero hay otro problema, el "excedente poblacional", el supuesto exceso de población ya existente. Para solucionarlo se proponen dos medidas:
1) Exterminar a los elementos nocivos: "Consideramos a los subversivos y sus familiares directos, a los agitadores profesionales, a los elementos delincuenciales y a los traficantes de pasta básica de cocaína como excedente poblacional nocivo. Para estos sectores, dado el carácter de incorregible y la carencia de recursos para distraer en su atención, sólo queda el exterminio total."
2) Para el "excedente poblacional sano", se propone "la migración a otros países".
Al parecer, en este tema también Fujimori ha tomado algunos elementos del Plan del Golpe -que es un programa de un sector de militares a aplicar en el curso de varias décadas-, y los está poniendo en práctica.
Sin duda es necesaria una política de planificación familiar. Pero no es el control de la natalidad la forma de combatir la pobreza, ni los ataques desmesurados a la Iglesia Católica el método adecuado para llevarlo adelante.
Como ha ocurrido en otras ocasiones, Alberto Fujimori deforma ideas plausibles hasta convertirlas en caricaturas monstruosas.
CARETAS 1381