Cambio de Guardia

Negociaciones frustradas y las nuevas promociones.


Víctor Polay y Peter Cárdenas en la Base Naval del Callao, recién llegados de Yanamayo. Se negaron a firmar un Acuerdo de Paz con el gobierno.

LA mediados de 1994, el Servicio de Inteligencia trató de convencer a los cabecillas del MRTA detenidos en la Base Naval del Callao, Víctor Polay, Peter Cárdenas Schulte y Lucero Cumpa, para que firmen una carta de rendición similar a la suscrita por Abimael Guzmán y la cúpula senderista. Los emerretistas se negaron.
Poco después, en junio de 1994, los familiares presentaron un recurso de Hábeas Corpus en la Primera Sala Penal del Callao, contra el Comandante General de las Zonas Navales, el Comandante General de la Marina y el asesor presidencial y hombre fuerte del SIN Vladimiro Montesinos Torres.
De acuerdo a la versión de Polay, contenida en el escrito presentado al juez y en narración hecha a los familiares con los que ha podido hablar, una madrugada fue sacado de su celda por un almirante y llevado a una oficina de la Base Naval. Allí lo esperaba Vladimiro Montesinos.
El asesor había preparado una carta de rendición, en la que Polay y otros emerretistas terminaban apoyando al gobierno. Polay dice que se negó. Entonces Montesinos se encolerizó y gritando le dijo que de su celda sólo saldría muerto y que sería mejor que fuera comprando su ataúd. Añadió que ya se había aprobado la pena de muerte y que Polay sería el primer ejecutado.
A continuación ordenó que lo devolvieran a su celda y que le reduzcan el tiempo de salida al patio.


Néstor Cerpa, actual cabeza del MRTA. Habría otros dirigentes todavía no identificados.

En el Habeas Corpus se precisa que Abimael Guzmán y los otros prisioneros de Sendero Luminoso, también condenados a cadena perpetua, reciben otro trato. Tienen visitas, se les permite leer, salen al patio con frecuencia, se comunican entre ellos y les llegan obsequios de fuera.
A Polay, según el escrito, se le ha negado el ingreso de libros como la `Historia del Perú' de Jorge Basadre, y las `Memorias' de Winston Churchill, entre otros.
El Habeas Corpus fue declarado infundado.
La última edición del vocero emerretista "Voz Rebelde", de agosto de este año, encontrado en la guarida allanada al MRTA, confirma esa versión.
Ellos dicen que las "mazmorras han tenido efectos con quienes siempre fueron falsos revolucionarios, como Abimael Guzmán y sus seguidores, que igual que los reaccionarios fueron buenos para matar pero cobardes para morir o resistir la prisión. Pero las mazmorras de la dictadura no han podido vencer la fortaleza de los verdaderos revolucionarios...".
Expertos consultados hicieron notar que Polay, Cárdenas y Cumpa eran tributarios de la doctrina del "Che" Guevara, según la cual los revolucionarios deberían ser básicamente hombres de acción. Por eso los dirigentes emerre-tistas eran a la vez combatientes.
En cambio, Sendero Luminoso se encuentra en la vertiente más ortodoxa y tradicional del leninismo y el maoísmo, donde el jefe es más un teórico y un político. De hecho, Abimael Guzmán era un intelectual y no participó directamente en ninguno de los crímenes y atentados que ordenó cometer. Cuando cayó prisionero se quebró rápidamente y se prestó al juego que le impusieron, a cambio de pequeños beneficios en la prisión.
El MRTA ha usado ese comportamiento de sus dirigentes presos como parte de su propaganda para reclutar nuevos militantes, y para desacreditar a SL.
Según fuentes policiales, por la escuela de cuadros terroristas del MRTA desbaratada la semana pasada, han pasado unas seis "promociones" de jóvenes emerretistas, cuyas edades fluctúan entre los 16 y 20 años. Ellos provienen mayormente de la selva y la sierra.
Al parecer su principal centro de operaciones en la actualidad está en las zonas de Pichinaqui, Mazamari, Chanchamayo, La Merced y Villa Rica.
Luego de la intervención a su local de La Molina, la reacción de los emerretistas no se hizo esperar. Atacaron la base contrasubversiva del Ejército en Sanchirrio Palomar, sobre el Perené, provincia de Chanchamayo. Producto del ataque quedó herido el soldado Alejandro Shareva Ramón, según informó el Comando Político-Militar de la subzona de seguridad del centro.
La Policía también ha descubierto que los emerretistas siguen cobrando cupos a empresarios, a los que continúan amenazando con matarlos y destruirles sus fábricas y empresas. (J. Torres).


CARETAS 1392