Cholo en China

Oswaldo Reynoso: de Arequipa a Tian An Men en una gran novela.

Escribe MARIA ELENA CORNEJO


Cual un Buda redivivo, Reynoso paseó su humanidad por la China misteriosa y milenaria conmovida por el contacto con el capitalismo y la modernidad.

TODO en su casa recuerda a China, y no sólo las pequeñas dimensiones que los orientales suelen destinar a la vivienda. El biombo de seda brillante, las máscaras de la Opera de Pekín con sus largos bigotes y cabellos lacios, la pipa inventada para fumar opio, los bastidores en papel de arroz con monogramas en blanco y negro, la tetera de porcelana con delicados mandarines pintados en rosa y verde, el mantel de seda cruda que cubre la mesa y el aroma a té de hierbas con que el anfitrión agasaja a sus invitados matutinos. Doce años en China han dejado profundos surcos en el corazón del escritor arequipeño Oswaldo Reynoso. Y como todas las experiencias que marcan la existencia, su recuerdo es dulce y amargo como los frutos silvestres, a veces duro y desconfiado, y otras tierno e inasible.
Oswaldo Reynoso, con su hermoso y abundante pelo cano suelto al viento y su generosa barriga que testimonia su afición a la buena mesa, paseó su humanidad por las calles de Beijing durante doce años.
Los chinos del pueblo le sobaban el vientre como si fuera un Buda redivivo y él les contestaba con una abierta sonrisa a falta de conocimiento del idioma. Se fue a buscar la felicidad mientras trabajaba en una agencia pero una gravísima enfermedad, hoy felizmente superada, lo trajo de vuelta antes de lo previsto. Le quedaron, sin embargo, los recuerdos, los amigos y las atroces imágenes de la represión en la Plaza Tian An Men. Pero el escritor guardaba también otras querencias: las de su natal Arequipa y la revolución de los años 50 cuando los colegiales del Independencia regaron con su sangre las adoquinadas calles de la ciudad.
De todas estas visiones está hecha la estupenda novela "Los eunucos inmortales" que editorial Peisa puso hace algunas semanas en circulación. "Eunucos hay en todas partes del mundo, en los regímenes comunistas y en los capitalistas. Son rojos, negros, amarillos, cholos, blancos. Los eunucos tienen rasgos comunes: son retardatarios, intolerantes, abusivos, estériles, se enquistan en el poder para impedir el progreso", dice con rabia contenida.
Reynoso no cree en la novela total, se inclina más bien por la novela-universo. "La primera quiere formar una realidad, la segunda pretende crear un universo". Por eso se considera un artista antes que un escritor y lo explica: "el escritor maneja el lenguaje para expresar sus ideas, el artista hace del lenguaje un elemento estético donde incluye estructura, personajes, diálogos, atmósfera, tono... Eso se está perdiendo".
En efecto, Reynoso es un escritor que publica muy poco (Los Inocentes, 1961; En Octubre no hay Milagros, 1965; El escarabajo y el hombre, 1970; En busca de Aladino, 1993) aunque escribe mucho, "Es por respeto al público", diría un rato después bajando la voz como en confidencia, al precisar que "Los eunucos..." conocieron diez versiones y cinco años de intenso trabajo. Trabaja diariamente acompañado de música clásica, de preferencia barroca. "Allí encuentro el ritmo que necesito para escribir, a veces son adagios, o andantes o allegros", dice recitando en voz alta algunos párrafos del libro mientras marca el compás con el brazo derecho ondulante.
Vargas Llosa decía que una novela se compone de 99% de trabajo y 1% de talento, y esa receta la aplica el escritor sin salirse de los márgenes. El resultado es un extraordinario testimonio mágico y doloroso en busca de la felicidad.



EXTRAMUROS DEL MUNDO.- ¿Qué significa ser artista en el Perú?, se pregunta Herbert Rodríguez en la retrospectiva que presenta en la Galería Extramuros (Paseo de la República 6045, Miraflores). La respuesta se encuentra en los dibujos, pinturas y objetos que cubren 15 años de un trabajo de personalísimo sello donde el artista se ha esmerado en trasgredir los patrones estéticos. La mayoría de trabajos que el artista expone en esta oportunidad, no han sido vistos anteriormente aunque su talante sea inconfundible. Herbert Rodríguez (Lima, 1959) se formó en la Católica, fue animador de Huayco y su obra ha sido presentada tanto en la Bienal de Sao Paulo en 1983 como en la Trienal de Grabado en Suiza en 1994.


Anaís Nin

Coreografía de Atelier en el ICPNA.

LA escritora Anaís Nin tuvo una vida exagerada y controvertida. Amó al escritor Henry Miller, a su mujer June, a su psiquiatra, a su marido, y en cada relación fue dejando trozos de su energía y de su personalidad. El grupo de danza Atelier que dirige la coreógrafa Molly Ludmir se ha basado en la vida y obra de esta célebre mujer para presentar "Anaís, comprensión del amor", hoy jueves y mañana 26 en el ICPNA de Miraflores a las 7.30 p.m. Entrada general S/. 20 soles, estudiantes S/. 10 y Concid S/. 5 soles.



BOHEMIA.- La flamante galería ubicada en el Ovalo Gutiérrez de Miraflores, expone una colectiva de arte contemporáneo peruano con obras de pintores y escultores de distintas generaciones, técnicas, tendencias y trayectoria. En la foto, cuadro de Luis García Zapatero.

OLOR A TINTA

Mr. Vértigo
Paul Auster
Editorial Anagrama
Desde que Paul Auster vio publicada su primera novela: La invención de la soledad, ha pasado bastante tiempo. Ahora este autor norteamericano es poco menos que una celebridad y uno de los escritores más brillantes y prolíficos de los Estados Unidos. Sus temas giran siempre en torno a la contingencia, la soledad. Personajes de una América moderna que sin embargo no cambia en nada la condición universal del hombre. Después de una saga de novelas que han estado ligadas por este tema obsesivo y recurrente, Auster decide dar un giro casi radical en su última novela: Señor Vértigo. La historia transcurre en la América de los años treinta, en plena recesión y lo que para unos puede parecer una historia completamente descalabrada termina convirtiéndose en una riquísima fábula con ribetes de novela picaresca. Un niño vagabundo de las calles de St. Louis encuentra un día a un buen hombre que le promete enseñarle a volar con la condición que, si al final del tiempo acordado, éste no logra su empresa, el niño le cortará la cabeza con un hacha. El pequeño Walt encuentra en el maestro Jehudi , su tutor espiritual, el padre perdido de este pequeño que se somete a las pruebas más inimaginables, más tarde convertido en una suerte de Marcel Marceau volador. Con esta novela y dos películas recién estrenadas: Smoke y Brooklyn Boogie, realizadas con el cineasta Wayne Wang, Paul Auster, se encuentra en la cumbre de su carrera. Atrás quedó el joven poeta que enviaba manuscritos -rechazados una cuarentena de veces- a las editoriales de su país. Ahora Auster es toda una estrella. (Patricia de Souza).


Paul Auster: fábula de la recesión.


El Mal Amado

Carlos Orellana, entre boletines oficiales y libérrima literatura.

MUCHACHAS DE LOS SETENTAS

Tenían piernas gruesas,
faldas cortas.
Admiraban a Flora Tristán, a Vanessa Redgrave.
Pero cerraban automáticamente las piernas
a la hora del amor.
Perdida la inocencia
gozaban arañando el cielo raso.
Eran sus senos, bajo las chompas,
un misterio lunar.


La década de los ochenta bajo la mirada del escritor Orellana.


Novela editada por Amadís.

ALGUIEN escribe poemas eróticos en Palacio de Gobierno. Aunque también boletines oficiales. Ahora ha escrito una novela. Es Carlos Orellana, quien es al mismo tiempo tanto escritor libérrimo como jefe de Prensa de Palacio, aunque confesando mutua desconfianza y deslealtad entre ambas personalidades. Que no se entere el jefe.
Su última publicación, que a la vez es su primera novela -"La Canción del Mal Amado" (Ed. Amadís)-, le debe su culminación precisamente a la última campaña presidencial, la cual asegura no haberla pasado trabajando, sino escribiendo. Se trata de una novela tributaria de la angustiante década pasada, en la que nadie estaba seguro de nada, especialmente una generación criada en la militancia política que veía violentamente caerse a pedazos ideologías y estructuras que alguna vez parecieron determinantes. El testimonio literario de esta época relativamente reciente recién está dejándose ver en la bibliografía nacional, y en el caso de "La Canción..." -que el propio autor considera como novela "de aprendizaje"- lo saltante es que el fracaso nacional está de alguna manera subordinado al más privado, el emocional, del protagonista, el modesto profesor de San Marcos Bruno Bermúdez, que colapsa al ser abandonado por su segunda mujer. En este universo signado por lo no exitoso -autoasumido por Orellana como irremediablemente ribeyriano- todos los personajes conocen alguna de las muchas caras del infortunio, variando entre ellos la manera en que esta experiencia transforma a una persona. En el caso de Raymundo Estenós, otrora pedante poeta ahora resignado inquilino de unidad vecinal, la penuria le hace conocer el valor solidario de la humildad. En el caso de Bermúdez, la desventura le hace volver de nuevo -derrotado y perdido- al mismo sitio donde empezó. Tal como corresponde a la agreste época en que se desarrolla, respetables dosis de virulencia están presentes, aunque de todos sus blancos -políticos, la Iglesia, el Opus Dei- es contra la mujer contra quien mayores baterías descarga. El tema inevitablemente lo exigía, gambeteando Orellana al decir que esas "son cosas que no digo yo, sino los personajes". Es más, dejando en claro que el asunto no es personal, publicará pronto "Los Simulacros de Venus", poemario erótico con que el escritor, una vez más, traicionará al funcionario. En lo que ambos parecen coincidir es respecto al poder: "sólo interesa como espectáculo", fue la respuesta unánime.


Nuevo Rumbo

Pedro Gjurinovic dejó la dirección del INC.

DESPUES de casi cinco años de gestión al frente del Instituto Nacional de Cultura, Pedro Gjurinovic dejó la dirección de un ente al que le dio una inyección de vitalidad no siempre entendida por el público. Personalidad inquieta pero silenciosa, Gjurinovic es de las personas que primero hacen y luego dicen. Sin embargo, en honor a la verdad, sus acciones nunca fueron arbitrarias o caprichosas sino que contaron con el asesoramiento respectivo. Bajo su gestión se unificaron los museos estatales del país dándoles mayor operatividad; se aprobó un reglamento de organización y funciones para modernizar la anquilosada institución; el Perú se incorporó a la Colección Archivos de ediciones críticas, de la Unesco convirtiendo a nuestro país en centro difusor de obras literarias en los países andinos; e impulsó un concurso de logotipos para dar nueva imagen al INC. Es de esperar que el gobierno le asigne nuevas responsabilidades.


CONCURSO

LETRAS


CARETAS 1398