El Disco Duro de Abimael

Senderólogo Carlos Tapia revela cifras desconocidas que muestran la realidad de la organización terrorista.

Abimael Guzmán llevaba en su computadora un minucioso registro de sus fuerzas, y el material bélico con el que contaban los destacamentos, milicias y bases de apoyo en cada región del país.

Ingeniero agrónomo, ex profesor de la Universidad de Huamanga y diputado en el período 1985-90, Carlos Tapia es reconocido como uno de los más acuciosos investigadores del proceso subversivo. Hace poco terminó un libro titulado "La estrategia antisubversiva y la derrota de Sendero Luminoso", que pronto publicará el Instituto de Estudios Peruanos. Basándose en documentación capturada a SL, incluyendo manuscritos de Abimael Guzmán y datos de la computadora que tenía en su refugio, Tapia realiza una radiografía de la organización terrorista, concluyendo que, a pesar de los estragos que causó en la sociedad peruana, en realidad no era tan fuerte ni tan grande como se creía. Aquí algunos extractos del libro.

Fotos VICTOR CH. VARGAS

UNO de los temas poco explorados en relación a la derrota del senderismo, es el de las graves consecuencias tácticas y estratégicas que devinieron de su equivocada afirmación -en 1991- de haber alcanzado el "equilibrio estratégico". Esta falsa percepción de la correlación de fuerzas existentes los llevó a cometer un conjunto de otros errores.

El banco de datos de Abimael Guzmán da cuenta que en 1990 SL habría contado con 23,430 miembros, pero no tenían más de 300 armas de guerra, 500 carabinas y 235 revólveres.

Los argumentos de Abimael Guzmán pueden resumirse así:
1° Durante 1989 se habría logrado pasar de la guerra de guerrillas a la guerra de movimientos y este hecho constituía la antesala del equilibrio estratégico.
2° La segunda campaña del "Plan de Impulsar el desarrollo de bases de apoyo" (marzo 90-febrero 91), habría logrado conquistar el equilibrio estratégico.
3° La expresión más clara de haber alcanzado el equilibrio estratégico era la ingobernabilidad del "viejo orden".
4° El equilibrio estratégico se concretaba, según Guzmán, de la siguiente manera: "para el enemigo, recuperar posiciones para mantener su sistema. Nosotros, preparar la ofensiva estratégica."
Estas afirmaciones de Guzmán estaban equivocadas:

  • El paso de la guerra de guerrillas a la guerra de movimientos, planteado como un objetivo central e íntimamente ligado al equilibrio estratégico, no pudo ser logrado, fracasando en los pocos casos en que se le quiso poner en práctica. La guerra de movimientos suponía la utilización de grandes contingentes organizados ya a la manera de un ejército regular y estar en capacidad de realizar campañas y batallas "a lo largo de amplios frentes y vastos teatros de operaciones", como decía Mao Tse Tung.
    El senderismo lo intentó, cuando trató de darle una organización superior a sus llamadas "fuerzas principales" del Ejército Guerrillero Popular (EGP). En algún momento llegó a hablar de "batallones" conformados por la unificación de "compañías", pero casi siempre se trataba de simples informes, ya que la realidad era otra.
    El Comité Zonal de Ayacucho era donde más se había avanzado en el intento de organizar batallones y compañías del EGP, particularmente al interior de las Fuerzas Principales. Cada uno de estos dos batallones contaba aproximadamente con 100 efectivos, organizados en 5 compañías. A su vez cada compañía estaba conformada por 4-5 pelotones. Es probable que en el Comité Regional del Huallaga se lograran constituir varias compañías y dos o tres batallones.

    Sepelio de la heroína popular, Pascuala Rosado, asesinada en Lima por SL hace dos semanas. Los expertos no descartan un rebrote subversivo.

    En los demás casos, los batallones y compañías registrados por Guzmán sólo existían en el papel, como producto del simple agregado de rudimentarios pelotones. Así, por ejemplo, cada uno de los denominados batallones del Comité Zonal de Ayacucho, supuestamente habría contado con 450 efectivos. Pero por estar armados con lanzas, machetes, granadas caseras y sólo algunas armas de fuego, era muy arbitrario otorgarles esa calificación y menos aún considerarlos como una muestra de estar preparados para la guerra de movimientos.

    Los "destacamentos especiales" eran los más fogueados y preparados para acciones armadas. Los seguían los "destacamentos" y luego las "milicias", que eran elementos de base y apoyo. Las distinciones en las ciudades, sin embargo, no eran claras. Elementos de la "milicia", por ejemplo, participaron en el atentado a Canal 2.

    La constitución de hipotéticos batallones senderistas aptos para actuar en la guerra de movimientos, no podía reducirse simplemente a sumar efectivos de columnas dispersas. Se requería armamento superior y, principalmente, una estructura de Estado Mayor y una organización cada vez más cercana a un ejército regular. Metas difíciles de lograr en el escenario de la guerra en la sierra, donde es fácil detectar el movimiento de contingentes de guerrilleros relativamente grandes. Por eso, fue que sólo posteriormente en el Huallaga, la selva ayacuchana y el río Ene estos intentos tuvieron un relativo éxito. Pero desde esas alejadas zonas, no se podía desarrollar una guerra de movimientos en todo el país.

    Feliciano, líder senderista en contra del Acuerdo de Paz, tendría apenas 400 seguidores.

    LA VERDADERA SITUACION DEL EGP

  • La falsedad del segundo argumento de "Gonzalo" se demuestra analizando la real situación del Ejército Guerrillero y sus crecientes entrampamientos y dificultades. A febrero de 1990, el EGP senderista estaba compuesto, sin contar el Huallaga -de donde Guzmán no tenía información-, de la siguiente manera: Fuerza principal, 816 efectivos, Fuerza local, 4,674 y Fuerza de base, 17,940, con un total de 23,430.
    En realidad, eran sólo los contingentes de las fuerzas principales del EGP las que tenían una organización propiamente militar de carácter permanente. Constituían la llamada "red móvil" del EGP, diferente de la "red territorial" formada por las fuerzas locales y de base. Las fuerzas locales, cuando no se constituían como un contingente adicional a las Fuerzas Principales, sólo estaban calificadas para realizar operativos de menor importancia. Las fuerzas de base cumplían tareas elementales y estaban constituidas por los campesinos -la mayoría de ellos desarmados o armados rudimentariamente- que en muchos casos eran obligados a participar en determinadas acciones por el solo hecho de vivir en las zonas controladas por SL.
    Incluyendo los efectivos que tendría el EGP del Huallaga, no se erraría demasiado si estimáramos en 6,000 a 7,000 el total de efectivos del EGP con alguna capacidad de participar en operaciones militares de diverso tipo: hostigamiento, sabotaje, asaltos, emboscadas, enfrentamientos. De éstos, unos 1,000 a 1,200 estaban agrupados en las fuerzas principales. Además, estaban crecientemente rechazados por el campesinado y sufriendo graves limitaciones de armas y municiones.
    De lo anterior se aprecian dos grandes debilidades del EGP. Una, la reducida proporción de las fuerzas principales, que apenas llegaban al 3.5% del total de efectivos. También tenían notorias dificultades para aumentar los efectivos de las fuerzas locales, de donde se seleccionaban los efectivos más calificados. La segunda, la excesiva concentración de efectivos: el 55% estaba en el Comité Regional Principal (Ayacucho). Si se suma éste al Comité Regional del Centro, básicamente Junín, se tiene aproximadamente al 80% del EGP.
    Si el número de efectivos propiamente militares del EGP era reducido, el total de armas con que contaba era lamentable. Menos de 300 armas de guerra (largas y metralletas), cerca de 500 carabinas y escopetas de uso civil y 235 revólveres y pistolas constituían el stock de armas de fuego que tenía el EGP a febrero de 1990.
  • En síntesis, desde el punto de vista de la acumulación militar de fuerzas, tanto en lo que se refiere a la iniciativa en las acciones como en el aprovisionamiento de armas de fuego, ya se iba mostrando el límite a que estaba llegando la estrategia del EGP senderista en las zonas rurales del país.
    Para tener una idea de la desproporción existente entre el EGP y el número de efectivos de las FF.AA. y de la PNP, habría que señalar que las FF.AA. sumaban más de 120,000 y la PNP 110,000 efectivos. Si bien es cierto que no todos ellos estaban comprometidos en la lucha contra la subversión, constituían una aplastante reserva que definía -ante un EGP empantanado y con una creciente pérdida de iniciativa en el campo- una correlación estratégica en el campo militar imposible de ser revertida.

    EL FRACASO

    Así pues, cuando Gonzalo decía a sus seguidores haber alcanzado el equilibrio estratégico y que se trataba de preparar la insurrección en las ciudades ¿fue sólo una treta en el afán de convencer a sus seguidores de la cercanía del triunfo después de 10 años de lucha, cuando ya el cansancio aparecía y con él también las críticas internas? ¿O verdaderamente el "Presidente Gonzalo" estaba convencido de lo que afirmaba?

    Senderólogo Carlos Tapia muestra las consecuencias de la bomba de 12 kilos de dinamita que puso SL en Ceprodep, una institución en la que trabaja, y que ayuda a los desplazados por la violencia.

    Suficientes indicios para sospechar que sí llegó a tomar conciencia del creciente empantanamiento en que se encontraban sus fuerzas en las zonas rurales. De la imposibilidad de producir un cambio en la correlación global de fuerzas en el país si continuaba la estrategia hasta entonces planteada. Prefirió apuntar a un camino más rápido. Desde esta apuesta buscó provocar la intromisión de fuerzas extranjeras -particularmente del "imperialismo yanqui"- en lo que hasta entonces había sido una guerra interna, para intentar convertirla en una de carácter "nacional y patriótica". Parecía que buscaba moldear la realidad peruana al esquema de lucha de los comunistas chinos contra la invasión japonesa en 1936.
    Pero es desde la prisión y para fundamentar su llamado al "Acuerdo de Paz" cuando revela su estratagema. Allí dice: "Con el III Pleno preparábamos cómo inducir el ingreso del imperialismo yanqui. ¿Acaso pensábamos que el poder lo tomábamos en 3 ó 4 años?"
    De esta manera, buscaba ocultar el fracaso de su estrategia de guerra campesina, de "cercar las ciudades desde el campo" y justificar la imposibilidad de "tomar el poder en todo el país", por el hecho que el imperialismo habría tenido que entrar finalmente en la contienda directa contra el baluarte de la revolución comunista mundial y su "jefatura".

    ¿TERMINO LA GUERRA?

    A comienzos de 1996, ¿se puede afirmar que el senderismo ha sido derrotado? Esta pregunta se repite, como aquella otra, común en las entrevistas realizadas después de un atentado, ¿se trata de un caso aislado o puede hablarse de un "rebrote" de SL?
    Toda guerra, en realidad, es un enfrentamiento mediante las armas de dos voluntades que apuntan hacia objetivos de signo contrario. La victoria se obtiene cuando una de las partes coloca en tal posición de desventaja a la otra, que si ésta decide continuar el enfrentamiento, su situación tiende inevitablemente a empeorar.
    En el caso del enfrentamiento contra la subversión armada, además, lo que está en disputa es el apoyo de los sectores de la población en nombre de cuyos intereses supuestamente los subversivos iniciaron la lucha. En este sentido, podríamos concluir que la situación de SL es de derrota. La continuación de su accionar armado no los favorece desde el punto de vista militar y menos en su intento de lograr el apoyo de la población. Pero el senderismo no es un proyecto subversivo común. La persistencia de sus acciones, y el tipo de éstas, responden a un pensamiento que se niega a ver la realidad. Lo que les queda es durar por durar.
    Pero sería iluso pensar que un movimiento como SL, que se desarrolló durante 15 años y que llegó a trastocar la vida del país, pueda desaparecer de la noche a la mañana.


    Sendero Hoy

    Quedan unos mil senderistas en tres grupos distintos.

    SEGUN los estimados de Carlos Tapia, las huestes de `Feliciano', el llamado "Sendero Rojo", suman unas 400 personas, y los seguidores del "Acuerdo de Paz, que permanecen fieles a Abimael Guzmán, son unos 100. Además, hay unos 500 "replegados", que no están ni con uno ni con otro, y permanecen a la expectativa. La distribución sería la siguiente:
    1) `Feliciano': 400 seguidores.

  • Una columna en el Huallaga, con 2 compañías, alrededor de 200 personas.
  • Una columna en La Mar, Ayacucho (donde quizás esté `Feliciano'), con 50-80 efectivos. Esta columna se desplaza por Huascaura, Viscatán, Machente.
  • Una columna en Sánchez Carrión, Huamachuco, departamento de La Libertad.
  • Una columna en Huarmaca, Huancabamba, serranía de Piura, con 20-30 efectivos.
  • En Lima, 2 destacamentos especiales (uno de ellos asesinó a Pascuala Rosado), con grupos de apoyo.
    2) Acuerdo de Paz (Abimael Guzmán), 100 militantes.
  • Están concentrados básicamente en Lima y dedicados al trabajo político. Unos 30-40 habrían sido liberados "por lo bajo", como consecuencia de las negociaciones con el gobierno, para que hagan trabajo de zapa entre el grupo de `Feliciano'. Realizan proselitismo fundamentalmente en:
  • Huaycán, sectores R, S, T.
  • Pachacamac, Villa El Salvador.
  • El Agustino y San Cosme.

    3) "Replegados", alrededor de 500, que son los senderistas que se escondieron o se apartaron luego de la captura de la cúpula. Muchos de ellos presionan a las dos facciones para que se reunifiquen. Ambos grupos tratan, a su vez, de captarlos para sus filas.
    La evaluación de Tapia es que `Feliciano' y su facción llevan las de ganar, porque cuando muera Abimael Guzmán en prisión, ya no tendrán contendiente y podrán recoger todos los restos de SL.


    CARETAS 1408