
El Arte de Fabular
Una estupenda vitalidad literaria demuestra Fernando Ampuero en su último libro de cuentos.

Escribe
MARIA ELENA CORNEJO
DESDE que en 1991 una aventura marina en la Patagonia lo reconciliara con la literatura, Fernando Ampuero no ha dejado de dar rienda suelta a su imaginación. Aunque no se crea que el incidente le dejó marcas o heridas físicas. Fue tal el susto que simplemente decidió dar espacio al fabulador que inexplicablemente había permanecido agazapado tras el periodista por algunos años.
Su retorno destapó a un escritor con una fascinante vitalidad por jugar con las palabras, por hurgar en detalles aparentemente frívolos pero con un tono amable, nostálgico en la misma línea que lo hicieran anteriormente Alfredo Bryce y Juan Ramón Ribeyro.
Después de "Malos Modales" (1994), estupenda selección de cuentos que sigue ameritando continuas reediciones, Ampuero se lanza con "Bicho Raro" (Jaime Campodónico/ Editor). En los siete cuentos que componen este volumen, el sello personal del escritor se reafirma. La elocuencia de su prosa transita por recovecos construidos con sutiles ambigüedades, discretas sugerencias y controladas ironías que en algunos casos libran al relato de la atmósfera opresiva en la que se envuelven. Tal el caso del primer cuento "Criaturas Musicales", donde la tensión familiar escapa finalmente a través de una emotiva audición televisiva de un aria de la Callas. Entre la elección de las mallas de ballet de la hija y el gesto de la madre por recuperar la almohada para mudarse a otro cuarto, está la soledad del padre, culposa y generosa, que lo lleva y lo trae del borde del abismo.
En otro tono se inscribe "Cuarto del Oeste", nostálgica y por momentos fantasiosa evocación de un momento de la adolescencia donde Ampuero despliega sus baterías con particular esmero. No es la primera vez que el escritor toca esta etapa de la vida con la entrañable mirada de los años idos. Recordemos el impecable cuen-to "Malos Modales" del libro del mismo nombre para comprobar la especial sensibilidad con que registra aquellos años.
En "Azul Caribe" un grupo de hombres y mujeres hacen cola con su pomito de orines en la mano para los análisis correspondientes. No son héroes ni mendigos, simplemente seres anodinos en una situación ominosa o ridícula que un elegante manejo del humor tiñe de calidez y mueve la solidaridad del lector.
Las aguas tibias también son protagonistas del memorable "Una pasión del espíritu", desopilante relato donde el protagonista es incapaz de controlar sus esfínteres cada vez que necesita homenajear a algo o a alguien. La voz del narrador no critica ni censura, tan sólo exulta comprensión que no admiración por tan singular comportamiento.
Bicho Raro tiene mucho que ofrecer con ironía, nostalgia, humor,
inteligencia y calidez a raudales.
Es difícil situar preferencias ante un conjunto tan uniforme de relatos. Sin embargo en "Más allá del amor a los perros" se introduce una situación absurda y desmesurada que la pericia del narrador la libra precisamente de caer en lo absurdo y desmesurado. Unos finísimos perros daneses que viven en una mansión suiza empiezan a comportarse con tan patológica elegancia que ni el psiquiatra de perros puede curarlos. El final sorprende y divierte por lo insólito. Realmente memorable.
Radicalmente opuesto es "Los árboles", tenso relato que aborda el desgaste psicológico de dos combatientes del Cenepa enfrentados a la muerte, el abandono, la locura. La continua referencia a la exuberancia del follaje se contrapone adrede con un diálogo simple, elemental, que va creando abismos que preparan al desenlace.
Finalmente "Bicho Raro", cuento que da nombre al libro cierra el conjunto. Un suicida frustrado cae en un hospital de emergencias la noche de Navidad donde es atendido por un eficiente, aséptico e imperturbable médico que termina sugiriéndole la clave del buen morir. Nuevamente se evidencia la tendencia de Ampuero por alejarse de la moralina y el juicio fácil. Administra con igual rigor la angustia y el escepticismo, el humor y la nostalgia, la comedia y la poesía, elementos que impregnan la vida cotidiana donde a final de cuentas todos somos una suerte de bichos raros.
Un libro que se lee con verdadero placer.
EXPOSICIONES
WATER COLORS
Figura recortada en madera de Fernando Olivos
OLIVOS
En Quadro Café (Raimundo Morales de la Torre 144, San Isidro), hoy jueves se inaugura la primera individual de Fernando Olivos que lleva por título "Sólo una palabra tuya... bastará para sanarme". El psicoanalista Max Hernández, vecino de la zona, dice que la obra de Olivos "dice cosas dulces y amables, cosas honestas y directas. No nos entrega ni nos ofrece nada que no sea la vida misma, nada que no nos toque a todos como el cariño y el amor". Por algo será.
LETRAS
ENAE
VIDEO
TREINTA DE POETA
INTEGRO
CONVENIO
Músico de cultura moche.
MUSICA
"Instrumentos musicales prehispánicos de la Costa" es la muestra que inaugura hoy jueves la galería de exposiciones del Banco Continental con objetos procedentes de colecciones privadas como la de Teófilo Alvarez Alvarez de Trujillo y la del propio banco. (Esquina Larco y Tarata). Hasta fines de mayo.
LIBROS
DESCENTRALIZACION
Piedra y Vida
Esculturas de Xawery Wolski en el Museo de la Nación y Fórum.
XAWERY Wolski es un escultor polaco que ha seguido una trayectoria bastante heterodoxa. Empezó a estudiar artes gráficas pero cambió de giro cuando su talento por el dibujo fue destacado por sus maestros en las academias de artes de Varsovia y Cracovia. Emigró entonces a París donde se matriculó en el taller del famoso escultor francés César en la Ecole des Beaux Arts donde en algún momento de definición se decidió por la escultura. Luego llegó a Nueva York donde continuó internándose en los secretos de la piedra pero sólo por un tiempo antes de regresar a Europa para trabajar en Carrara. En 1993 viene por primera vez al Perú gracias a una beca del ministerio de Relaciones Exteriores francés y se encuentra con un cielo gris, una ciudad ploma y un desierto inhóspito pero vuela a Arequipa donde descubre el sillar y con él, la brillantez y nobleza de esa piedra volcánica.
"Vestido" (1994), trabajado en terracota y lana de alpaca.
Con ese bagaje, Wolski utiliza una serie de materiales para crear módulos simples y repetitivos que ensambla en obras para colocarse ya no en el suelo sino en la pared. "Esa verticalidad recientemente descubierta de sus instalaciones es notable. La verticalidad del plano sugiere un espacio de representación en un estado neutral, temporalmente vacío", dice el crítico Jorge Villacorta.
Una selección de su obra conformada por dibujos en tierra, repujados en plata, esculturas en sillar y tierra, grabados e instalaciones realizados con materiales netamente peruanos, se exhiben a partir de 14 de mayo en el Museo de la Nación. El 22, la Galería Fórum de Miraflores presenta obras de factura reciente que están íntimamente relacionadas con la cultura peruana. Luego de la exhibición en Lima, la muestra irá a México y Nueva York.
Sigue la Danza
Compañía de Mimi Garrard de EE.UU. en el ICPNA de Miraflores.
EN el marco del VIII Festival Internacional de Lima "Danza Nueva" que organiza el Consejo Nacional Danza Perú con el apoyo del ICPNA, esta semana le toca el turno a Mimi Garrard Dance Theatre de Nueva York, grupo que mezcla movimiento con música y efectos visuales. Desde su formación en 1973 el grupo "ha abierto ojos, agudizado oídos, causado risa y provocado pensamientos", según escribió el crítico de Los Angeles Times. Y es que su trabajo de experimentación artística incluye el uso de luces por computadora, un logro que ha recibido reconocimientos tanto por su mérito artístico como por su innovación tecnológica. Estamos hablando de hace 26 años.
Incluyen también técnicas de teatro y un delicado sentido del movimiento que lo acercan a las fuentes de la sensibilidad humana. Su propuesta es diametralmente distinta a la que presentó la semana pasada el grupo de Gary Palmer de San José, California, en el mismo escenario.
La intención de los californianos era transmitir la vorágine de la calle donde pasan continuamente cosas en un vértigo de movimiento desordenado, agresivo y aparentemente caótico. La frialdad de los bailarines, entre ellos y en su contacto con el público, su inagotable capacidad de movimiento, su acrobacia estilística, pretendieron mostrar só-lo eso: un día en la calle. No contar historia, ni comunicar sentimientos, ni provocar contactos.
Bailarina Akari Sasaki de Mimi Garrard Dance Theatre
Mimi Garrard incluye en su programa cuatro coreografías de estreno: Apartita, Aqua and Fuego, Hoodoo Zephyr y Romanze, y dos piezas de su repertorio tradicional: Renderings (1995) y Exchange (1984).
Es interesante la iniciativa del Consejo Nacional Danza-Perú por presentar propuestas dancísticas diferentes para confrontarlas con un público como el limeño donde esta disciplina crece día a día a juzgar por la cantidad de nuevos grupos que anualmente se reúnen en el festival de nuevas coreografías.
Las presentaciones del grupo neoyorquino son el 9, 10 y 11 de mayo a las 7.30 de la noche en el ICPNA de Miraflores. Como invitada especial estará Ivonne Von Mollendorf.