Picos de Oro


Picos de Oro
Fiebre por el precioso metal en pleno centro de Lima.

Escribe ALEX EMERY

Ronald Cambre, mandamás de Newmont y propietario de Yanamayo, la mina de oro más grande en el continente, bajo los reflectores.

HACE pocos años, el estruendo de explosiones en Lima hubiera significado otro coche -bomba. Hoy, son los fuegos artificiales de la inauguración de otro evento internacional, esta vez el Segundo Simposio Internacional del Oro, el cual arrancó con bombos y platillos esta semana en el Centro de Convenciones del Crillón.
Realizado poco después de la XXII Conferencia de Ingeniería en Minas en setiembre, este simposio ha reunida más de 1,000 conferencistas incluyendo gerentes mineros, proveedores, consultores y periodistas, la mayor parte del extranjero.
Quizás quien más saltaba de felicidad era el gerente del Hotel Crillón, Urs Schaerer, quien hace tiempo no veía tanto alboroto en su local. Si bien éste es el año de los 600,000 turistas, son pocos los que se atreven a quedarse en el decaído centro de Lima.

El plato de fondo fue Ronald Cambre, el presidente del directorio de Newmont Mining Corp, uno de los dueños de Yanacocha, quien enfrió un poco los ánimos al criticar que la exploración en el Perú era mayormente desorganizada.
Cambre, quien ha venido al Perú con todo su directorio en pleno (una pesadilla para su seguridad quienes por poco se han apoderado del Hotel El Olivar), sin embargo auguró un panorama prometedor para el Perú ya que la demanda del oro ha empujado el precio a niveles sumamenterentables, cerca de $ 400 la onza.
"El Perú está en una posición envidiable," fue el veredicto de Cambre. No en vano Newmont va a empezar a cotizar sus acciones en la Bolsa de Valores de Lima la próxima semana. Junto con Cambre también vinieron Reynald Vezina, vicepresidente de Cambior, y altos ejecutivos de Barrick Gold Corp y Panamerican Silver. Para completar el ángulo financiero estaban analistas de los bancos de inversión ING Barings, Union Bank of Switzerland y Fleming's.
Un poco aplastados en la sofocante carpa del Crillón -"no hay sitios para tanta gente en Lima," se lamentaba la organizadora Gladys Otero-,los asistentes de esta conferencia tienen muy clara la meta de esta semana: para los empresarios locales y extranjeros, es una excelente oportunidad de hacer los contactos claves para joint-ventures, mientras que los proveedores compiten por contratos que pueden significar cientos de millones de dólares.
Y es que la ola de optimismo en la minería peruana ha sido probablemente más pronunciada en el sector de oro, gracias al descubrimiento del yacimiento más rico de Latinoamérica, Yanacocha.

Ministro Hokama, retorno a las fuentes.

Las exportaciones auríferas del Perú, que habrían caído a menos de 10 millones de dólares en 1990, sobrepasaron los 400 millones de dólares el año pasado, con 50 toneladas anuales de producción. Yanacocha por sí sola estima su producción este año en 22 toneladas, luego de producir 17 toneladas en 1995.
Hace cinco años, sólo dos empresas mineras extranjeras operaban en el Perú. Hoy hay más de 80 -"demasiadas" dijo Cambre- explorando en 15 millones de hectáreas de denuncios a través del país. Newmont en conjunto con Buenaventura y otras empresas están explorando en 558,000 hectáreas de denuncios.
Empresas peruanas como Aurífera Retamas, Horizonte y La Poderosa están ejecutando agresivos programas de inversión, mientras que hay mucha expectativa en los prospectos auríferos de Centromín y Mineroperú, empresas que deben privatizarse este año.
Tal es la efervescencia que Walter Sologuren, presidente de la Sociedad Nacional de Minas y Petróleo, predice una producción anual de 100 toneladas al 2000. Una predicción que muchos empresarios extranjeros vieron como buenos deseos, pero lejana de producirse. Después de todo, Yanacocha sigue siendo el único proyecto aurífero de envergadura en el Perú.
"A nosotros nos tomó diez años para hacer Yanacocha," recuerda Alberto Benavides, presidente de Buenaventura y patriarca de la minería peruana. "Algunos tienen suerte, otros no." Y hay que tomar en cuenta que hace dos años en Venezuela, un hallazgo por la compañía canadiense Placer Dome (que también opera en el Perú) atrajo una horda de inversionistas extranjeros ávidos por el oro, pero al no encontrar buenos resultados, partieron tan rápidamente como llegaron.
La única nube en el horizonte para Yanacocha es el juicio que Newmont y Buenaventura han iniciado contra su socio BRGM de Francia por intentar vender sus acciones a Normandy Poseidon, una firma australiana.
Cambre calificó el asunto como "un fastidio", pero no descartó que Newmont trabajara junto con Normandy de verse obligado a hacerlo si éste llegara a materializar la amenaza de apoderarse de Buenaventura en una acción hostil en la Bolsa.
Junto con el simposio se han montado unos sesenta stands en una exposición de equipos y servicios mineros, que tenían pocas ilusiones de ventas pese a que muchos se detenían a enterarse de novedades.
"Nosotros ya tenemos clientes fijos, casi todos empresas extranjeras," dijo Mario Villavicencio de Knight Piesold, una firma de equipos de exploración hi-tech. "Pero son contadas en una mano las empresasperuanas que puedan pagar nuestros servicios."
Otras voces urgían cautela en un rango de problemas para el sector minero que varían desde el drawback, tipo de cambio y ley de tierras hasta la falta de educación de los trabajadores mineros y el rebrote del terrorismo.
"La violencia política acá no ha sido erradicada completamente," dijo Andri Gauthier de Cambior, que pese a poseer la concesión cuprífera de La Granja, es una empresa que trabaja en oro.
Pero la ventaja para la minería peruana es que no la ha afectado el enfriamiento económico ya que depende más de los precios internacionales. Esto hace que los proyectos sigan adelante, por un lado, y las acciones mineras en la Bolsa sigan siendo una alternativa para la inversión.
"La minería recién está en pleno despegue," sentenció Víctor Briceño, gerente de la firma de ingeniería Svedala Fima. "Y nosotros creemos que el próximo año va a ser mejor."
Y en un sector que crea 10 empleos indirectos por cada trabajador minero en bienes y servicios, estas noticias sólo pueden ser buenas para el país.
Quizás los únicos descontentos con tanta actividad minera son los ecologistas, quienes no quedan convencidos con los estudios ambientales conocidos como PAMA que las empresas entregan al ministerio de Energía y Minas. Los estudios hablan alegremente de resembrar áreas después de que la vida útil de la mina se acabe, pero habría que preguntarse cuántas plantas pueden crecer en el suelo donde durante años se ha vertido cianuro, ácido sulfúrico y otras sustancias altamente tóxicas.