Ofelia y los Invasorés


Ofelia y los Invasores
Congresista trujillana Ofelia Cerro encabeza contundente cruzada nacional en defensa de Chan-Chan.

Congresista (UPP) María Ofelia Cerro en el mirador del palacio "Tschudi". Durante años luchó para desalojar a los invasores de Chan-Chan. Al centro: parlamentario César Larrabure, no sólo de pollos vive el hombre. Derecha: erradicación de inmuebles ilegales. El propio Presidente, Alberto Fujimori, ordenó la carga de los bulldozers.

Plano de la zona intangible de Chan-Chan que abarca 1,414.57 hectáreas. Increíblemente el congresista César Larrabure pretende recortarla a 400. Con esto se verían cortadas huacas, huachaques y calvarios.

Fotos JAVIER ZAPATA

INTEMPESTIVAMENTE, a las 4 de la madrugada del sábado pasado irrumpieron en Santa María Baja grandes volquetes para demoler las edificaciones ilegalmente construidas dentro de la zona intangible de Chan-Chan. Para ese mismo día a las 11 de la mañana la congresista trujillana María Ofelia Cerro había organizado una conferencia de prensa para luego ir a las zonas invadidas acompañada por los periodistas, como parte de la Cruzada Nacional para salvar este patrimonio. Debido al sorpresivo desalojo la visita estuvo a un tris de frustrarse. Horas después de iniciada la operación, una repentina llamada sacó de la cama a la congresista Cerro. Las autoridades trujillanas le pedían cancelar la visita con los periodistas a las zonas invadidas por temor a las represalias de los perjudicados. A pesar de esto, la conferencia se llevó a cabo y tal como estaba previsto, la congresista y los reporteros llegaron a Chan-Chan.
Las imágenes que se vieron allí fueron violentas, pero necesarias para sacar a los invasores porque la más grande ciudad de barro del mundo y Patrimonio de la Humanidad, corre peligro de dejar de serlo. La gente que habita en estas zonas, trabaja en chancherías y cultivos. Lleva más de 40 años ahí, tiene títulos de propiedad concedidos por la cooperativa "El Cortijo" y una acción de amparo otorgada por el 6°. Juzgado Especializado Civil de Lima. Margarita Romero de Guzmán, una de las personas desalojadas, argumentaba: "Nos han desalojado por sorpresa, estas tierras son nuestras, se las compramos a la empresa `El Dean' y no tiene sentido que nos saquen... Ni siquiera tienen plata para restaurarlo". En el segundo desalojo llevado a cabo ese mismo día, las cosas fueron distintas. La gente había construido casas casi sobre un antiguo muro Chimú. También habían hecho sembríos, criaderos de cuyes, aves y hasta una piscina edificada sobre un antiguo huachaque en donde crecen los típicos totorales. En este lugar no había gente, avisados por el primer desalojo huyeron de la zona dejando, por el apuro, algunos restos de su punible acción: el huaqueo. Esto fue descubierto antes de derribarse una de las últimas casas, cuando se extrajo de ella una caja conteniendo el cráneo de un antiguo moche junto con piezas de huacos y un bien conservado tejido. La gente instalada en estas zonas se dedica a huaquear los castillos aún no recuperados. Sacan de allí objetos de la cultura chimú: huacos, momias y joyas que luego venden en el extranjero y a turistas que llegan a visitar la zona, y mueven grandes cantidades al año que bordean el millón de dólares.

Los invasores también se dedicaban al huaqueo.

EL CONGRESO Y EL
PATRIMONIO

La congresista María Ofelia Cerro, que participa activamente para salvar Chan- Chan, ha presentado al Congreso un "Proyecto de Ley General de Protección del Patrimonio Cultural de la Nación". Como buena trujillana se muestra bastante preocupada por el problema: "Yo no ordené este desalojo. La orden la dio directamente el presidente Fujimori, en coordinación con el ministro de Educación. En la cruzada que estamos librando para defender este patrimonio, tenemos el apoyo de varias instituciones extranjeras. Los verdaderos campesinos de la zona, los chimúes, serán reubicados. Ellos sólo son el 3% y se les podría dar un sistema de recepción de cultivos antiguos como maíz, maní y totorales, que son necesarios para impedir que la napa freática, al crecer con el proyecto Chavimochic remoje los muros antiguos, perjudicando su conservación. Son las comunidades campesinas de Huanchaco y Laredo las que han estado traficando con estas tierras, según me cuentan los pobladores."
La garantía de que así se hará, ha sido dada por el ministro de Agricultura, Rodolfo Muñante, que el 21 de Mayo, en la Comisión de Asuntos agrarios del Congreso afirmó que su sector no defenderá a los invasores de la zona y prometió colaborar.
El ministro de Educación, Domingo Palermo, ha ofrecido también tomar las medidas necesarias. El sábado pasado viajó sorpresivamente a Trujillo para hacer una inspección del desalojo que se estaba llevando a cabo en la zona intangible y hoy perpetrada por varios invasores.
Lo que sorprende es la propuesta hecha por el congresista César Larrabure ante el Parlamento. A pesar de todo lo que está ocurriendo en el milenario monumento de Chan-Chan, ha planteado reducir la zona intangible de 1,414.57 hectáreas a 400. Alega que allí viven 2,000 familias cuando en realidad, no llegan a mil.
Si bien es cierto que mucha gente se verá perjudicada por el desalojo, esto es indefectiblemente necesario porque está en riesgo el atractivo turístico de una de las ciudadelas más importantes del país y el Patrimonio dejado por la cultura Chimú siglos atrás en el valle de Moche.