Las Venias del San Cristóbal


Las Venias del San Cristóbal
Las cortesías han sido mutuas en la visita de Michel Camdessus, el hombre del FMI, a Lima. Pero no es fácil borrar la sospecha que la última Carta de Intención obliga al Perú a esfuerzos propios de un atleta superdotado.

El presidente Alberto Fujimori se dispone a sentarse junto a Michel Camdessus y su esposa en visita entusiasta a un pueblo joven. Irreprochable cortesía.

Foto VICTOR CH. VARGAS

AL escucharlo, en los amplios salones del Sheraton, vibrante y emocionado, alguien dijo: "Ese es el verdadero y locuaz ministro de economía".
Quizá exageraba, pero lo cierto es que Michel Camdessus, el recientemente reelecto mandamás del FMI, se ha involucrado en el modelo peruano y en la receta Fujimori más allá de lo que el protocolo recomienda.
La visita de Camdessus a Lima ha sido un tónico poderoso para la administración Camet- Fujimori que empezaba a dar muestras de carraspera política.
El entusiasmo del dirigente de origen francés llama la atención. Tanto en La Paz, a donde fue primero, y luego en Caracas, su siguiente escala después de Lima, estuvo mucho más mesurado. Auspiciando, es cierto, la misma receta, pero sin las alabanzas prodigadas al programa peruano.
El Perú es, efectivamente, el mejor y más conspicuo pagador de la deuda externa. Y esto sin que aparentemente se pronuncien demasiado las aristas sociales y las protestas públicas.
Por eso Camdessus incide en que las rígidas recetas fondomonetaristas, incluyendo la privatización de los recursos y de la salud y la educación, son finalmente una manera de ayudar a los pobres y de vencer las barreras de la desigualdad. El Perú, de algún modo, se ha convertido en un paradigma que Camdessus apadrina, casi a título personal.
El resultado de la auspiciosa visita ha sido la firma de la Carta de Intención con el FMI, si bien ésta demoró más de lo previsto y además la consulta ciudadana ha sido burlada sin mayor trámite.

Simbólica foto en la que trabajadores de San Cosme, en barroca turbamulta, saludan al presidente Fujimori. Derecha, Félix Murillo del INEI muestra la inflación de mayo. Si se mantiene el 0.73% se podría cumplir con el compromiso del FMI.

Como se recordará, el ministro de Economía Jorge Camet aseguró a fines de marzo en Buenos Aires que las negociaciones se cerrarían el 20 de abril, plazo que fue rebasado con creces.
Camdessus había enviado una carta dura que ahora resulta misiva de "amigos" ("Entre amigos se dicen verdades"). Insistía en que el desequilibrio de la balanza de pagos era peligroso y que se debía obtener un superávit fiscal del orden del 2.3% del PBI ( US$ 1,380 millones). Al parecer, a duras penas, Camet ha conseguido rebajar a 1% el superávit ( US $600 millones).
Para cubrir las exigencias de los pagos de deuda externa, se ha puesto la mirada en la recaudación, para lo cual se refuerzan las facultades de la SUNAT, dos alzas de la gasolina y un recorte del gasto público implacable. Según el banco de inversión japonés Nomura, del orden del 32% (Gestión 3/6/96).
El Perú precisa de US$ 225 millones para ingresar al Plan Brady, más US$ 1,200 millones para la subasta holandesa de recompra de papeles de la deuda a los bancos que opten por esta modalidad, los mayores pagos al Club de París, con o sin renegociación, y la deuda con los rusos.

Jorge Camet exhibe la Carta compromiso con el FMI: una larga sinfonía en la que se empeñó pese a todas las críticas.

Tal como ha sido publicada la Carta, deja muchas dudas, sea porque los compromisos asumidos son muy ambiciosos, sea porque los supuestos no están respaldados con cifras esclarecedoras.
Algunos miembros del oficialismo dicen que las metas no deberían preocupar demasiado, pues pese a la formalidad de la firma, el FMI no tiene la capacidad de hacer cumplir la mayoría de las obligaciones al pie de la letra.Como ha sucedido en años anteriores, si no se cumple se pide una dispensa (waiver), pero naturalmente no es buen signo arrancar con el convencimiento de que no se podrá honrar la palabra.
A Manuel Moreyra, ex presidente del BCR, no le resultan claras las intenciones del gobierno. "Es un trabalenguas. Sin cifras es imposible saber a dónde van", dice al convenir que es una omisión grave no haber publicado los anexos estadísticos de la Carta de Intención.
Para el destacado economista no se comprende la forma en que el gobierno rebajará el altísimo déficit en cuenta corriente que cerró 1995 en 7.8%, y que según la Carta deberá cerrar en 1998 con tan sólo 5%.
Lo cierto es que para el Perú era impostergable el ingreso al segundo Acuerdo de Facilidad Ampliada por los próximos tres años para poder cerrar las negociaciones del Plan Brady y para poder ser recibido por el Club de París el próximo 15 de julio.
A ojo de buen cubero, Moreyra encuentra dos diferencias respecto a las dos Cartas de Intención aprobadas en el período 1990-95.
*En primer lugar, en vez de priorizar un aumento en la presión tributaria se hace hincapié en generar un superávit, aunque eso signifique enfriar más la economía.
Los técnicos del FMI son conscientes que no será Camet quien nos regrese del frío. Con un menor ritmo de crecimiento, Nomura estima que el PBI de 1996 crecerá sólo 2.8%, por lo que pedir aumentar la presión tributaria era pedir peras al olmo. Mejor era exigir dejar de gastar.
* Segundo, la presente Carta de Intención a diferencia de las otras no aclara que el dinero de las privatizaciones tiene un uso único para gastos de inversión o de gasto social. De esta manera, tácitamente se deja la puerta abierta para que los recursos de la privatización puedan usarse en el pago de la deuda. Está por verse si Camet se animaría a ello, que implica saltarse a la garrocha el DL 674 que señala que estos fondos sólo pueden ser usados en gasto social que sirva a la pacificación nacional.
La Carta de Intención tampoco aclara la forma en que se alcanzará un crecimiento del 6% para 1998. Con un incremento del ahorro nacional de 16.5% a 320.5% no se puede alcanzar ese ritmo de crecimiento señala Moreyra. "Para asegurar ese nivel de actividad, el ahorro nacional debería crecer en un promedio del 25%", dice.
Otro tanto tendría que ocurrir con la liquidez, que debería crecer en el orden de un 15%, pero tampoco se conoce la data numérica de emisión. Por inferencia, según Manuel Moreyra, se sospecha que la meta de emisión apenas llegaría a un 7%, es decir, que el BCR se autoimpondría un severo corsé monetario, inalcanzable en la práctica aun cuando la baja de la inflación y el mayor uso de los bancos ha disminuido la velocidad de la circulación del dinero.
En suma, atlético compromiso con muchas vallas por vencer. Jorge Camet aún juega tenis, pero es difícil imaginarlo en un decatlón como el que ha suscrito.


Ahora los Ministerios
Como parte de la reforma del Estado, se crearán comités mixtos con representantes del sector privado.

EL premier Alberto Pandolfi acudirá al Congreso el viernes 13 de junio para solicitar nuevas facultades extraordinarias.
Se da por descontado que tendrá al frente una oposición encrespada no sólo por la dilación del pliego interpelatorio sobre la venta de Petroperú sino porque el jefe de Gabinete acaba de soltar detalles de la reforma del Estado sin dar vela en el asunto a los congresistas. Con sus habituales y condescendientes reflejos la presidenta del Congreso, Martha Chávez, acaba de manifestar que dará luz verde al pedido de Pandolfi. Según una fuente de Palacio hasta ahora no se definen con claridad los tópicos sobre los que legislará el Ejecutivo. Por el momento, cada ministro viene elaborando su lista. El acuerdo es tener las áreas oleadas y sacramentadas la próxima semana.

Primer Ministro Alberto Pandolfi y solícita Martha Chávez.

En reciente desayuno con la prensa en el Club de la Banca, el premier Pandolfi y el ministro de Economía Jorge Camet deslizaron que un tema serían las medidas para promover exportaciones. Se habla también de una ley modificatoria del IPSS. Hay señales en ese sentido del ministro de Salud Marino Costa (que Pandolfi se apura en corregir) y se indica que Alejandro "Chano" Arrieta, es uno de los visitantes más asiduos a las oficinas del premierato. Mucho se ha especulado sobre las reformas del sector Salud y Educación. Si bien el gobierno ha logrado bajar la presión sobre estos temas, equipos ad hoc del BID y del Banco Mundial siguen elaborando documentos al respecto.
Una fuente muy vinculada al premier sostuvo que con las facultades vigentes para modernizar el Estado-que están vigentes hasta fin de año- basta y sobra. Sobre la modernización del aparato estatal se viene trabajando viento en popa. El propio presidente Alberto Fujimori el viernes 31 en reunión con Pandolfi habría aprobado el marco inicial.
En principio se pasaría a nombrar a entes similares al CEPRI en cada ministerio. Estos flamantes Comités Especiales de Modernización de la Administración Pública estarían compuestos por tres personas. Presidido por el ministro del sector, lo acompañarán dos representantes calificados del sector privado. Por ejemplo, se baraja el nombre de Roberto Nesta en el sector Industria y Turismo, Alberto Benavides de La Quintana en Energía y Minas, Manuel Sotomayor en Pesquería, Alfonso Bustamante en el MEF, etc. En todo caso será una buena prueba del poder de convocatoria de Pandolfi.
En el Consejo de Ministros de este jueves 6 , se aprobaría el documento base que en principio trabajó una comisión presidida por Verónica Zavala con el apoyo de Elena Conterno. Con la caída de Dante Córdova asumió la conducción de este equipo Leonie Roca de Salinas.
Para el equipo de Pandolfi este tema es fundamental. Es comprensible, el pasado está plagado de reorganizaciones sectoriales al gusto del ministro de turno. La primera tarea del equipo Roca-Zavala-Conterno ha consistido en realizar un catastro de duplicidad de funciones para ahorrar esfuerzos.