culturales


La Noche Acecha
Mirella Carbone estrena thriller dancístico en el Centro Cultural de la Católica.

"Delito de Noche" danza-teatro de suspenso. En escena, Jossy Lindley y Luis Valdivia.

CON "Vedova...in Lumine", la bailarina y coreógrafa Mirella Carbone empezó a coquetear con la narración. Un fragmento de "Kitchen", la obra de la japonesa Banana Yoshimoto le sirvió de pretexto para llevar a la danza algunas de las sensaciones emanadas del libro. Con"Delito de Noche", la obra que estrena este jueves en el teatro del Centro Cultural de la Católica en San Isidro, la historia se amplía notoriamente y abarca la creación misma del espectáculo.
"Es una suerte de thriller danzado", explica la coreógrafa. "Escribí primero el guión y después traté de descubrir un lenguaje propio para llevarlo a la danza. No sé si lo habré logrado, pero hace varios años estoy en esta búsqueda y creo que ya tengo claro el camino que debo recorrer".
La historia sigue la línea del policial clásico: suspenso, asesinato, búsqueda del (o los) culpable(s) y final inesperado. Pero Mirella no ha querido complicarse y ha recurrido incluso a imágenes estereotipadas y siempre duales para lograr su propósito. Es así que un macho-machote con su vamp-sumisa mujer, se confrontan con otra pareja típica:ella maternal-consentidora, él hijo-caprichoso y un par de hermanas gemelas (una tronada la otra ingenua). Todos confluyen en un hotel que será escenario de los hechos.

A la izquierda, la directora Mirella Carbone. Derecha, Pachi Valle-Riestra y Luis Sandoval.

"Allí pasa de todo. Hay espacio para el amor, el desenfreno, el deseo, la mentira, la reconciliación, el silencio. Todo con una carga emotiva muy fuerte", dice la coreógrafa.
"Siento necesidad de bailar e interpretar, pero también quiero escribir. No creo que sean actividades irreconciliables aunque cada una tiene un lenguaje propio. Se trata de descubrir el punto de encuentro".
Por eso investiga hace mucho tiempo, tanto a nivel personal como a través de sus alumnos de la Escuela Pata de Cabra, cuya primera promoción egresa el próximo año luego de tres años de estudios. A falta de un elenco estable, Mirella ha invitado a diferentes bailarinas "que creen en mí y en mi propuesta". Ellas son las hermanas Tati y Pachi Valle-Riestra, Jossy Lindley, Fabienne Bellarbre, Carla Sorogastúa, Luis Sandoval y Luis Valdivia. En los momentos iniciales, uno de los roles protagónicos estaba a cargo de Karine Aguirre, bailarina que sufrió una seria lesión en uno de los ensayos, de la que se encuentra en plena recuperación. "El estreno estará dedicado a Karine porque ella me ayudó muchísimo en el proceso de creación", dice apesadumbrada.
Mirella trabaja sin música para que las emociones del compositor no interfieran con las de ella. Cuando la historia y el movimiento están más o menos determinados, invita a un profesional para que musicalice la obra. En "Delito de Noche" el músico invitado es Javier Lazo quien ha trabajado con música latinoamericana que sitúan la acción "aquí y ahora". Hay salsa, tango, valses, bolero, percusión, ritmo negro que dan un ambiente de arrabalera sensualidad que va muy bien con la historia de crímenes y desmesuras.
Estarán en cartelera solamente por dos semanas a partir del jueves 13 a las 8 de la noche.


LA ULTIMA FRONTERA.- Jesús López de Dicastillo Corritxo es un español que se siente peruano. Más aún, quechua. Hace 16 años que recorre América tomando fotografías, escribiendo y difundiendo su particular visión del mundo. El Centro Cultural de España (Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz) lo acoge para dos charlas, la última de ellas tiene lugar hoy (suponemos que a las 7 de la noche) donde hablará sobre su experiencia en la Amazonia y las reservas nacionales de Ecuador, Perú y Brasil.


LETRAS

EXPOSICIONES


FRIDA KHALO.- En el marco del conversatorio sobre arte y psicoanálisis desde Lacan que se viene realizando en el Centro Cultural de la Católica, hoy jueves la sicoanalista Cristina Jarque aborda "El dolor de existir" con el análisis de la obra de Frida Khalo. Comentan: Hortensia Cárdenas, Angela Fisher, Elida Ganozza, Fernando Gómez y Patricia Tagle. Después de la charla se proyectará la película biográfica "Naturaleza Viva". 7 p.m.


Fotosíntesis
Primera individual del fotógrafo Daniel Pajuelo.

  • El fotógrafo Daniel Pajuelo (Lima, 1963), ganador de una distinción en el Concurso Jóvenes Fotógrafos Peruanos organizado por CARETAS, está exponiendo su primera muestra individual en el tercer piso del Centro Cultural de la Católica. Bajo el título "Fotosíntesis", el fotógrafo ha reunido 34 imágenes en blanco y negro que tienen como tema recurrente la cultura chicha, la marginalidad y la violencia. Hasta el 21 de junio.


    "Glamour
    Inca" de
    Daniel
    Pajuelo
    en la
    Católica.


    MAL MENOR

    Por JAIME BEDOYA

    Primera Vez, Ultima Cena
    LA persistencia de las moscas: cuatro veces distintas -a lo largo de diez años- ella estuvo a punto de ver `La Ultima Cena', en persona. En esas cuatro veces algo se lo impidió. Una se trató de una restauración, prohibido entrar. Tenía 20 años y el mundo era nuevo. En otra, una discusión, un novio, a la puerta del templo de Santa María delle Grazie. (Siempre fue una guerrera). Luego, choco en moto al límite del horario. Y así.
    Era ya una cuestión personal ahora que volvió a Milano.
    Sola, sin mayores nostalgias por lo dejado atrás, llegó a tiempo, llegó en forma.
    Algo sospechaba. Antes, surfeando el oleaje de la masa turística, cubierta la atmósfera con el inconfundible vestigio de Big Macs pretéritas, intuía algo definitivo.
    Las puertas para entrar al recinto se abren sólo cada ciertos minutos. Es para mantener condiciones climáticas ideales. Asimismo, no pueden entrar más de veinte personas por vez. El vandalismo contra la Pietá -síntoma del Mal de Stendhal o La Locura del Turista, provocada por una sobredosis de referentes artísticos universales- ha dejado fundados temores en la agenda de los patronatos culturales.
    Sus compañeros de turno, apenas siete, eran todos italianos. De aquellos que la taxonomía llamaría promedio. Es decir, incapaces de negociar un flato frente a Leonardo. El aroma a Big Mac, ahora tibio y casero, retornó.
    Pero, en fin, ya estaba frente a la pintura.
    El grupo no tardó en aburrirse. Habiendo visto la escena miles de veces antes en ceniceros, tapices, portavasos, manuales, calcomanías, llaveros, bastó reconocerla para seguir adelante con sus vidas.
    Quiero salir, dijo uno de ellos.
    No se puede, explicó otro. Hay que esperar.
    Pero ya la vimos, ahora quiero salir.
    Hay que esperar.
    ¿Para esto hemos pagado 12 mil liras? ¿Para esperar?
    ¿Y qué creías? ¿Que ver arte no cuesta nada?
    Ella lo entendió inmediatamente, y dio por culminada una vida.

  • Engañar a los animales es parte de nuestra civilización. En Tailandia están utilizando la melatonina para aumentar la crianza de langostinos. Es simple: a) Agregan melatonina a sus alimentos. b) Esta altera el reloj biológico de los crustáceos. c) Les crea la impresión de que siempre es de noche, momento propicio para su reproducción. d) Convertidos en pequeños sátiros, aumentan masivamente la producción.
    En los humanos funciona diferente, pero parecido: a) Con 10 mil horas de vuelo insomne, todo sirve. b) Su ingesta, minucioso ritual antes de acostarse, suplanta al Padrenuestro c) Sin novedad. Se leen las letras chiquitas de la etiqueta. d) Se enciende la Tv. Se voltea la almohada. Se piensa en un plato de langostinos. Al ajillo, saltados, etc. La casa paga. Luego se ingiere un Xanax.

  • Bastaron sólo unos segundos de vídeo de algo tan anormal como La Boda del Puma para agradecer al Eterno, ante tan cómico derroche de calculada estulticia, la ausencia de un anillo en el dedo y el nombre de ella en el corazón.
    Conveniencia, ostentación, imagen pública, y abogados hasta que la muerte los separe. A eso, y un buffet, algunos le llaman boda.
    En el futuro, llámesele distinto: tras una larga vida en ilegitimidad común, legalizar afectos bajo el anónimo amparo de una boda masiva. Alerta, siempre alerta, ante cualquier fotógrafo enemigo o falso padrino.
    Saldría en los noticieros, como curiosidad. En el mejor de los sentidos, lo sería. Creía que esos novios viejos (que ocasionalmente salen en la prensa) se casaban por aburrimiento. Pues no. Es venganza, y es mejor.


    Feliz Libro, Papá

    Para motivar la lectura (y el obsequio), CARETAS entrega un par de fragmentos de dos notables textos de Raymond Carver y Osvaldo Soriano. Ambos recuerdan con cariño, humor y nostalgia a sus respectivos papás.

    Cuentos de los Años Felices
    Osvaldo Soriano
    Editorial Sudamericana

    "Una noche de verano salimos con mi padre en ronda de inspección para sorprender a los que derrochaban agua corriente. Caminamos sin apuro, después de cenar, hasta el barrio de chalés. Ahí había gente que tenía piscinas de veinticinco metros y mandaba lavar coches, veredas, frentes con el agua que les faltaba a los infelices que no tenían plata para pagarse tanques de reserva ni motores eléctricos. Mi padre tocaba el timbre y se presentaba como un caballero, quitándose el sombrero ante las damas. Yo me quedaba unos pasos atrás a escuchar su discurso que cambiaba cada vez y derivaba en evocaciones poéticas y citas sarmientinas. Es verdad que a veces hacía demagogia. Ponía en la pluma de Sarmiento y en la boca de San Martín cosas que a mí en el colegio nunca me habían enseñado. Tenía fibra para golpear al hígado y llegar al corazón. Una vez, frente a un industrial con pinta de señorito consentido, que nos había mandado dos veces a la mierda, señaló un grueso y frondoso roble que tapaba la entrada de un potrero y le preguntó con voz serena y convencida: "¿Sabe que el ge-neral Belgrano ató su caballo a ese árbol cuando volvía de la batalla de Tucumán?". El señorito se sorprendió y miró al baldío mientras en su patio seguía la fiesta y los invitados se zambullían en la pileta iluminada por grandes faroles. "A mí qué carajo me importa", contestó el tipo y nos cerró la puerta en las narices. Mi padre me puso la mano sobre la cabeza, se limpió el polvo de los zapatos y volvió a tocar el timbre. El tipo apareció de nuevo, metió la mano al bolsillo y empezó a contar unos billetes arrugados. "Tomá -le dijo a mi viejo- andá a comprarle un helado al pibe."
    Hacía tanto que no me compraba un helado que ahí no más se me aceleró la respiración. (...) A mí me latía fuerte el corazón mientras mi padre seguía parado ahí, bajo el alero del porche, con el traje todo raído y el sombrero en la mano. No le gustaba que lo tutearan. De pronto levantó el brazo y señaló de nuevo el árbol. "La tropa acampó atrás -dijo-. El general estaba muy enfermo y pasó la noche abajo de ese árbol. No tenían ni una gota de agua y todos se pusieron a rezar para que lloviera." (...) Yo me di cuenta enseguida de que tampoco esa noche iba a tener helado".
    (Fragmento del cuento Vidrios Rotos)

    La Vida de mi Padre
    Cinco Ensayos y una meditación
    Raymond Carver
    Grupo Editorial Norma

    "El nombre de mi padre era Clevie Raymond Carver. Su familia lo llamaba Raymond y sus amigos lo llamaban C.R. A mí me pusieron como él Raymond Clevie Carver, Jr. Aborrecía lo de "junior". Cuando estaba pequeño mi papá me llamaba Rana, lo que estaba bien. Pero después, como todo el mundo en la familia, empezó a llamarme Junior. Siguió diciéndome así hasta que tuve trece o catorce años y anuncié que no volvería a contestar si me seguían diciendo ese nombre. Entonces empezó a llamarme Doc. Desde entonces hasta su muerte, el 17 de junio de 1967, me llamó Doc, o también Hijo".
    (Fragmento del ensayo que da título al libro)


    OLOR A TINTA

    REGALOS DE LUJO

  • "Diez relatos de viajes". Desde un simple recorrido en tranvía hasta la más arriesgada travesía intercontinental, en la pluma de diez estupendos escritores (Benedetti, Bioy, Bryce, Truman Capote, Gordimer, Greene, Lovecraft, Katherine Mansfield, Alice Munro y Soriano). La Colección Diez Relatos consta de diez libros sobre diez temas (amor, ciencia-ficción, detectives, eróticos, fantásticos, mar, mujeres, suspenso, terror y viajes) con diez autores por vez. Parece cábala. S/. 31 soles.

  • "Historia del Siglo XX". Eric Hobsbawm. Ed. Crítica. S/. 257. El autor estuvo en Berlín cuando Hitler fue proclamado canciller y en Moscú después de la muerte de Stalin; conoce los movimientos revolucionarios de América Latina y convivió en Cambridge con los descubridores de la estructura del ADN. Lo que se dice, un escritor ubicuo.

  • Los Creadores. Daniel Boorstin. Ed. Crítica. S/.220. Son 681 páginas de pura información. Los creadores de todos los tiempos desde Fidias a Martha Graham, pasando por Beethoven, Virginia Woolf o Picasso. El libro no es una historia del arte sino algo mucho más ambicioso: una guía para comprender las razones de la creación.

    En Librería Epoca de Comandante Espinar.