La Otra Lori
El álbum de fotos de Lori Berenson,
recuerdos de tiempos distintos.
Mark y Rhoda Berenson, padres de Lori, con las imágenes de un pasado ahora incierto.
La gente cambia. A veces radicalmente. Cualquier transformación, sin embargo, jamás hará justificable el delito y horror del terrorismo. Lori Berenson, norteamericana condenada por la justicia militar peruana a cadena perpetua en Yanamayo, no siempre fue como se le conoció aquí. CARETAS tuvo acceso a su álbum fotográfico y pudo conversar con sus padres en Nueva York, que siguen postulando la inocencia de su hija. El caso continúa vigente en el debate judicial, local e internacional, en lo que se refiere a juzgar civiles en tribunales militares. Los Berenson se casaron jóvenes. El, Mark Berenson, es profesor en el Baruch College de Manhattan. Ella, Rhoda, trabaja en el Nassau Community College de Rhode Island. Viven en Manhattan en un edificio comparable a uno de la residencial San Felipe. En la sala hay un piano. Tienen dos gatos, Bam Bam, de su hija mayor Kathy, y Muffin, de Lori. Está presente Tom Nooter, abogado, vecino y amigo de la familia Berenson. Nooter estuvo hace dos semanas con su representada en la cárcel de Puno. Ella le pidió una guitarra.
Arriba, acordes acústicos en El Salvador, 1994. Ahora, detenida en Yanamayo, también ha pedido una guitarra. Al centro, imagen que dificílmente haría presagiar su destino: la niña que se declaró vegetariana a los 8 años: 1977. Derecha, bailando con su padre Mark Berenson -Nueva York, 1991- en celebración de los 50 años de este último. Ellos la describen como una niña estudiosa y compasiva, con gran inclinación musical.
¿ Ustedes tenían alguna ideología en los sesentas?
-Ni siquiera éramos políticamente activos en 1960. Cuando íbamos al college no había movimiento político alguno. Era 1963. Luego todo estalló, revueltas en las universidades. Nunca había pasado nada parecido. ¡Ni siquiera inhalamos, o algo parecido! ¡Ni siquiera fumábamos tabaco! Tomábamos vino, eso era todo. Parece que sólo unos años hicieron la diferencia.
-¿Cómo era su hija de niña?
-Buena estudiante, interesada en la música. Tocaba el violín, clarinete, saxofón, ninguno a un nivel profesional, porque más que nada cantaba. Era mezzosoprano.
-¿A qué le temía entonces?
-A los insectos y a los perros. Amaba a los gatos. A los 8 años se convirtió en vegetariana porque vio un programa de Tv. sobre la cacería de ciervos y le molestó mucho. Nos influenció, su hermana mayor y yo también nos volvimos vegetarianas. Al papá no lo convencieron. Pensé que en un par de semanas se olvidaría de eso. Pero no.
-¿Qué música escuchaba ella de joven?
- Pink Floyd, Joan Baez, Bob Dylan, Cat Stevens. Cuando estudiaba en el Massachusetts Institute of Technology fuimos a visitarla por su cumpleaños. Había una pequeña fiesta, y muchos cantaban. Era 1988 pero parecían los '60. Mas tarde empezo a hablar de un tal José Luis Perales y de la 4.40.
-¿Cómo aprendió el español?
-En un intercambio estudiantil con El Salvador. Somos malos para los idiomas, pero creo que ella estaba interesada en el español como parte de su entrenamiento musical.
-¿Era religiosa?
-No especialmente. En Nicaragua iba a la iglesia, era entre 1992 y 1994. También en El Salvador, ahí se casó.
-¿La boda fue una sorpresa para ustedes?
-Sí avisó. No fuimos, pero tenemos fotos.
-¿A su hija le interesaban los deportes?
-Yo soy un fanático, pero Lori no soportaba ver box ni fútbol americano, decía que eran demasiado violentos. Caminar le encanta.
-¿Y el cine?
-Le gustan las de romance y las comedias. Es una gran fan de Antonio Banderas. Por ir a verlo sería capaz hasta de ir a ver una película de acción.
-Usted, señor Nooter, como su abogado, ¿ve algún paralelo entre el caso de Lori y el de Julián Salazar Calero, presunto miembro de Sendero Luminoso recientemente detenido en Nueva York?
-Creo que es sólo una coincidencia. Además en Perú han detenido a otra extranjera, una japonesa. El caso de Lori ha creado cierta atmósfera respecto a la posición de cada gobierno. El Perú dice que los extranjeros serán tratados como si fueran nacionales. Pero en el caso de esta japonesa parece que no va a ser así.
El argumento más fuerte en el caso de Lori es que el sistema legal utilizado en casos de terrorismo, particularmente en lo concerniente a los juicios militares, viola los derechos humanos e individuales. Entonces ahora tenemos este problema:si extraditamos a un peruano, más allá de si es inocente o culpable, ¿nuestro gobierno va a participar en que un individuo sea puesto en juicio bajo un régimen que criticamos? Una solución fácil sería cambiar el sistema. Porque es un mal sistema bajo varios puntos de vista. Claro que hay toda una historia de por qué existen, pero tal vez éste sea el momento oportuno para que el Perú resuelva este asunto particular de su sistema judicial.
-¿Cabría la posibilidad de un canje?
-Supongo que ésa es una cosa que podría pasar. Pero no es una cuestión de que simplemente nosotros les damos su ciudadano y ustedes nos dan el nuestro. Estas son personas que tienen derecho a un juicio justo, y nuestro gobierno ya ha opinado que los juicios militares no son justos.
Tom Nooter, el abogado: "un juicio militar viola los derechos humanos".
-¿Ustedes tienen llegada al presidente Clinton?
-Tenemos a todo el mundo escribiendo cartas y correo a sus congresistas. El Departamento de Estado ha recibido muchas cartas de ciudadanos. Lo más gratificante es que completos extraños se hayan interesado por el caso de mi hija. Escriben ofreciendo ayuda. Ese es el mensaje que debe haber recibido el presidente. Finalmente, él representa al pueblo americano.
-¿Cómo se comunican con su hija?
-Sólo podemos escribirle en castellano. Las traducimos por computadora, lo cual significa que probablemente no puede entender mucho de ellas. Las respuestas toman tiempo, pues deben leer todo antes. Ella no nos puede escribir directamente lo que piensa, sabe que lo van a leer. Por ejemplo no nos dice que la comida es mala, sino: la comida es buenísima, pero estoy adelgazando. La altura le ha afectado la circulación. La bailarina detenida también tiene problemas de circulación.
-¿Lori y ella son amigas?
-No. Los de Sendero Luminoso están separados del resto.
-¿Mantienen la esperanza de verla libre?
-Tenemos que vivir con la esperanza, de otra manera no viviríamos. Tenemos la esperanza de un nuevo juicio. Sabemos que es inocente. Lo que dijo en su discurso -"yo amo a este pueblo"- es porque se preocupa mucho por la pobreza. Una noche, en Lima, íbamos de la embajada al Sheraton. Eran las 11 de la noche de un viernes. Dos niños aparecieron del medio de la calle, en un semáforo, para pedirnos unas monedas. Quise abrir la puerta y llevármelos a un lugar seguro. Eso es lo que también vio Lori.