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Transferencia que promueve la división.
"Justo en el día del Padre han descuartizado a mi hijo" comentó el presidente del Vaso de Leche, Alfonso Barrantes, tras la aprobación del proyecto que transfiere dicho programa a los municipios distritales.
A fines de mayo el programa fue declarado en emergencia por desabastecimiento, al mismo tiempo que se dispuso la reorganización del aparato administrativo para corregir algunas deficiencias.
Finalmente la compra directa fue aprobada el lunes 3 por mayoría, incluyendo los votos del regidor y presidente del Comite de Vaso de leche, José Chlimper y de otros miembros de su grupo político. Posteriores declaraciones del propio regidor en torno a los resultados favorables de la convocatoria avalan la compra directa y de algún modo abonan a favor del manejo del programa por el municipio metropolitano.
Las manifestaciones del lunes y martes, una espontánea y la otra disciplinada, revelan inconveniente enfrentamiento. Abajo, Alfonso Barrantes: primero los niños.
No cabe duda que el precio que se puede obtener por tonelada diferirá sustancialmente si en lugar de comprar 900 toneladas se compran solamente 100. En Comas, donde el programa tiene el número más alto de pobladores atendidos, en promedio mensualmente se consume alrededor de 38 toneladas de leche en polvo, 24 de avena y 91 de alimento lácteo. Y a estas razones económicas debe sumarse las relativas a la relajación del control que se producirá si en lugar de una entidad son 42, sólo en Lima, las que se encarguen de licitar, pagar, almacenar y distribuir no uno sino tres productos: leche, avena y alimento lácteo, además de conseguir locales ad hoc y, sobre todo, personal idóneo.
Chlimper sostiene que han sido los alcaldes distritales los que con sus quejas por el programa del Vaso de Leche entre 1992 y 1995 promovieron el proyecto.
A falta de otros argumentos se ha dicho que el proyecto recoge una propuesta presentada en el CCD por los ex congresistas: Mario Ocharán, hoy director de Lima Metropolitana, Alex Kouri, hoy alcalde del Callao, y Julio Díaz Palacios. Pero este Congreso ya ha dado muestras suficientes de cómo un proyecto puede ser transfigurado sin cambiarle de nombre. En todo caso el proyecto que habría servido de base a éste habría sido uno presentado por Miguel Velit en 1995 y encarpetado por la reacción que generó en los clubes de madres.
No cabe duda que detrás del proyecto existe una intencionalidad política. Lo que no está claro, como Barrantes se encargó de poner en blanco sobre negro el martes 18, es que alguien pueda obtener beneficio político alguno.
Y, en todo caso, el hecho de que la alimentación de los niños más desprotegidos sea objeto de politización puede convertirse en un perjuicio en lugar de un beneficio. "Si tiene que tener algún color es el color de la leche", dijo Barrantes en un pasaje de la manifestación realizada el lunes al mediodía frente a la municipalidad, ocasión que significó el primer balconazo del alcalde Alberto Andrade.
Se trató de una manifestación espontánea, a diferencia de la que disciplinadamente se formó frente a Palacio el martes por la tarde, acompasada por bandas de música y con pancartas naranja de manufactura casi fabril. Esta última reunión fue por cierto en apoyo a la transferencia del programa a los municipios distritales.
Nada le haría más daño al programa que enfrentar a los beneficarios, como bien ha recalcado Barrantes.
Por ello cabe preguntar por qué tanto apuro y pocas formas para aprobar el proyecto. Este en todo caso sólo se refiere a los niños de 0 a 6 años y madres lactantes y gestantes. Esto significaría que 537,415 personas, casi la mitad de los actuales beneficiarios (ver cuadro), se verían excluidos. Seguramente antes de promulgar la ley Fujimori realizará la enmienda correspondiente. Pero de cualquier modo, ¿previamente no debió haberse discutido el proyecto en la asamblea metropolitana de alcaldes? Y en lugar de que la transferencia se realice a partir del 1 de octubre ¿no sería más conveniente dar mayor plazo para que se conformen nada menos que 49 comités de administración del Vaso de Leche (43 distritos de Lima y 6 del Callao)?
Si se busca hacer más eficiente el programa y corregir sus deficiencias hay otras exigencias acaso más importantes que esta pretendida descentralización.
Como señala el ex ministro de Salud Uriel García, integrante consultor del Programa del Vaso de Leche, el proyecto fue promulgado cuando "estábamos abocados en la idea de mejorar el programa. Se quería hacer una campaña para disminuir la mortalidad infantil de niños de 0 a 5 años en las zonas pobres de la ciudad donde los fallecimientos se dan por la existencia de diarrea, sarampión y desnutrición. La leche en sí no es una alternativa eficaz para combatir estas dolencias como lo podrían ser otros alimentos como papa, quinua, camote y cereales. Y no se trata de chauvinismo sino que hay que tener en cuenta la calidad nutricional de estos productos autóctonos", aclara.
"No es posible que Polonia sea el país donde hay un mayor consumo per cápita de papa, siendo el Perú el país de origen de este tubérculo. De otro lado, el hecho que haya que importar leche en polvo favorece a los agricultores del extranjero", añade. Según Chlimper en enero último se promulgó una ley según la cual todos los programas de asistencia debían utilizar sus fondos en apoyo al desarrollo nacional, es decir proveerse de alimentos balanceados producidos en el país. El PRONAA, por ejemplo,en lugar de comprar leche en polvo adquiere 140 mil raciones diarias de leche fresca de Fongal Lima.
Según García, existe consenso entre los nutricionistas respecto a que la leche no es tan buena como se pudiera pensar para el niño peruano porque su sistema digestivo no está preparado para digerirla. "Además la leche en polvo está siendo usada por los estratos pobres como feble de cambio: la venden para hacer pequeños negocios de helados y cremas y al final el niño no recibe este alimento", indicó.
Si el dispositivo es promulgado por el Presidente, como parece que sucederá invariablemente, García sugiere la creación de un programa para atender a los niños de El Cercado "aunque eso dependería de la decisión del alcalde Andrade".
La fórmula no es nueva. Los continuos recortes de las atribuciones municipales metropolitanas -el más reciente fue el derivado de la fusión de CordeLima y CordeCallao y los próximos tendrían que ver con Emape y Serpar- han concentrado la gestión de Andrade en el Cercado. Y acaso en ese ámbito el resultado termine siendo distinto al esperado por los inspiradores del proyecto presentado por Martha Chávez de Ocampo y Carmen Lozada de Gamboa.