De la Leche al Sabotaje


De la Leche al Sabotaje
La reciente ley que deja sin el manejo del Vaso de Leche a los municipios de Lima y Callao, parece ser el comienzo de un plan para controlar además a los comités del Programa. Y también viene...la ofensiva contra el contrato de limpieza, cuya eventual suspensión traerá mucha basura y el consiguiente hartazgo ciudadano.

Una fuente del municipio dijo a CARETAS que Migone se justificó ante Ocharán, informándole que desde el Congreso lo presionaban para detener el contrato del Concejo con Vega-Upaca.

Alberto Andrade. No tiene medio año en el cargo y el gobierno ya lo trata como candidato presidencial. A los municipales se les abren las puertas.

LA reciente ley que «distritaliza» en Lima y Callao el Programa del Vaso de Leche no solo apuntó, al parecer, a sacar de ese escenario a Alberto Andrade, Alex Kouri y de paso a Alfonso Barrantes. Fundamentalmente estaría dirigida a la reorganización, manu militari, de los comites populares que lo administran e ir a un nuevo empadronamiento de los propios beneficiarios.
En otras palabras y más allá de las apasibles declaraciones dominicales del presidente Alberto Fujimori en la televisión, el gobierno se encamina a fundar una especie de «organismos autogenerados», con comités populares del gusto de los alcaldes, quienes ahora están facultados por el artículo cuarto de la ley, a determinar cuáles son los auténticos clubes de madres y cuáles no.


Contralor Víctor Caso Lay. Jugando en pared con el Congreso.

Esto quedó en evidencia el último lunes, cuando el alcalde de San Juan de Lurigancho, Luis Suárez Cáceda, de las filas gobiernistas, anunció que ya había dispuesto, esa misma mañana que se publicó la nueva norma, la reinscripción y nuevo empadronamiento de los beneficiarios del Vaso de Leche en su distrito, unos 200 mil niños, tarea que sólo hasta setiembre será prerrogativa de las señoras que administran el Programa.
Suárez, quien hasta fines de los 50 fuera el arquero titular de las selecciones nacionales de fútbol, añadió que sus colegas de C.90/NM harán la misma tarea durante las próximas semanas, hasta que el primero de octubre los burgomaestres distritales tomen en sus manos el Programa. De arquero elástico, Suárez se pasó a las barras bravas fujimoristas.
Pero el alcalde de Villa El Salvador, Michel Azcueta, no piensa llorar sobre la leche derramada. Anteayer por la noche dijo a Caretas que en lo relacionado con la controvertida ley seguirá trabajando con los comités distritales y la Coordinadora Metropolitana del Programa.
Claro que podemos administrarlo si queremos, dijo Azcueta, pero nosotros no haremos nada que no sea acordado entre los comités y la Coordinadora Metropolitana. En otras palabras, el tres veces burgomaestre de Villa seguirá peleando el partido, con leche o sin ella.

JUEGO SUCIO

La arremetida contra el concejo limeño no quedó allí. El lunes el secretario general de la Municipalidad de Lima, Mario Ocharán, recibió la visita de tres individuos encabezados por Rafael Gonzales Cárdenas, quien dijo ser sub gerente de gobiernos locales de la Contraloría y pidió información sobre el contrato para la limpieza de Lima firmado con el consorcio peruano brasileño Vega-Upaca.
Este episodio resulta extraño y medio confuso, porque en la Contraloría informaron a Caretas que el funcionario que tiene ese cargo es Jorge Giraldo y que el tal Gonzales Cárdenas no es conocido en esos predios.
El asunto es que hace varias semanas el Sindicato de Trabajadores de la Empresa de Servicios Municipales de Limpieza de Lima (Esmll), había acudido a la Contraloria a pedir que revisen ese contrato y con igual propósito fue también al Congreso. Allí el presidente de la Comisión de Fiscalizacion, Miguel Velit, recibió a los trabajadores y a su asesor legal, Julio Cárdenas. Luego del amable encuentro Velit envió un oficio al concejo limeño, pidiendo información de todo el proceso y del ya célebre contrato que tanto inquieta al gobierno.
Sintomáticamente, esto ocurre cuando Relima, que es como se ha rebautizado el consorcio, está en vísperas de asumir la limpieza de la ciudad, es decir el primero de julio. Si bien el pedido está entre las facultades de una Comisión Investigadora del Congreso, no son usuales tantos desvelos fiscalizadores. El municipio envió los contratos y los dictámenes de los colegios de Abogados e Ingenieros, legal y técnico respectivamente.
Un par de semanas atrás, el sub contralor Juan Carlos Migone, siguiendo los pasos de Velit, había pedido similar información. Fue apenas un preámbulo. La curiosa visita del lunes pasado, que duró practicamente todo el día, concluyó cuando los tres misteriosos inspectores dejaron en un papel sin membrete una lista manuscrita solicitando informacion complementaria.
Una fuente del municipio dijo a Caretas que Migone se justificó por teléfono ante Ocharán, informándole que desde el Congreso lo presionaban para que busque y encuentre pronto y a como de lugar un argumento para detener el contrato de Vega-Upaca.
Todo lo cual explicaría la celeridad y diligencia con la que actúan la Contraloria y Velit. Lo que resulta singular, por lo menos, si se toma en cuenta que el contrato de sus insomnios representa en buena cuenta una privatización. Y esta se realizó con un sólo postor, acogiéndose a dispositivos promulgados por el gobierno. No se conoce otro caso de una privatización que haya generado tanto celo fiscalizador del gobierno.
Ocharán sostiene que se estaría poniendo en grave riesgo la estabilidad de las reglas de juego para la inversión privada, «porque la empresa brasileña Vega Sopave S.A. tiene el 70% en su asociación con Constructora Upaca S.A.
El otro peligro evidente es que Lima vuelva a sepultarse en inmundicia. Una nueva huelga municipal y un contrato de limpieza congelado, abrirían el cauce a toneladas de basura en las calles a partir del primero de julio.

Las Obligaciones de Vega-Upaca

-Recolección y transporte de residuos domiciliarios.
-Recolección de la barrida callejera.
-Servicios especiales de limpieza.
-Recolección y transporte de basura comercial e industrial no peligrosa.
-Recogido de escombros.
-Recolección y transporte de residuos patológicos o infecciosos
-Poner un servicio de contenedores.
-Asegurar barrido y limpieza de vías y plazas públicas
-Servicio de conservación de parques y plazas públicas
-Lavado de calles, plazas y lugares públicos.
-Diseño, instalación y operación de una planta de transferencia.
-Rellenos sanitarios.
-Sistemas de supervisión, fiscalización y control de los servicios.
-Plan general de mantenimiento y aseo de los vehículos.
-Campaña de información, publicidad y educación a la comunidad.

La amenaza de la basura vuelve a ensombrecer el panorama de Lima. si las cosas siguen su curso actual, una nueva huelga, la eventual paralización del contrato y la foto será muy pronto el pálido reflejo de una pestilente actualidad.

Las 2,200 hectáreas que comprende El Cercado de Lima deben ser atendidas en esos terminos a partir del 1 de julio por el consorcio Vega-Upacá. El contrato fue firmado el 25 de octubre de 1995 y el 24 de enero de este año, en sesión extraordinaria del Concejo, se recomendó a la comisión de Medio Ambiente renegociarlo.
De acuerdo al regidor José Chlimper, lo que se hizo fue un adendo que establece un credito inicial por los primeros 90 días, obteniéndose una fianza previo depósito en un banco local del 100% de la misma por una suma de S/. 7.3 millones.
Mario Ocharán, director municipal administrativo, dice que la acreditación de la fianza es por el 60%, es decir S/. 4.7 millones.
Chlimper señala que las tarifas que contiene el contrato son altas, en comparacion a las de otros operadores privados de Latinoamerica. Ocharán admite que son altas si sólo se piensa en recolección y traslado de basura, pero subraya que el consorcio brindará 14 funciones adicionales. (Las descritas)
El regidor Chlimper señala que el contrato con Vega Upaca, si bien juridicamente es válido, no ha sido aprobado por la comisión de Medio Ambiente en la que Somos Lima tiene mayoría, asunto que reclamaron los regidores de NM/C 90 el jueves pasado.