CHINA TE CUENTA QUE...


Pucha, Mandemos Cholos a Arabia
Escribe
LORENA
TUDELA LOVEDAY
POR el amor de Dios, pucha, ¿ya le viste la cara al corroncho ese que ha salido elegido en el Ecuador? Te juro, hija, o sea, cuando me lo encontré en la televisión la otra noche que me volvió a dar insomnio, o sea, a raíz de que me acordé que Freud alguna vez había escrito que la mujer de 35 (o sea, yo), pucha, es la grasa que lubrica los horrorosos engranajes de la existencia, pucha, casi me da uno de esos ataques peludos de los que no tengo memoria desde hace más o menos el día fatal de 1990, ése en que nuestro querido país, pucha, o sea, se enteró de que en lugar de un conductor, o sea, acababa de elegir a un par de ojales, ¿te puedes imaginar?
Porque te voy a decir una cosa, hija, ahora con lo del ecuatoriano horrible ese, pucha, ya me convencí de que todo este asunto no tiene nada de casual y que se trata, ay no sé, o sea, de un plan calculadísimo de un montón de países de por allá que, o sea, quieren hacer que nuestros cholos (que como tú sabes, o sea, son tan volubles por la mala alimentación que reciben hasta los quince años), pucha, se identifiquen con otro modelo étnico para después invadirnos y claro, o sea, yo no tendría mayor problema si la cosa fuera para mejor, pero hija, qué quieres que te diga.
Mira, o sea, observa tú nomás. Primero fue la Argentina, que como tú sabes, pucha, puede estar orgullosa de haber producido gente regia en toda su historia y por montones. Y sin embargo, o sea, a quién eligen y encima reeligen los argentinos en la última década. Pucha, a esa especie de jordano con patillas de utilería, pantalón campana y hasta me han contado que pucha, o sea, ese peinadete que se hace, tapándose una oreja, no tiene otro fin que ocultar la mutilación que le hizo una pacharaca despechada en el pleno pallar.
Después nos tocó el turno a nosotros, hija, con El Que Ya Te Estás Imaginando, que no solamente, pucha, con su mejor ideología de pulpero de esquina, o sea, se birló el plan de gobierno de Mario sino que después, pucha, de haberlo hecho chichirimico, pues lo aplicó y por supuesto mal porque al final de cuentas lo único que tenemos ahora es una ordalía de chinos que, pucha, como ya te lo comenté la vez pasada, o sea, manejan este país como si fuésemos los pollos de su granja, es decir, como el culo, tal cual decía la marquesa.
Y bueno, por si hubiera sido poco, pucha, resultó que los ecuatorianos tenían que elegir entre árabe o árabe, con lo cual, o sea, la idea de democracia ya sabes cómo estaba quedando, ¿no? Y ya, eligieron árabe, pero al peor, hija, porque si lo miras bien, ag. tiene una pinta que te juro, o sea, le pones una jilaba, un turbante blanco y un batiburrillo al costado y ya, o sea, estás frente a uno de esos beduinos del desierto que si te descuidas, pucha, o sea, no te dejan pero ni las amígdalas de una doncella y encima, o sea, te decapitan por haberlos tentado, porque así son éstos de primitivos y salvajes.
Cuando veo estas cosas, pucha, me provoca por ejemplo, ay no sé, o sea, agarrar a mi jardinero, el Jálder y pucha, o sea, capacitarlo bien en un curso acelerado de pendejina política, mandarlo a estudiar a Siria, que se nacionalice y, pucha, empiece a aplicar allá todas las mañas que aprendió acá hasta que un buen día, juá, presidente y ahí sí que se agarren bien los gobernados porque, pucha, a la hora que su excelencia Jálder comience a prometer que Siria jamás pagará una rupia más a los organismos internacionales por deuda externa, ahí los quiero ver.
O que, por ejemplo, o sea, Argentina traslade al gordo Porcel, ay no sé, por ejemplo al Japón, a que le serrucho el piso al emperador y ya podrás imaginártelo al gordo (que lo adoooooro), o sea, en kimono, tratando de comer con palitos la sardina cruda con sandía y wasabi y sobre todo, o sea, gobernando al país más obsesivo del mundo, pucha, con sus arrebatos de chancho burdelero. Bien merecido que se lo tendrían los ponjas, pucha, por la que nos han hecho, ¿no te parece?
Bueno hija, acá la dejo pero no quería dejar de contarte que, pucha, o sea, a Maripí Pinillos le empezó a ir pésimo en su negocio de exportación de chompas de alpaca y qué crees, o sea con una creatividad empresarial que ya la quisieran todos los Chicago Boys para un fin de semana, pucha, secuestró al papá de María Fe Ferrand, se alzó con medio palete verde y regio, ya salió adelante otra vez. Pucha, si los peruanos somos lo máximo. Chau, chau (Rafo León).