culturales


Las Llaves del Reino
Iglesia de San Pedro muestra impresionantes y antiguos tesoros..

Fotos Victor Ch. Vargas

Vista de la nave central con la cúpula totalmente refaccionada. Ahora es de fibra de vidrio y enchapes dorados muy similar a la que destruyó el atentado terrorista del 31 de octubre de 1993. Al costado, el R.P. Guillermo Villalobos S.J. párroco de San Pedro y superior de la orden jesuita.

UN runrún de admiración invade los diversos ambientes de la centenaria Iglesia de San Pedro que diariamente abre sus puertas al público para mostrar muchas de sus riquezas recientemente restauradas por el Banco de Crédito del Perú.
Ciertamente que el fragor turístico está alterando la paz de los cultos y que los 16 sacerdotes de la Orden jesuita que habitan en los claustros ven más con resignación que con benevolencia la invasión foránea que cada hora irrumpe organizadamente tras un guía que explica entre susurros respetuosos la historia de la basílica.
Para el padre Guillermo Villalobos, superior de la orden y párroco de la Iglesia, el asunto ha traído felizmente su cuota de seguridad porque hasta hace poco más de cuatro meses los ladrones entraban a la iglesia como Pedro en la suya. Lienzos del siglo XVII, algunas tallas menores y unos angelitos del púlpito fueron cortados o serruchados, según el caso, y desaparecidos para siempre. Aunque la contundencia del adverbio peca de exceso porque al estar todas las piezas debidamente inventariadas y registradas en el INC, los ladrones tienen los días contados.
Pero hagamos un poco de historia: El templo de San Pedro -"la joya más valiosa en el campo religioso y artístico de Lima", en opinión de Manuel Solari Swayne- data del año 1638 en que fue inaugurado bajo advocación de San Pablo, nombre del colegio principal de la Compañía de Jesús de los reinos del Perú, según cuenta el padre Villalobos. En sus claustros fue ocultado del enemigo el coronel Andrés Avelino Cáceres, herido en la batalla de Miraflores en 1881, y allá mismo regresó un 11 de julio de cinco años después como general del ejército y Presidente de la República para orar ante la capilla de la Virgen de la O. Casi un siglo más tarde, el ciudadano Alberto Fujimori elegiría también la capilla de la Virgen de la O para contraer nupcias con Susana Higuchi un 25 de julio de 1974.
Hubo otros visitantes más asiduos y menos terrenales como Isabel Flores de Oliva, quien "se complacía en visitar esta Iglesia y mostraba particular devoción a Nuestra Señora de Los Remedios", dice el historiador P. Rubén Vargas Ugarte S.J. en su libro sobre Santa Rosa de Lima.
La tricentenaria iglesia ha ido almacenando verdaderas joyas artísticas a lo largo de su existencia. Allí se encuentran varios centenares de lienzos de los siglos XVI al XVIII, algunos de ellos fueron pintados por el Hermano Bernardo Bitti, miembro de la orden, otros pertenecen a discípulos de Rubens y la notable serie sobre la vida de San Ignacio de Loyola tiene la autoría de Juan de Valdez Leal, uno de los grandes barrocos españoles del siglo XVII. Entre las esculturas se pueden contemplar el "Cristo de la Buena Muerte" de Juan de Mesa, el "Cristo de la Contrición" de Oviedo, "La Familia de la Virgen", de Gregorio Hernández, entre otras piezas que salieron del taller de Juan Martínez Montañez. Los retablos en madera recubiertos con pan de oro, preciado ejemplo del estilo barroco imperante en la época, la serie de pinturas angélicas, considerada como la más antigua de América, los techos artesonados, los arabescos de las capillas laterales, los azulejos de las paredes y las bóvedas recubiertas con escenas de la vida religiosa, son algunos ejemplos de la impresionante riqueza ornamental que guarda San Pedro en su interior en abierto contraste con el clasicismo de su fachada.
Es mucho lo que ha hecho el Banco de Crédito para refaccionar esta Iglesia, pero es mucho todavía lo que falta por hacer. El apoyo público y privado es indispensable para conservar estos tesoros coloniales. La campaña "Redescubramos Lima" de la que San Pedro forma parte, intenta crear conciencia sobre la necesidad de proteger nuestro patrimonio artístico. Por eso, las visitas guiadas de lunes a sábado de 9 a 12.30 en la mañana y de 2.30 a 5 en la tarde, son un camino que debemos recorrer. (María Elena Cornejo).


Arte en CD Rom
Gabriela D'Estrees y una de sus Hermanas (1595).

  • Del 15 de julio al 15 de agosto, la Escuela Superior de Bellas Artes Corriente Alterna, presenta la exposición "Arte en Multimedia", merced al auspicio de Carsa. La actividad consiste en poner a disposición del público 6 equipos multimedia de la más avanzado tecnología, junto a un gran monitor, que permitirá a los espectadores trabajar simultáneamente con 36 CD-ROM en los que se alternan historia del arte, la vida de los artistas del siglo XX, música contemporánea y algunos de los juegos más avanzados. Los colegios o grupos organizados de 30 personas que deseen reservar la sala por dos horas, pueden llamar al 447-4769 o dirigirse a Las Dalias 381, Miraflores.


    LETRAS

    EXPOSICIONES


    Cuatro Años
    Cecilia González en el aniversario de su galería. La acompañan los pintores Eduardo Tokeshi y Luz Letts.

    Cecilia González ha logrado llegar a los cuatro años con un viento renovador. Ella tiene a su cargo la galería que más ha sabido arriesgar dentro del mainstream limeño. Si bien no siempre su apuesta ha sido ganadora -total, nadie tiene en sus manos el poder del acierto constante- hay que reconocer que ella ha sabido alternar con éxito muestras muy coherentes con otras más dudosas, en las que el resultado ha sido de alto éxito y no necesariamente económico, redundando en esa imagen seria y a la vez irónica -no sé si esto último es voluntario- de su galería. Han sido cuatro años de riesgo y optimismo los que Cecilia González nos ha brindado. En estas líneas queremos rendir homenaje a una mujer que desde su galería ha sabido brindar buen arte, y, lo que es más importante, entregar amistad. A borbotones. Esta noche es "La Fiesta". Acompañemos a Chechi.


    El Culto al Agua
    En la galería del Banco Wiese.

    Paccha ceremonial de la sierra sur del Perú (siglo XVIII)

    EN las antiguas culturas del mundo, el agua tuvo presencia gravitante, tanto que los mitos y creencias de oriente y occidente recogen evidentes parentescos con los de nuestras culturas prehispánicas. En algunas narraciones acerca del nacimiento de los dioses pertenecientes a las culturas occidentales antiguas, por ejemplo, el agua jugó el papel de padre y madre. Es el caso de Homero cuando describe en un verso de la Ilíada a Océano, el titán que da origen a mares, ríos y todas las aguas que fluyen de la Tierra. Tales de Mileto estableció que el principio de donde procede todo es el agua. Heráclito acunó la metáfora acuosa para explicar también el principio del universo. Para la mitología oriental, la Luna es de agua y la idea de belleza femenina va unida a Heng-Ngo, diosa de la Luna.
    En el Perú ha existido desde siempre un especial culto al agua. Así lo anota Rebeca Carrión Cachot al referirse a las vasijas ceremoniales: "las pacchas desempeñaban una función importante. El recipiente sagrado se llenaba con chicha o agua que se vertía al pie del ídolo y en la heredad, para dotar a la tierra de poder productor".
    Los relatos orales de Huarochirí que datan del siglo XVI recogidos y traducidos por José María Arguedas, evidencian que el agua en todas sus formas, fue tratada como un objeto religioso de purificación espiritual y de revelación de la identidad.
    En las tradiciones recogidas por el padre Avila, por ejemplo, existe el Mito de Pariacaca y Choque Suso en el cual Pariacaca es el auspiciador de obras hidráulicas proveyendo de agua a la comunidad y Choque Suso es el símbolo femenino de la madre tierra, de la luna y del agua. En el mito del Collquiri y Capyama, él es también el dispensador del agua y autor de obras hidráulicas mientras que ella es el símbolo de la madre tierra.
    La muestra que expone la Galería del Banco Wiese resalta estas evidencias en piezas correspondientes a colecciones de los museos Amano, de Arqueología, Antropología e Historia y Larco Herrera, así como colecciones privadas de Jaime Liébana, Mary Solari y Elvira de Luza. La exposición está acompañada de efectos de sonido y video para contagiar al visitante de telúrica atmósfera.


    Museo Larco
    Ingreso gratuito por sus 70 años.

    HAY razones para celebrar. El Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera, que alberga la más grande colección privada de arte precolombino cumple 70 años de fundación. Y el festejo implica abrir gratuitamente sus puertas a todos los peruanos desde el 18 hasta el 31 de julio. La hermosa casona construida en 1707 guarda miles de piezas en oro, plata, cerámica, piedra, madera y textiles con piezas únicas, allí se encuentra también la célebre colección de huacos eróticos. Para agilizar las visitas, el Museo ha organizado tres circuitos de acuerdo al tiempo del visitante. Si se tiene sólo 30 minutos, se seguirán las vitrinas señaladas con pegatina roja (las piezas más importantes del museo); si se cuenta con una hora se visitarán además las marcadas con verde; y si dispone de 90 minutos se paseará por las vitrinas rojas, verdes y amarillas. El horario de atención es de lunes a sá-bado entre 9 de la mañana y 6 de la tarde y los domingos hasta las 13 horas.


    OLOR A TINTA

    Conocedor de Alegrías
    Gran solvencia para presentar situaciones Limite.

    Cuentos Escogidos.
    Paul Bowles.
    Alfaguara.

  • Hablar de Bowles es referirnos a quien es considerado por una creciente legión de admiradores como una suerte de escritor nómade, outsider de su generación e inclusive, en un inmerecido sentido comercial, como escritor de culto. Autor infatigable y plenamente comprometido con su vocación, es poseedor además de un estilo de narrar caracterizado por el carácter conciso y directo de sus imágenes.
    Creador de una escritura que se desarrolla a través de un explosivo vértigo, mantenido y presentado con toda la fuerza de una revelación, el autor ha demostrado como muy pocos una gran solvencia para presentar las situaciones límite.

    Con una carrera que abarca más de medio siglo, atisbado permanentemente por el público y la crítica, y con logros tan notables en el campo de la novela -como es esa vasta y arrolladora construcción argumental en torno a una relación imposible que es "El Cielo Protector"-, llega ahora esta selección de sus más logrados relatos. Los cuentos aquí reunidos consiguen transmitirnos aquel universo geográfico y de costumbres que tiene por escenario el norte de Africa, mundo que para occidente resulta ignoto, poblado de unos personajes constantemente rodeados por una incertidumbre que no cesa y que se presenta como una amenaza inquietante a lo largo de cada una de sus páginas. Como en todas sus novelas y cuentos, aquí se dan cita la aventura, el amor y la tragedia (tanto personal como colectiva) que suelen asolar a los corazones humanos. Así encontramos en Bowles a un gran conocedor de las alegrías y tristezas, triunfos y frustraciones del hombre contemporáneo enfrentado a sí mismo o a un inexorable destino. (Pedro Tenorio Narváez).


    Montaña de Jade
    Alfredo Herrera Flores, Osmosis, Domingo de Ramos
    Ediciones Copé

  • Desde la década pasada, Petróleos del Perú ha venido organizando su Bienal de Poesía Premio Copé con el objeto de destacar la producción poética en nuestro país. El año pasado el jurado calificador premió con el primer lugar a "Montaña de Jade" y con el segundo a "Osmosis". Un primer acercamiento a estas obras descubre el carácter orgánico de "Montaña..." donde el vate se comunica directamente con la amada en un fluir de ideas que se suceden claramente unas a otras, sin rendirse a la altisonancia y afectación a los que son proclives algunos poetas. Sin llegar a ser un gran libro, es sin embargo superior a "Osmosis", que abusa de remilgos y adjetivos forzados que enrarecen la lectura y complican innecesariamente la claridad del verso.

    Al final del camino
    Luis Millones, Moisés Lemlij/Editores
    Editorial Sidea

  • Este libro recoge trabajos de especialistas de diversas disciplinas sobre el mismo tema: la muerte. "Al final del camino" revisa experiencias clínicas con cuadros depresivos que terminaron en suicidio, al significado de los entierros faraónicos para los antiguos peruanos, la necesidad de creer en una vida después de la muerte, el estudio de la iconografía mochica para explicar sus prácticas funerarias, la imagen de la muerte en Guamán Poma, la doble estrategia de la muerte en el arte virreinal y una serie de interpretaciones contemporáneas a la luz del estudio de documentos, textiles, tumbas y demás parafernalia.En este interesante volumen participan 16 estudiosos propios y de fuera que aportan ángulos definidos desde perspectivas diferentes.