Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

LA alcaldesa de San Miguel acaba de autorizar, por míseros 3,000 soles, la destrucción del parque ubicado en la intersección de las avenidas Universitaria y La Marina, parque sembrado con no menos de 60 árboles por una empresa privada (Unión Metalúrgica).
Un miserable y desvencijado circo ocupa ahora las que fueron áreas verdes, que fueron taladas pasadas las doce de la noche del lunes 15 de los corrientes, es decir entre gallos y medianoche, eliminando casi todos los árboles plantados allí hace tres años.
Esa misma alcaldesa es la que también pretende disponer de todo un parque para que se construya en él un delfinario privado, cosa a la que se oponen los vecinos, en forma hasta ahora infructuosa, lamentablemente. ¿De dónde salen alcaldes tan bárbaros? ¿De qué caverna los sacan? ¿Hasta cuándo estas autoridades improvisadas e incivilizadas seguirán haciendo de las suyas? ¡YA Basta!

  • Por eso es que hay que felicitar al alcalde de Miraflores, Fernando Andrade Carmona, digno heredero de su hermano el reconstructor de Lima, quien acaba de inaugurar la remodelación y embellecimiento del parque Leoncio Prado, en San Antonio, que ha recobrado su prestancia, maltratada por vándalos y malos vecinos. Los vecinos (los buenos, como yo, digo) se lo agradecemos.

  • Hasta ahora no he leído el proyecto de reforma del Poder Judicial, que aparentemente tiene el objetivo de transformarlo en algo más consecuente con las necesidades de quienes recurren a sus instancias, pero lo que sí sé, y me consta, es que actualmente un modesto juicio contra un inquilino por término de contrato dura por lo menos año y siete meses, lapso durante el cual el propietario no recibe un solo centavo y el inquilino se jamonea a su gusto a costa de aquél. Si ése es un caso de los más sencillos, ¡cómo serán los otros!, o sea esos juicios que duran diez años o más. Coincido por eso con el doctor Diego García Sayán, quien, pese a tener posiciones críticas respecto de ciertos actos del gobierno, afirma que sí era necesaria una nueva-y ojalá que ahora sí definitiva- reforma del Poder Judicial. Y creo también que es positivo que al frente de la misma se encuentre una persona ejecutiva y no perteneciente al gremio de los abogados, verdaderos especialistas en hacerla larga; porque su negocio es ése, justamente, Dicho sea esto con todo respeto, por siaca.

  • Hablando de ello: ¡Qué bueno que se haya ordenado que cese el escándalo protagonizado lamentablemente por desmesurados colegas, que asediaban a los inculpados en forma verdaderamente feroz cada vez que éstos concurrían a prestar sus instructivas! Ese circo era de veras una vergüenza. Un día de éstos iban a hacer que alguna de sus víctimas se tragara un micrófono. O muriera en el tumulto.

  • Un grupo de asaltantes atracó y desvalijó a -trece según un diario y quince según otro- turistas franceses. Mucho me temo que si siguen así las cosas no sólo perderemos el lema nacional de Año de los 600,000 turistas, sino que apenas alcanzaremos a la mitad de esa suma. Por eso creo que deberíamos cambiar dicho lema por el más sensato de Año de los 600,000 Turistas Imaginarios. O Año en que Soñamos con 600,000 Turistas. O, finalmente, Año en el que Soñar no Cuesta Nada.

  • Visto el indudable fracaso del deporte peruano en las olimpiadas de Atlanta, creo que ha llegado la hora de, haciendo caso omiso de probables discrepancias ideológicas, pedirle consejo a Fidel acerca de cómo hacer que un país tercermundista prospere en deporte. Espero nomás que no sea a latigazos.

  • Aunque hay algunos deportistas peruanos (futbolistas en particular) a los que les caerían bien la aplicación de unos cuantos en salva sea la parte. Tastás, digamos.

  • Hay algunos cines reformados a los que todavía les hace falta una reforma más. Por ejemplo, el otro día en un lugar inmediato a la sala 3 de los Multicines El Pacífico, alguien se la pasó martillando propiamente en Dolby Stereo, poniendo además, probablemente para entretenerse, una música de radio que se oía tanto como los parlamentos de la película. Más que los cines, a las que hay que reformar es a las personas, creo.

  • El coraje y decisión de Alberto Andrade Carmona empieza a dar frutos, y cada vez más personas visitan el Centro Histórico de Lima para conocer sus templos y casonas. El rescate de Lima se ha iniciado y sus frutos empiezan a constatarse. Parece mentira, por ejemplo, recorrer el jirón Lampa y verlo limpio de las ferreterías que ocupaban sus veredas. Ahora sólo falta que las empresas tomen confianza y hagan retornar sus oficinas al centro, para que la capital del Perú vuelva, en una forma u otra, a ser lo que fue. Gracias, Beto.