París y la Deuda


París y la Deuda
Equipo negociador peruano logra tregua relativa hasta 1999, pero las dudas persisten para el mediano plazo.

Camet en París. las negociaciones duraron cuatro días.

LA semana pasada la economía peruana vivió en París uno de sus capítulos definitorios en torno a la deuda externa. El ministro Jorge Camet y su equipo asistieron a una de las operaciones quirúrgicas más complicadas, consistente en renegociar los compromisos vigentes con el duro club de acreedores, por cerca de 10 mil millones de dólares.
Según el Gobierno la intervención resultó un éxito. Otros cirujanos, en cambio, han sido mucho más cautos y exigieron que primero se den a conocer los análisis y la historia clínica del paciente.
Cual cirujano plástico, Jorge Camet se vanaglorió de haber mejorado el perfil de la deuda bilateral.
La palabra escogida para ilustrar este acontecimiento financiero es reperfilamiento, término utilizado en la jerga del Club, que no tiene una traducción precisa al español. El anglicismo expresa disminución de la pendiente formada por la curva de compromisos de pago durante los próximos 20 años. (Ver gráfico).
Camet ha logrado que por el momento la curva no se empine en demasía. Pero más temprano que tarde el Perú tendrá que asumir pagos cuantiosos. Más o menos como subir una montaña rusa, por más que se retarde la bajada, al final el susto será el mismo.
Para la prensa parisina el Perú no consiguió nada del otro mundo. Le Figaro (23/7/96) le dedica apenas un párrafo a la negociación, que se realizó en los modernos locales del Ministerio de Economía, Finanzas y de Planificación, en Bercy, a 40 minutos del centro de París.
Antes del Perú, el lunes 15, el Congo fue llevado al quirófano, la Dirección del Tesoro de Francia que dirige Christian Noyer, cuyos funcionarios han participado en 263 negociaciones, con 72 países en las que han reestructurado compromisos de deuda por más de US$ 360 mil millones.
En la maratónica jornada que duró 4 días ( igualando el récord de Rusia) la misión negociadora peruana consiguió que los pagos al Club de París, en el período de consolidación de 1996-98, no se eleven abruptamente.
El presente equipo peruano se puede decir que tiene oficio. Con Camet estuvieron sus asesores Roberto Abusada, Eduardo Valdivia y José Valderrama. A ellos se sumaron Germán Suárez, presidente del BCR y sus funcionarios Renzo Rossini y Gladys Choy acompañados por la embajadora en Francia María Luisa Federici.
Desde el Cerro San Cristóbal, el Presidente Alberto Fujimori anunció que gracias al alivio conseguido en París, los pagos anuales del período 1996-98 se iniciarían con US$ 450 millones, hasta terminar 1998 con unos US$ 650 millones.
Sin embargo el ex presidente del BCR, Manuel Moreyra, congeló los entusiasmos iniciales, al señalar que a partir del año 2,000 los pagos anuales al Club de París superarían los US$ 1,000 millones. En la negociación que empezó el miércoles 17 a las cinco de la tarde y concluyó el sábado 20 a las dos de la tarde , la misión del Perú, como sus predecesoras en las negociaciones con el Club de París en 1991 y 1993, consiguió diferir en 20 años las obligaciones que vencen entre 1996 y 1998, por préstamos contraídos con anterioridad al primero de enero de 1983.
En las negociaciones el ministro Camet, al parecer, no mencionó la palabra condonación, ni tampoco consiguió reprogramar la deuda contraída después de la fecha de corte (post-cut off) que asciende a unos US$ 2,000 millones.
Una reprogramación de dos décadas que se obtiene con los Términos de Houston para la deuda concesional. Diez de pago y diez de gracia. Ahora se incluye también a la deuda comercial que con Houston sólo se reprograman en 15 años (7 de pago y 8 de gracia).
Luego de esta cita el Perú se ha graduado. No podrá regresar a pedir una nueva refinanciacion.
Con US$ 8,000 millones de reservas internacionales en la billetera, con los recientes bombos y platillos de la venta de acciones de la Teléfonica por más de US$ 1,000 millones, era poco lo que se podía conseguir. El balón de oxígeno es momentáneo, como lo menciona el parisino `Les Echos'.
Según Raymundo Morales, quien negoció la deuda en 1991 con Carlos Boloña, el ministro Camet perdió en 1993 la oportunidad de una condonación del principal de la deuda del orden de 50 %, como sí lo lograron Polonia y Egipto en 1991. Pero debe recordarse que el golpe del 5 de abril de 1992, enajenó la voluntad de todos los gobiernos democráticos, tanto que después tuvieron que sentarse a la mesa pero con las rodilleras puestas.
Luego de este viaje hay cierto nerviosismo en la Gerencia de Estudios Económicos del BCR, porque con una nueva preactualización del monto de la deuda externa, ya no serán los US$ 32,445 millones (al 30/3/96) que menciona la Nota Semanal del BCR, sino algo más...
No se necesita ser un genio en matemáticas para sospechar que la deuda con el Club de París ya supera los US$ 10,500 millones ( al 30/6/95 la deuda era de US$9,638 millones).
A este paso el monto de la deuda bordea ya los US$ 35 mil millones, y genera un costo financiero anual superior a los US$ 3,000 millones.

Raymundo Morales: se perdió oportunidad de condonación en 1993.

Como los pagos aún no alcanzan esa magnitud lenta, pero, inexorablemente se sigue formando una bola de nieve. A esta velocidad financiera, de US$ 3,000 millones por año, el tren de la deuda externa tarde o temprano terminará por arrollar políticamente al presidente Alberto Fujimori .
Por ello en las mentes de Fujimori y Camet ronda la idea de utilizar el dinero de la privatizaciones para cancelar parte de la deuda. Pero, como ha señalado el congresista Carlos Blanco primero hay que modificar el D. L. 674.
Según la Cepal, en 1995, el Perú tenía la relación más alta entre deuda y exportaciones de América del Sur. El monto que se debía era igual a cinco veces las exportaciones de bienes y servicios, pero al paso que se incrementa la deuda esta relación debe terminar el año en seis veces. Otro récord, que en las Olimpiadas de Atlanta sirve de muy poco. (R. Hidalgo).


Promesa y Posibilidad
Negociación hace del país aún más dependiente.

Escribe EFRAIN GONZALES DE OLARTE

LA negociación de la deuda con los países del Club de París reafirma la apreciación que tenemos desde 1990: el programa de ajuste estructural ha tenido y tiene como objetivo pagar la deuda externa, en consecuencia el resto de objetivos económicos y sociales internos se deben ajustar a los requerimientos de los servicios de la deuda.
El gobierno afirma que las extensas y áridas negociaciones con el Club de París han sido un "éxito rotundo". A nosotros nos parece que quienes han obtenido este rotundo éxito son los países acreedores.
1.- Se ha tenido que reconocer el íntegro de lo que les debemos, a los intereses pactados al inicio de cada préstamo, lo que ha significado que nuestra deuda con el Club pasó de 6,500 millones de dólares (cuando era ministro el Dr. Boloña) a 9,654 millones.
2.- Los pagos de deuda a los que parece haberse comprometido el Perú de acuerdo a las declaraciones del Presidente son aproximadamente: 500 a 600 millones de dólares en 1996, 1997 y 1998 y aproximadamente mil millones desde 1999, los cuales están por encima de toda capacidad exportadora existente. Si tomamos en cuenta los otros compromisos de pago con la banca multilateral (Banco Mundial, Fondo Monetario y Banco Interamericano), los de la banca comercial y el pago a los países ex socialistas, el Perú deberá pagar en promedio 1500 millones de dólares al año en los próximos cuatro años, un tercio de nuestras exportaciones actuales, y partir del año 2002, más de dos mil millones, para lo cual nuestras exportaciones deberán duplicarse. En consecuencia, no ha relación entre lo que prometemos y lo que podemos pagar, y sobre todo, el gobierno reduce aún más la autonomía de nuestro crecimiento.
Cabe recordar que todos los países que se han desarrollado establemente o que están en vías de hacerlo, por ejemplo Chile, lo hicieron sobre la base de su propio ahorro y los préstamos (ahorro externo) fueron complementarios.
3.- Se dice que no iremos más al Club de París a hacer nuevas renegociaciones y esto es tomado como un triunfo. ¿Qué pasará si en tres años las exportaciones no crecen como el gobierno estima y no tenemos recursos ordinarios para pagar los montos ya pactados? En ese momento habrá dos opciones. 1. Se pagará con las reservas del gobierno y, si queda, con el dinero de las privatizaciones. Es decir nos hemos comprometido a pagar la deuda en lugar de invertir y/o a utilizar los fondos de las privatizaciones para pagarla, lo que es una pérdida de capital a todas luces ineficiente. 2. Prestarse de otras fuentes o implorar otra renegociación. Es decir, por hacernos "otorongos latinoamericanos" el gobierno y su equipo renegociador ha tomado riesgos que no se deben tomar.
¿No habría sido mejor negociar un acuerdo de veinte años ajustable cada tres años, en función de las capacidades exportadoras, fiscales y sociales del país?

Edificio de Conferencias del ministerio de Economía de Francia, sede de las negociaciones.

4.- Se dice también que se renegocirá con cada país canje de deuda por gasto social y por medio ambiente hasta por un 20%. Este punto que debería haber servido de eje de la estrategia renegociadora ha resultado una concesión secundaria, a negociarse con cada uno de los países acreedores. El problema es que para que este esquema funcione el gobierno debe tener recursos fiscales para gastar en soles lo que deja de pagar en dólares como deuda.
5.- ¿Cuánto ha de costar a cada familia peruana la reestructuración de la deuda con el Club de París? Si pagamos 500 millones al año, cada familia (aproximadamente 6 millones) deberá 70 dólares los tres primeros años, 140 a partir del cuarto año, por diecinueve años, algo cerca a 4,000 dólares acumulados en 22 años, con intereses incluidos. Un pobre podría construir su casa básica con este dinero.
Esto sin incorporar las deudas a la banca comercial y de la banca multilateral.
6.- Lo cierto es que como país deudor estamos obligados a pagar a nuestros acreedores, pero los montos dependen de las decisiones de los gobiernos anteriores y del actual, de tratar la deuda externa sin debate político y sin negociación. Este gobierno es obviamente responsable de dos puntos esenciales que van a afectar el crecimiento futuro del Perú: 1. Incrementar motu-propio la deuda externa de 24 a 32 mil millones, previas a las negociaciones del Club de París y del Plan Brady. 2.- De haber generado un flujo negativo de la deuda, pues desde 1990, hemos pagado más de lo que hemos recibido.