Como en su Chacra


Otra Reelección Presidencial

Otra vez la mayoría oficialista cree que Alberto Fujimori frente al país puede actuar...

Como en su Chacra

Escribe GUILLERMO GONZALES ARICA
Fotos GILMAR PEREZ

EL último martes 20 la mayoría oficialista encabezada por Carlos Torres y Torres Lara, cometió el legicidio mayor. Ya la semana anterior Oscar Medelius se encargó, confusamente, de dar vida al tema de la reelección presidencial. Ahora por lo que angelicalmente llaman "interpretación auténtica" de la Constitución, la reelección presidencial es virtualmente un hecho.
Que se viole a la Constitución ha dejado de ser noticia y es una práctica cotidiana del oficialismo.

Oscar Medelius: el nuevo instrumento. Jorge Avendaño de UPP expresa elocuentemente su saturación ante tanto legicidio.

El proyecto de la mayoría por la vía de interpretación antojadiza elude el trámite de la reforma constitucional. La razón es muy simple: no cuentan con los 81 votos que se requieren. La otra vía es la del referéndum que no está en capacidad de echarlo a rodar en estos tiempos. Después del último pleno, del pasado jueves 15, ahora todo quedaba más claro. La apurada aprobación de una ley de procedimientos administrativos que según la mayoría permite la reelección de Fujimori y el retiro del proyecto de ley que impedía el control difuso eran parte de una bien montada estrategia.
La ley de interpretación será inexorablemente aprobada. Los argumentos constitucionales de la oposición, como de costumbre, no serán tomados en cuenta. El congresista Jorge Trelles -"inteligencia en acción"- sostiene que Fujimori está en su primer período constitucional. Torres y Torres Lara, sin ningún rubor, se desdice de lo que dijo en el CCD. Ricardo Marcenaro invoca la doble interpretación del artículo 112º de la Constitución. Cita para ello al único constitucionalista que tiene esa opinión. Se suman a los anteriores, las lumbreras Gilberto Siura y Anastasio Vega. Los legicidas se llenan de argumentos.
Violar la Constitución se ha convertido para ellos en casi un deporte. Lourdes Flores fue muy enfática: "a las personas morales, esto nos da asco", señáló. Henry Pease calificó de tinterillada la maniobra de la mayoría. Carlos Chipoco a su turno preguntó:"¿si estamos en el primer período constitucional, qué era Fujimori del '93 al '95? Si es que no era Presidente sería bueno que le dijeran a los españoles que alguien que no tenía título legal les vendió la Telefónica", dijo.
El congresista Jorge Avendaño señaló que éste era un precedente peligroso. Por esta vía, según él, se está modificando la Constitución, esta vez es el tema de la reelección presidencial, mañana podría ser la libertad de prensa. "Cuando una mayoría se vuelve inescrupulosa, puede pasar cualquier cosa", sentenció.
Aprobada la ley sólo quedan dos caminos. Uno que se interponga una acción de inconstitucionalidad. El otro, que el JNE, haciendo uso de sus atribuciones, no permita la inscripción de la candidatura del Presidente candidato. El primer camino es peligroso. Se necesitan demasiados votos para declarar la inconstitucionalidad de una ley, para el segundo se habría presentado el proyecto de ley que impedía el control difuso. No hay que olvidarse de la ley de procedimientos administrativos; en ella algunos interpretan que el JNE estaría obligado a inscribir la candidatura de Fujimori.

UN LEGICIDIO MAS QUÉ IMPORTA

¿Quiénes son los responsables de esta primera ley que, según la mayoría, aborda el tema de la reelección presidencial?
Como en anteriores oportunidades, surgió una desconocida figura que se convirtió en el legicida de nota. Cual nuevo Gilberto Siura o Anastasio Vega, esta vez el laurel correspondió al flamante presidente de la Comisión de Justicia, Oscar Medelius Rodríguez, notario chalaco que, sin embargo, no exhibe muchas credenciales como jurista.
En la mañana del martes 13, Medelius puso a consideración de la Comisión de Justicia un proyecto sobre normas generales de procedimientos administrativos. Jorge Avendaño de UPP pidió que el proyecto se viera la siguiente semana para poderlo estudiar mejor. La propuesta fue rechazada. Hubo un cuarto intermedio de cinco minutos. En ese breve lapso, Medelius fraguó, para presentarlo, un proyecto sustitutorio.

Alfonso Baella: una lección de canto y de civismo. No acepto el úkase presidencial.

La minoría protestó, pero no se le hizo el menor caso. Javier Alva Orlandini y Aldo Estrada, antes de retirarse, hicieron sus observaciones y dijeron que votaban en contra como lo harían Antero Flores Aráoz y Jorge Avendaño.
El congresista Helbert Samalvides (C-90/NM) urgió con insistencia a Medelius para que pasara a votación. Al final, el proyecto se aprobó, con los votos de la mayoría. Hasta ese momento sólo habían transcurrido veinte minutos. Verdadero récord de la imposición.
¿Quién es este congresista tan apurado? La Comisión de Fiscalización y la Contraloría podrían responder que es uno de sus investigados, pues este ex alcalde de Camaná habría cometido presuntas irregularidades en la venta de terrenos, favoreciendo a sus familiares. (CARETAS 1397).
En el pleno del pasado jueves 15, fue el primer tema que se tocó. Hubo un prolongado debate, se pusieron y se sacaron artículos, y finalmente del original sólo quedó el texto del título preliminar. Entonces, Samalvides introdujo un segundo párrafo al artículo tercero en el que estaba la madre del cordero. Mediante una maniobra jurídica daba pie a que ese artículo posibilitara nada menos que la reelección presidencial.
El debate en el pleno fue confuso. Nadie, hasta ese momento, había pensado que la norma administrativa sirviera para una interpretación constitucional.
Que las cosas estaban premeditadas, parecen demostrarlo los hechos que sucedieron luego de aprobada la ley. Los que armaron "ingeniosamente" todo este tinglado, se encargaron rápidamente que la autógrafa estuviera sobre el escritorio del Presidente Fujimori para que de allí pasara a los talleres de El Peruano. Medelius, además, filtró la noticia y su interpretación al único diario que el viernes destacó la primicia. Algunos abogados consideran que la ley, además, podría poner en peligro incluso deudas adquiridas de servidores públicos. (Art. 3º).

EL CANTOR DEL HEMICICLO

En la tarde de esa misma sesión, se puso en debate el proyecto de ley presentado por el presidente del Congreso sobre los viajes del Presidente Alberto Fujimori al exterior.
Se argumentó que el Presidente no podía estar pidiendo permiso a cada rato al Congreso para viajar al exterior. Por ello se consideraba conveniente extenderle un permiso genérico hasta por un año. La oposición sostenía lo contrario: ni el Congreso ni la mayoría debían abdicar de sus funciones de control político.
Avendaño dijo: "Me temo que este Congreso está a punto de aprobar una ley no sólo inconstitucional sino nula, pues los congresistas no podemos presentar proyectos de esta naturaleza, según el reglamento. Lamento mucho decir esto, señor presidente, porque el autor del proyecto es usted".

Comisión de Constitución: auténtico recinto del doblez, ha violado con pertinacia la propia Constitución que fabricó.

Alfonso Baella Tuesta (ex miembro de NM/Cambio 90), que acababa de regresar de un generoso almuerzo, fue aún más enfático. Dijo que estábamos al borde de un conflicto y que el Presidente no debía salir ni siquiera de Lima. Súbitamente, comenzó a cantar el Himno Nacional. Desconcierto general. Joy Way no sabía qué hacer. Algunos congresistas de la oposición (Alfonso Grados, Javier Alva Orlandini, Fernando Olivera) se fueron poniendo de pie, otros cantaban. Baella dirigía el coro con creciente entusiasmo. Recompuesto de la sorpresa y algo azorado, Joy Way suspendió la sesión.
Al final, el proyecto, fue aprobado con un plazo menor, de tres meses.

CONTROL REMOTO

El pleno vio también el proyecto de Carlos Torres y Torres Lara y Enrique Chirinos Soto que eliminaba la facultad de los jueces de objetar cualquier ley que viole la Constitución. Es lo que se conoce como control difuso en Derecho Constitucional.
Propuesta insólita de dos juristas (incluso Chirinos, como se lo recordó el diario El Comercio, ha escrito al respecto).
La oposición y los medios de comunicación hicieron constar que este proyecto, además de inconstitucional,de haber estado vigente no hubiera permitido una actitud ajustada a derecho como la de la jueza Antonia Saquicuray, a propósito de la Ley de Amnistía. O, en el pasado, la del juez Eduardo Raffo Otero contra la estatización de la banca, hace 9 años.
(Entonces, se presentaron 40 de amparo que los jueces acogieron).
Carlos Torres y Torres Lara y Enrique Chirinos Soto ante el macizo cargamontón, comprendieron, aunque tarde, que su postura era insostenible.
Incluso, durante la mañana, Torres y Torres Lara se comunicó con los congresistas Carlos Chipoco y Lourdes Flores y les ofreció sacar del proyecto las acciones de garantía (amparo y hábeas corpus). Ellos respondieron que el proyecto seguía siendo inconstitucional. Torres y Torres Lara se paró y comunicó que había decidido retirar el proyecto. Chirinos argumentó que "su corazón y su cabeza estaban en ese momento en Arequipa" (el día anterior fue la tragedia de las bombardas).
La oposición felicitó la actitud. Flores Aráoz dijo que no entendía el festival de felicitaciones, porque Torres y Torres Lara y Chirinos habían hecho lo que tenían que hacer.