Ellos & Ellas


ROCK DE NOTA

JOVEN intérprete de la nueva ola y boleros, lo hace tan bien que muchos consideran que el también publicista José Luis Guiulfo, "Luis Alonso" (arriba) es su nombre artístico, bien podría resucitar otros viejos géneros musicales. Su presentación mensual en el Fiorentino de Barranco del sábado 24 concidió esta vez con su cumpleaños. Albricias. En 1985, Luis Alonso, también cantautor participó en el festival de la OTI realizado en Sevilla y en 1986 se dio el lujo de cantar a dúo con José José. Actualmente, este cantante que ya ha grabado anteriormente tres 45 r.p.m. y un LP., prepara algunos temas a pedido de sus amigos. El nostálgico show en el Fiorentino también contó con la participación de Tony Custer (a la izquierda), otro empresario de la misma generación inmerso en la música. Tony tocó rock de los '50 y '60, mostrando el afiatamiento de una faceta que ya es de conocimiento general. Como guitarrista consumado es admirador de Elvis Presley y temas como Taking care of business, Surfing USA, este último popularizado por los Beach Boys, sólo es posible escucharlos de él en contadas ocasiones. Los acompañaron Ivonne Candiotti, en los coros; Oscar Cavero, en la primera guitarra; José Céspedes, en el piano; Alex Sarrín en la batería y Genaro Hurtado en el bajo.


ROCIO EN SUS CINCO

TENIA 20 años cuando obtuvo el primer lugar en el concurso "La poetisa joven del Perú", organizado por la librería "La Mujer" y el tercer premio en el auspiciado por la Municipalidad de Lima. Fue la primera señal de alerta. Un año después publicó Asuntos Circunstanciales y ya desde entonces quedó establecido el camino por donde transitaría la obra literaria de Rocío Silva Santisteban: la cotidianeidad zamaqueada por una aguda sensibilidad pero contenida, antes de desbordarse, con una sonrisa de maldad, un rictus de ironía y un gesto de osadía. Con esas armas aborda lo erótico, las relaciones personales, las anécdotas, los sueños y desengaños donde angustia y plenitud van con frecuencia de la mano. Los premios siguieron acosándola y en 1986 se hizo del segundo lugar en la III Bienal de Poesía Premio Copé de Petroperú con Ese oficio no me gusta. El asunto iba en serio. En 1993 publica Mariposa Negra, y la crítica la califica de obra fundamental. Pero ahí nomás decide hacer un paréntesis lanzándose a la prosa con un perturbador libro de cuentos que titula precisamente Me perturbas. Y cuando los menos avispados pensaban que Rocío continuaría con la narrativa, se aparece con nuevos versos bajo el brazo y con un enorme corazón rojo titulado Condenado Amor. A los 33 años y con 5 libros a cuestas, Rocío está redimida con creces.