

No es que uno sea mezquino o negativo pero, caramba, qué bueno sería que alguna vez la selección peruana ganara un partido, un partidito al menos, aunque sea contra la selección de Discapacitados de Chechenia. Entonces sí aplaudiré, sin retaceos. Pero, por favor, ¡ya no más empates!
Para apoyar la ley que le entrega a los abogados -sin siquiera necesitar ser colegiados- la potestad de dar fe de actos públicos o privados, algún canal trató de desprestigiar a los notarios comentando, por ejemplo, un caso en el que alguien había sido víctima de un usurero, acto en el que también, por cierto -aunque no fue mencionado-, participó de todas maneras un abogado. Además, la cámara enfocó a un notario retirándose de su oficina en un Mercedes Benz, acto al parecer punible o criticable (yo diría que envidiable). Esa me parece una guerra sucia, porque si se tratara de hacer un campeonato de trafas fraguadas por profesionales, los abogados se llevaban el primer premio, y todo un programa de televisión no se daría abasto. Quizá se guarden para las que vendrán, cuando empiecen a fraguar escrituras a sola firma.
No vaya a saltar hasta el techo el Ilustre Colegio de Abogados, por lo que digo, porque somos pocos y nos conocemos. Y así como en mi profesión de periodista abundan los malos ejemplos, en la de abogacía sobran. ¿O no es así, señor decano?
Parecería que el gobierno, que les quitó algunos privilegios a los jurisconsultos (como el de conversar, digamos que amablemente, con el juez en relación a una causa en litigio), hubiese querido compensarlos dándoles el privilegio que antes sólo tenían los notarios. Bueno, ¡a quien Cristo se la dio, San Pedro se la bendiga! (Eso de Cristo, es un decir, vamos).
Me doy cuenta de que el congresista que lanzó gruesos infundios contra el general Ketín Vidal no ha sido jamás marinero. De haberlo sido hubiese sabido que jamás hay que escupir contra el viento. Porque le cae a uno. ¡Qué bárbaro!
Me parece escandalosa la amenaza que hace el presidente Clinton en contra del detestable régimen de Irak por la violenta intervención en contra de los rebeldes kurdos, sobre todo después de haber apoyado públicamente la actuación de Rusia en Chechenia, casos sumamente parecidos. Un presidente (¿o un país?) con alma de sheriff. ¡Y nosotros vamos a ser siempre los indios! ¡Qué vaina!
Segunda interpretación del artículo 112 de la Constitución: Artículo Unico. Interprétase de modo de veras auténtico, que la reelección a que se refiere la Ley N° 26657, está referida (eso de que se refiere y está referida lo copio textual del lamentable original) condicionada a la voluntad de ser reelegido del actual presidente de la República. En consecuencia, interprétase auténticamente -y sin tapujos- que en el cómputo no se tienen en cuenta retroactivamente los períodos presidenciales iniciados antes de la vigencia de tal propósito. La presente norma se ampara en la voluntad de quien verdaderamente desea ser elegido. Comuníquese, etc.
Un hecho prodigioso ocurrió recientemente en Lima, la capital del Perú: con el auspicio y participación de la UNESCO, se reunieron en Lima personalidades de ese organismo internacional con representantes del gobierno, de la Municipalidad de Lima, el Patronato de Lima, la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Confiep y especialistas extranjeros en recuperación de ciudades, a fin de tratar el tema "Centro Histórico: Recuperación y Promoción de la Inversión Privada". Y, lo más notable: todos estuvieron de acuerdo en la necesidad de recuperar Lima y propiciar la inversión privada en la zona céntrica de Lima. Los únicos que parecieron discrepar eran algunos cuantos ambulantes y los trabajadores despedidos del ineficiente Servicio Municipal de Limpieza, que mostraron sus contundentes argumentos en contra. Por contundentes me refiero a los palos y otras armas que portaban.
Como uno de aquellos ciudadanos que contribuyeron en una u otra forma a crear el Patronato de Lima, me siento muy satisfecho, porque ahora se confirma que no aramos en el mar. El Patronato de Lima ha sido, qué duda cabe, el primer gestor y propulsor de la idea de salvar a Lima. Por de pronto, al esfuerzo mancomunado -pero en particular al de su presidente, Eduardo R. Arrarte- se debió que Lima fuera declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, punto de partida para lo que ahora recién de veras comienza, gracias a la decisión del actual alcalde de Lima, Alberto Andrade Carmona, y al apoyo de todos aquellos que comprendieron que salvar a Lima de la incuria y la destrucción era salvar la imagen del Perú y de su historia.
Creo que esto también lo comprenden los hombres del gobierno, de cuya participación en este patriótico esfuerzo común se espera tanto. Estoy seguro de que, al margen de ridículas rivalidades políticas: gobierno y municipio, unidos, ¡jamás serán vencidos!