Manos al Fuego
Un detector de mentiras que podría poner en aprietos a más de uno.
Sensores:
de los
dedos al
Polygraph.
El gráfico mide,
1) ciclo respiratorio,
2) ritmo cardíaco
y
presión
sanguínea,
3) sudor.
V. Montesinos.
Vaticano
LAS acusaciones, retractaciones y desmentidos que han proliferado durante las últimas semanas, podrían ser fácilmente esclarecidas si los involucrados aceptaran someterse a un pequeño y en apariencia inofensivo aparatito de nombre inocuo: Polygraph, el detector de mentiras más moderno del mundo.
La respiración, el ritmo cardíaco y el sudor, medidos por los sensores y descifrados por una computadora, producen un resultado confiable en un 95%. Se podría saber si Vaticano dijo la verdad cuando acusó a Vladimiro Montesinos de cobrarle 50,000 dólares mensuales, o cuando sostuvo que nunca lo había visto y que jamás le pagó cupos.
El mismo hombre fuerte del SIN, que ya se estaría entrenando para su debut ante la prensa, podría ofrecerse como candidato y contestar -conectado al Polygraph- algunas de las muchísimas preguntas que flotan en el ambiente desde hace varios años.
Eso sí, tendría la seguridad que no se le van a hacer preguntas sobre temas políticos, referentes a su vida privada o la religión. Esas son las limitaciones que se ha autoimpuesto el israelí Alex Yanco, introductor en nuestro medio del novísimo instrumento.
"Este detector de mentiras es lo último que hay en el mundo, lo más avanzado. Lo usan la CIA, la DEA, el FBI, los ejércitos de países de Europa y en mi país. Es un forma de detectar mentiras sin que las personas se puedan controlar. Se ha descubierto que el sistema nervioso autónomo no capta ni acepta mensajes de nadie", dijo Yanco a CARETAS. "Controla el ciclo respiratorio, pecho, tórax, sudor -electricidad del cuerpo-, ritmo cardiaco, presión sanguínea, todo el sistema cardiovascular, que no pueden ser controlados por la persona".
El método es sencillo. Se empieza con preguntas suaves, que son la primera serie. La segunda tiene que ver con preguntas referentes a la personalidad, preguntas neutrales. Luego viene lo interesante. Una vez que ya se conoce el ritmo de la persona, se hacen las preguntas fuertes.
Eso sí, no se puede someter a una persona a un examen de Polygraph bajo distracciones como cámaras, gente alrededor o ruidos, pues se pueden alterar seriamente los resultados de la prueba.
Cuando la persona va a ser examinada es necesario que firme un documento de aceptación voluntaria. Además, el sujeto debe estar en el pleno uso de sus facultades, es decir, estar libre de los efectos de pastillas, drogas o alcohol.
Alex Yanco, introductor del sistema,aplicando la prueba.(Derecha)A la izquierda,el Polygaph y la computadora lap top
El Polygraph está conectado a una computadora y a una impresora, donde aparece el gráfico. Si las líneas sufren bruscas sacudidas o se quiebran, es muestra inequívoca de que el sujeto está mintiendo. La operación puede durar una hora o una hora y media por persona aproximadamente.
Yanco plantea que el detector puede ser usado con éxito en la selección del personal para las empresas. "La mayor cantidad de pérdidas en las empresas norteamericanas son por robo interno y con este aparato, eso se podría evitar. Es un instrumento de disuasión de primera", afirma.
"En asuntos de espionaje se estila preguntar primero si la persona es homosexual. Esto porque si lo es y oculta esa tendencia, se le puede chantajear para sacarle información. Es un punto débil que el contraespionaje podría utilizar a su favor".
A través de su empresa Criterium S.A., Yanco está ofreciendo sus servicios a quien lo quiera contratar. Viene trabajando desde hace mes y medio y unas 60 personas se han sometido al Polygraph. El precio base es de US$ 250 por pericia. (Catherine Lanseros).