Audacia es el Fuego


Audacia
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Manuel Vásquez de la SBS saca la cara -y el extinguidor- por la nueva Ley de Banca.

Escriben ANNY QUIJANO - SERGIO CARRASCO

Leo van Houtven del FMI: según Vásquez, las críticas al sistema financiero han sido atendidas en la nueva Ley. Abajo, pese a notorio cambio de escenario el spread ha permanecido virtualmente estable.

Este jueves 24 Lima es escenario del Fórum Internacional de Supervisión Financiera que concluye el viernes 25 con la presencia de funcionarios de superintendencias de diversos países, entre ellos Francisco Debera de Venezuela, Jacques Trigo Loubiere de Bolivia, Miguel Angel Ortiz de Argentina, y Jorge Cayazzo González de Chile. El evento sin duda agregará mayor lumbre al debate sobre la nueva Ley de Bancos que tiene en el Superintendente de Banca y Seguros, Manuel Vásquez, a su más convencido defensor, y en el otro lado de la orilla, al presidente de la Asociación de Bancos.

Superintendente Manuel Vásquez: erre con erre con la supervisión consolidada

EN las últimas semanas, la propuesta de una nueva Ley de Bancos, promovida por la Superintendencia de Banca y Seguros, ha generado no sólo la firme oposición del presidente de la Asociación de Bancos (Asbanc), Alfonso Bustamante, y de otros miembros del gremio, sino también del habitualmente parco gerente general del BCR Javier de la Rocha (CARETAS 1435).
Se ha dicho que promulgar una nueva Ley de Bancos en menos de tres años podría interpretarse como síntoma de inestabilidad en el mercado financiero, y que las normas del Comité de Basilea que se busca introducir con la nueva ley no se ajustarían con la realidad del país.
Se trata en todo caso de un debate que no obstante su inmediata actualidad nacional, trasciende las fronteras del país. Tanto el Banco Mundial como el BID y el Fondo Monetario Internacional vienen promoviendo la internacionalización de las normas bancarias de acuerdo a los dispositivos contenidos en el Comité de Basilea que a partir de 1988 se actualizan regularmente. Dicha internacionalización se refiere, entre otros asuntos, a la adecuación de capitales y convergencia de factores de ponderación de riesgos crediticios, es decir garantizar la solvencia patrimonial, al debido control para evitar el lavado de dinero, establecimiento de estándares mínimos para la supervisión consolidada de grupos bancarios internacionales y su establecimiento en diferentes países, y fijación de requisitos de medición de riesgo de mercado.
El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo están apoyando a la SBS para adecuar la legislación bancaria al sistema financiero internacional, empeño para el cual han comprometido ayuda técnica y económica.
No es un fenómeno aislado. El Fondo Monetario Internacional ha formulado serias críticas al sistema financiero nacional, lo que algunos analistas interpretan como un jalón de orejas a la SBS, por la tardanza en la aplicación de las normas del Comité de Basilea y la recurrencia del "apalancamiento" (obtención de créditos bancarios más allá de las garantías patrimoniales de una empresa).
El Superintendente de Banca y Seguros, Manuel Vásquez dijo a CARETAS que las observaciones del organismo multilateral han sido tomadas en cuenta en la nueva ley. No son las únicas. "Hasta el momento Asbanc ha planteado la modificación del 33% de la actual Ley de Bancos", aseguró el titular de la SBS. "Son los interesados los que han pedido cambios y cuando ello ocurre se tiene que ver cómo afectarán éstos a todos los involucrados". Pero no están planteadas, sostiene, las modificaciones referidas a la supervisión consolidada, ni a las sanciones, las operaciones off shore (no sujeto a encaje ni a impuestos), la concentración y límites crediticios y otros enfoques que la SBS considera modernos.
Estas otras propuestas, al parecer, están relacionadas con las observaciones del FMI. Representantes de este organismo han advertido sobre el peligro latente que comporta la dolarización de las actividades financieras. Esto es, que ante una devaluación se produzca un fenómeno similar al devastador "efecto tequila". El temor tiene fundamento: 70% de las colocaciones están en moneda extranjera. Aunque acepta que existe un riesgo cambiario, sin embargo Vásquez opina que el manejo fiscal evitaría que ocurra una crisis similar a la azteca.

Alfonso Bustamante, presidente de Asbanc: responsable de las modificaciones, afirma Vasquez.

Pero para la SBS las eventuales complicaciones no son la principal motivación. Vásquez señala que la Ley de Bancos busca garantizar un manejo transparente, una mayor eficiencia y competencia del mercado financiero nacional para que el libre mercado fomente la expansión del sistema financiero y la consecuente elevación del coeficiente de la liquidez sobre el PBI a niveles internacionales, y la reducción de las tasas de interés. La idea es poner en igualdad de condiciones a todos los agentes del sistema financiero, siempre que reúnan requisitos mínimos, naturalmente. ¿Por qué si un banco puede emitir sus propios cheques no lo puede hacer una caja municipal? ¿Por qué no pueden recibir depósitos las cajas rurales? Tales son las cuestiones a las que la Ley propuesta busca dar respuesta.
Analistas financieros señalan que mientras el indicador que mide las utilidades de los bancos con relación al patrimonio efectivo ha sido notoriamente creciente en el lapso en el que los gastos administrativos han caído -aunque sin llegar a niveles óptimos- el spread -que es el margen de ganancia de los bancos- se ha mantenido prácticamente imperturbable. La expansión del sistema financiero corregiría esta situación, opinan (ver cuadro indicadores financieros de la banca múltiple).

El superintendente se apoya también en la necesidad de crear un mecanismo para dar acceso al sistema bancario a la pequeña y micro empresa. ¿Significa esto que se opone a la creación del Banco de la Microempresa (Mibanco) promovido por el vicepresidente Ricardo Márquez? "No, el volumen de la demanda insatisfecha es tal que Mibanco es necesario pero no suficiente".
Si bien los objetivos son bastante claros, no lo es tanto la razón por la cual es necesario modificar la ley vigente apenas tres años después de promulgada. Vásquez sostiene que las dos anteriores leyes cumplieron con el propósito de poner en orden el sistema financiero y cautelar los ahorros del público, además de consolidar el sistema introduciendo medidas para respaldar el patrimonio de los bancos, pero que todo ello requiere de una modernización. Así, por ejemplo, el coeficiente de la liquidez sobre el Producto Bruto Interno podría equipararse al de Colombia, que es de 40%.
Vásquez señala que problemas surgidos a partir de 1992, demuestran que es necesaria una supervisión consolidada. Este es otro de los puntos de conflicto con los banqueros. Ismael Benavides, director de Interbank, ha sido uno de los más enfáticos opositores señalando que el control no puede estar centrado en los accionistas sino en las entidades bancarias. Vásquez responde que se trata de una norma internacional propia de la globalización de los sistemas financieros y evitar manejos dudosos.
Otro aspecto cuestionable del proyecto que destacan los detractores del proyecto de la SBS es la discrecionalidad que éste otorga al presidente de la institución, asunto que dispone de un capítulo entero en la nueva Ley. Esta discrecionalidad lo faculta, por ejemplo, a vetar a un accionista de dudosa conducta. Vásquez afirma que lo que se trata es de una restitución de facultades consagradas en la Constitución que le fueron recortadas, y que, en todo caso, constituye una herramienta invalorable para evitar el "blanqueo" de dinero. Cuestionamiento similar, el relativo al otorgamiento del privilegio del antejuicio político al Superintendente, sin embargo no puede ser rebatido. Vásquez dice que le corresponde porque es el Congreso el que ratifica su nombramiento. Juristas consultados señalan que el privilegio sólo procedería reforma constitucional mediante.
En todo caso Vásquez asegura que el proyecto no es definitivo, si bien está claro que asuntos como la supervisión consolidada son inamovibles. Los retoques al parecer no requerirían mucho tiempo. Segun fuentes vinculadas al presidente del Congreso, Víctor Joy Way, quien también colabora en la elaboracion del proyecto, la norma sería aprobada alrededor del 15 de noviembre. Hasta entonces hay pan para rebanar, lo que no se sabe es cuán delgadas o gruesas serán las tajadas.