El País de los
Autos Ciegos
Vehículos sin luces circulan impunemente de noche provocando accidentes.
Cada año mueren más de 2,600 personas por accidentes de tránsito, y otros tantos quedan heridos o mutilados. En 13 años de terrorismo las estadísticas indican que hubo 25,000 muertos, pero los accidentes de tránsito causan la misma cantidad de muertes en sólo 10 años. Entre enero y octubre de 1996 hubo 877 muertos en este tipo de accidentes, más de 4 veces la cantidad de fallecidos en los dos accidentes aéreos que han ocurrido este año en el país.
Gran parte de estos accidentes ocurren porque los vehículos no tienen luces y transitan impune e irresponsablemente de noche, como pudo comprobar CARETAS acompañando a la Policía en un operativo nocturno. Anualmente en el Perú los accidentes de tránsito cuestan más de 500 millones de dólares. Las tasas de mortalidad superan las 40 por cada 10,000 vehículos, cifra aproximadamente 15 veces más alta que la de Estados Unidos o Inglaterra e incluso que la de países latinoamericanos como Brasil -23 muertes por cada 10,000 autos-, Chile con 10 y Uruguay con 9. Un adecuado plan de Seguridad Vial, reglamentos modernos y sanciones más severas no deben esperar más para corregir esta situación.
Imprudencia temeraria y resultados trágicos. Más muertes en accidentes que en atentados terroristas.
Irresponsable chofer maneja a oscuras, con descarado agujero donde alguna vez hubo faros.
General Patricio Coaguila constata la carencia de luces de un camión durante un operativo en la Panamericana Norte. (Derecha) Las consecuencias de la irresponsabilidad.
Fue sorprendente la rapidez con que, gracias a improvisadas reparaciones, los conductores inmovilizados ponían en funcionamiento los faros para poder seguir su camino.
Los conductores no podían disimular su sorpresa al ver el exhaustivo control del que eran objeto las luces de sus automóviles. Cuando se les mostraba el estado deficiente en que éstas se encontraban, las protestas y justificaciones eran increíbles e indicaban el grado de irresponsabilidad al que hemos llegado.
-¡Por qué me van a poner una papeleta si uno de los faros funciona!, exclama indignado el chofer de un destartalado automóvil.
-¡Hace tiempo que camino así! ¿por qué me detienen ahora?, dice casi gritando el conductor de un camión cuyas luces posteriores no funcionan.
-Me los acaban de robar, jefecito, explica otro. El hueco oxidado donde alguna vez hubo faros, muestra a las claras que hace meses desaparecieron.
Al parecer, para muchos de ellos no hay ningún problema en conducir de noche un vehículo sin la adecuada iluminación. Para la mayoría de los choferes esto parece no tener mucha importancia.
De hecho, no se dan por enterados que la iluminación de las pistas es deficiente, que la mayor parte de los accidentes ocurren de noche y que no es raro encontrarse a un peatón tratando de cruzar una carretera oscura, para luego ser atropellado porque el vehículo que venía no tenía luces y no lo vio.
Esta no es una mera especulación, pues los atropellos en este año han ocupado el índice más alto en cuanto a tipos de accidentes, 47 por ciento del total, con 414 muertos (cifras al 31 de octubre de este año).
Tampoco tienen en cuenta que de noche, en la carretera, un vehículo que sólo cuenta con una luz puede ser tomado por una moto y embestido por otro vehículo, sobre todo en las curvas.
El general de la Policía, Patricio Coaguila, que dirigió el operativo al frente de más de 80 efectivos de la comandancia de Seguridad Vial, precisó que las multas establecidas en nuestro país son bajísimas comparadas con las de otras naciones.
"Las multas aplicadas a los vehículos por tener las luces en mal estado o no tenerlas, es de veinte soles, pero si la papeleta es pagada dentro de los 5 primeros días, sólo hay que cancelar el 50%, es decir, diez soles. Cantidad que resulta irrisoria y hasta ridícula si se la compara con la que se aplica en otros países, donde esta falta está muy penalizada", dice el general Coaguila.
En Inglaterra, por ejemplo, la multa es de 200 libras esterlinas, unos 340 dólares y el vehículo sancionado tiene que pasar por una revisión técnica especial. Sin ir muy lejos, en Chile, es de 50 dólares, dice el chileno Milton Bertín, experto en Seguridad Vial para Latinoamérica.