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Aquí No Hay Clave

Las faenas de César Hildebrandt.

Por FERNANDO VIVAS

LA verdadera clave es que no hay ninguna. César Hildebrandt está haciendo, con renovado brío, periodismo de confrontación. Ninguna conspiración secreta lo apoya; ninguna presión ajena lo detiene. Para caminar así sobre el filo de la gillette hay que tener la cabeza despejada. Por eso, el periodista no quiere engañar a los demás engañándose a sí mismo: basta verlo arrancar cada edición diaria para saber que está sacrificando algo de la mítica objetividad del oficio para dar rienda suelta a sus pulsiones antioficialistas. Respetando personas e instituciones con una moderación ganada por la experiencia (y pasajeramente perdida cuando terció en la bronca Aero Continente-Canal 4), pero denunciando hechos con el poder dramático que sólo tiene la ironía, gana mucho más de lo que pierde. Escarba en las intrigas y las alianzas del poder hasta ponerlas en evidencia aún cuando no se manifiesten para él. Alude con mordacidad y recaba testimonios polémicos, casi impertinentes, contra la oficialidad. La provocación es un sustituto de las entrevistas al poder esquivo. El Canal 13 le da la licencia porque vivimos en libertad de prensa, porque su contrato habla de autonomía, porque hay un cartelito formulario donde la casa no "se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en su frecuencia" y, porque, aún cuando esté administrado por extranjeros que bien les convendría no inmiscuirse de rebote en temas de Estado, han encontrado el único programa que levanta el magro promedio de sus ratings. Además, pronto se tomará vacaciones hasta fines de enero del '97.

César Hildebrandt destruyendo las claves.

Dejando a un lado las bravuconadas telefónicas y las variopintas trabas puestas desde arriba (desde la insólita revisión de las cuentas de Luis León Rupp, quien se había propuesto reeditar el periódico "El Observador" dirigido por Hildebrandt, hasta el grave atentado contra la filial de Global en Puno), el periodismo de confrontación tiene otro riesgo: el aislamiento. Quienes esgrimen su inteligencia con crudeza y con cara de pocos amigos, se ganan el derecho a una especial soledad que puede volverlos algo testarudos, algo soberbios. Las primicias y pantallazos de un canal, en vez de iluminar las pesquisas del vecino, pueden entonces herir la vista y el orgullo ajenos. No es que el periodismo confrontador se mire entre sí tan feo como la izquierda de los '80, pero sí es cierto que persisten en él algunas rencillas que al público poco le importan y menos lo ilustran. Sin embargo, el espacio diario de César Hildebrandt, en sus últimas semanas y en especial con el affaire Robles, ha demostrado que el tesón en investigar y poner de manifiesto el círculo vicioso del poder, nutre y se retroalimenta de los esfuerzos semanales de otros canales. Si ahora el enfrentamiento entre Fujimori y Hermoza ha demostrado que, al menos en ese nivel de la alianza cívico-militar, no hay mayor fórmula secreta que desentrañar, esa claridad se la debemos en buena parte a "La clave" de Global.


Saldo de Teleamor
Gisela y Meche con la mejicana sor Inés.

  • Las arengas de Teleamor no cubrieron la ambiciosa meta del millón de dólares pero las donaciones quedaron cerca y quizá la remonten fuera de tiempo. En realidad, la recompensa va más allá de esas respetables cantidades: se ha sensibilizado a la vez a la población y al Estado sobre un tema capital. Aunque no se puede contabilizar, el saldo positivo de Teleamor también está en su efecto sobre el ánimo solidario de la gente y en la disposición presupuestaria de las autoridades en la lucha contra la enfermedad. Tan o más importante que convocar a la caridad es reclamar atención pública sobre una angustia que esta vez fue el cáncer y que también puede ser la invalidez, el SIDA o la miseria. Para eso tienen todo el año en sus programas periodísticos de gran rating y un próximo teleamor para puntualizarlo.

    Vuelo de
    Pájaro

    Julio Iglesias Jr. y Norma Belgrano.

  • Con algún bombo, Promperú anunció su apoyo a una serie de documentales turísticos sobre el país a presentarse en el Travel Channel. Julio Iglesias Jr. pondría su sonrisa standard que resiste todos los paisajes y todas las ruinas, costumbres y rincones típicos. Los libretos serían de Norma Belgrano, célebre ex modelo de televisión que reside en Miami (fue productora de una temporada de Bayly) y que nunca tuvo mayor experiencia con la pluma. Emily Kreimer también pondría algo de su nostalgia peruana. Esperaríamos sanamente curiosos el resultado de esta aventura sino fuera porque ya, desde antes de la conferencia de prensa local anunciando la serie, el Travel Channel ha venido difundiendo lo que sería la primera entrega sobre el Perú: Un pase de revista bastante sumario y trivial a las convenciones de la ruta Arequipa-Puno-Cuzco-Lima con textos elementales para el meloso Iglesias. Suponemos que el aporte de Promperú será módico y formal, pero a nombre de él pudieran dejar establecido que el turismo por el Perú o por cualquier otro país, no es necesariamente ese vuelo de pájaro sobre lugares comunes.

    Capote

  • Los denodados, y en buena parte recompensados, esfuerzos de "La noche" por remontar puntos de rating, han motivado la presencia de Tatiana Capote, temporalmente desocupada en la industria televisiva caraqueña, para aportar más sinuosidades a la novela negra de Canal 2. Ahora graba, pronto se verán los resultados.


    Picotazos
    -"Pero, presidente ¿Ud. se va a quedar con el Gral. Hermoza? El pueblo pide su renuncia...

    Gonzalo Quijandría entrevistando a Fujimori en "Contrapunto".