Ellos & Ellas


EL SI DE
SANTA CLARA

Liliana y Eduardo sellan con un beso el final de la ceremonia civil oficiada por Jorge Ruiz de Somocurcio. Derecha, Verónica Clarke, Ana Ma. Clarke de Picasso, Gracia María Picasso, Ursula Clarke, Vanessa de Clarke y María Pía Picasso Candamo.

LA ceremonia oficiada en la iglesia de San Francisco el viernes 29 pasado por el reverendo padre Armando Nieto Vélez, primo de los Picasso, no demoró tanto como los interminables saludos de familiares y amigos. No era para menos, de por sí ya el clan Picasso llenaba la mitad de la iglesia situada frente a idílica plazoleta barranquina. Se casaba Liliana Picasso Salinas, la penúltima de la familia de raigambre iqueña, con el abogado Eduardo Moane Drago, quienes se conocieron, para variar, en Ica hace dos años. Tras las dos horas que duraron tanto el saludo a los novios y los padres -y además padrinos-, Jorge Picasso Perata y Norma Drago vda. de Moane, como el subsiguiente brindis en los salones, todos los invitados estaban preparados para el fiestón.

La novia baila con su hermano, el banquero Jorge Picasso Salinas.

Divertida celebración de un grupo de amigos de los novios.

La cita fue en las instalaciones de la Granja Azul de Santa Clara, a donde los invitados arribaron en ómnibus especialmente fletados que partieron desde una playa de estacionamiento ubicada en el Paseo de la República en San Isidro. Los novios llegaron a Santa Clara a las diez de la noche para consumar el matrimonio civil, esta vez oficiado por el arq. Jorge Ruiz de Somocurcio, regidor del municipio limeño y cuñado de Liliana. Una vez que pisaron la pista de baile, Eduardo y Liliana no salieron sino hasta las 7 de la mañana en que debían enrumbar hacia el Caribe: un crucero por sus azules aguas les esperaba como luna de miel.


CINCO
EN RED

Decenas de personas conforman el equipo de trabajo de la Red Científica Peruana, liderados por José Soriano, su gerente general (al lado).

EN un lustro, los pioneros de Red Científica Peruana-Internet Perú han realizado casi una proeza: reunir a 6,400 asociados y permitir que 70,000 peruanos puedan conectarse a los bancos de información y de conocimientos que `recorren' la supercarretera de la información. Hace cinco años, Internet dejó de ser una palabra extraña, que sólo sugería cierta tecnología existente en otras latitudes. El próximo paso de RCP-Internet será instalar 300 cabinas públicas de Internet en todo el territorio nacional.