Economía al Polo


Economía al Polo
El presidente Fujimori, señaló que al BCR y al MEF se les pasó la mano. Idearon cubitos de hielo monetarios y fiscales que se han convertido en una helada, pese a que el precio del pollo volvía a calentar el ambiente.

El ministro Jorge Camet y Germán Suárez del BCR podrían ser recordados como los hombres que no pudieron regresar del frío.

Carlos Boloña y Javier Silva Ruete le dieron con palo al programa económico.

Escribe Rafael Hidalgo

LA iconografía navideña presenta a Papá Noel en trineo arrastrado por vigorosos renos y tupidos copos de nieve cubren el árbol pascual. Este año, este invierno de ensueño parece tomar vida con la baja temperatura del nivel de la economía, tanto, que este segundo enfriamiento ha dado pie a diversas explicaciones oficiales.
Esta inquietud que recorre las filas empresariales se debe a que no resulta común constatar que un presidente del BCR y un ministro de Economía puedan errar con tanto margen en la predicción del crecimiento anual. ¿Sobre qué base se puede planificar?, comentaba un alto funcionario de un banco extranjero.

La falla no es de la gestión sino del diseño.

A principios de año el ministro Camet y Suárez pronosticaron que el país crecería en 6.5% y hoy a duras penas sostienen que se cerrará el año con 2%.
¿Por qué creer ahora que se cumplirá la predicción de 5% en 1997?
Nadie quiere recetas mágicas. Los empresarios que asistirán a la Cade '96 y en general los diversos agentes económicos, saben que Camet así cuente con la ayuda del mago David Copperfield no podría mejorar la campaña de ventas navideña.
Fujimori ha tratado de tranquilizar las aguas. Sobre todo porque el enfriamiento también viene congelando las expectativas de una recuperación. En reciente encuesta Datum señala que el 31% de la población cree que la situación empeorará (el índice de setiembre era de 26%).
Las recientes cifras oficiales de inflación del mes de noviembre, 0.47%, si bien son bajas podrían no revertir esta tendencia, sobre todo porque el INEI sostiene que la inflación a noviembre apenas alcanza 10.51%.
Para muchos resulta difícil compatibilizar esta cifra con otras alzas en el mismo período. El pasaje en combi se ha elevado en 63%. El servicio telefónico en 21% (promedio de 150 llamadas), el precio de la gasolina de 84 octanos en 26.9%. El gas doméstico en 13.05%, el precio del kilo de pollo prácticamente ha volado en las últimas dos semanas.
Quizá percibiendo esta crisis de credibilidad económica y que no calaba la compra de los MiG 29 como razón del enfriamiento, Fujimori el domingo 30 reconoció una descoordinación entre Germán Suárez del BCR y el ministro de Economía Jorge Camet, que podría explicar la salida de Henry Barclay del directorio del Instituto Emisor (Ver Mar de Fondo).
El BCR hace algunos días elevó las tasas de interés de los certificados BCR que ofrece en venta para hacerlos más atractivos. La tasa ha pasado de 13.4% a 15.74%.
Como es natural, esta alza, de cajón, por reflejo inmediato produce una elevación de las tasas de interés con lo que el crédito se encarece y disminuye el consumo.
Por su parte, Alfredo Jalilie del Banco de la Nación retiró depósitos del sistema bancario por S/.150 millones y los colocó en el BCR. El efecto es el mismo. Hay menos soles en el sistema. (Semana Económica N° 550).
De otro lado el MEF ha realizado un importante recorte de la obra pública que abarca más de la cuarta parte de lo presupuestado (28.2%).
No contento con ello los resultados de las cuentas fiscales han sorprendido al propio entorno palaciego, existe un superávit primario (2%), incluso mayor al exigido por el FMI (1%) . Camet, vía el Comité de Caja que también dirige Jalilie se ha excedido en la cantidad de billetes que guarda bajo el colchón. Su entorno señala que "hay que guardar pan para mayo", previendo que el enfriamiento pueda disminuir el nivel de recaudación.
El empecinamiento en enfriar la economía no es nuevo. Desde principios de año el MEF y el BCR han realizado otros esfuerzos para aminorar el nivel de actividad y de paso disminuir el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos (en 1995, se llegó a 7.2%).
De allí en adelante se sumaron medidas como la prohibición a la importación de autos usados, nuevas restricciones a la ZOTAC, recorte en los gastos de inversión y que resultaron verdaderos chorros de agua helada.
Germán Suárez del BCR no se quedó atrás y dictó una serie de medidas destinadas a elevar la tasa de interés y disminuir el volumen del crédito. Primero, retardó en un día el canje de cheques en la cámara de compensación de manera que la plata está parada un día adicional (de tres días pasó a cuatro), luego, incrementó la tasa de interés de los certificados BCR, y por si fuera poco disminuyó la tasa de retribución del encaje marginal en moneda extranjera que otorga a los bancos. Otras gélidas ventiscas sobre la economía.
El resultado no se ha hecho esperar. En el mes de setiembre se registró un crecimiento ínfimo del PBI (0.4% PBI), y no existen mejores augurios para el mes de octubre. El PBI industrial según cifras del ministerio de Industrias en los últimos 12 meses se ha caído en 3.9 %.
El exministro Carlos Boloña, convertido hoy en un duro crítico de la política económica volvió a señalar en el foro organizado por el Instituto para el Tercer Milenio que el enfriamiento se debe a las medidas aplicadas para eliminar los nocivos efectos del excesivo gasto fiscal realizado entre agosto de 1994 y noviembre de 1995, período en que se realizaron dos elecciones. "Mientras más grande es el pecado más grande es la penitencia" agregando que "mientras los candidatos se dedican a maximizar votos un estadista busca maximizar el bienestar". Sin embargo, Javier Iguíñiz de la Universidad Católica precisó que las fallas eran del modelo y no de la gestión. Terciando Manuel Romero de Gestión reclamó un vasto equipo de gerentes para la segunda fase, la del crecimiento, mientras que Javier Silva Ruete atribuyó gran parte de las tribulaciones actuales a la excesiva dolarización (70%) de la economía peruana que hace imposible elevar el nivel de ahorro-inversión que se necesita para tener un crecimiento sostenido.


Exploración
Milenaria

EL primer panel organizado por el Instituto para el Tercer Milenio pareció indicar que, como dijo Javier Silva Ruete, uno de los participantes, las discrepancias entre los economistas parecen haberse reducido.
Antes se discutía desde la perspectiva del comunismo de Albania hasta la de la escuela de Viena de von Hayek. Ahora es cuestión de medir si el mercado marcha.
Ello no obstante, bajo la carpa de la organización creada por Alfredo Barnechea y Raúl Diez Canseco Terry se reunieron personalidades que son antagónicas, como Carlos Boloña y Javier Iguíñiz, y pragmáticos como Manuel Romero Caro.
Todos estuvieron de acuerdo en que el "enfriamiento" de la economía no es broma, y que el resfrío durará por lo menos hasta mediados de 1997.
Iguíñiz consideró que el problema está en el diseño del programa. Boloña piensa que está en el manejo y soltó algunas perlas:
  • En 1994 y 1995 el gobierno gastó más de lo que tenía en aras de la reelección, y eso es lo que estamos pagando. El gasto militar recién se sumará ahora, y al son de US$ 2,000 millones, según Boloña, no de 300 ó 400.
  • El ex ministro de Economía señaló que el país corre el peligro de tener un candidato en Palacio durante 4 años, no un gobernante. El candidato acentuará el consabido cortoplacismo.
    Romero Caro dijo que hoy hay que despertarse como la gacela y el león: para sobrevivir hay que superar por lo menos al más lento de los otros.
    Iguíñiz, por su parte, pidió cautela ante las corrientes económicas en boga y relativizó ciertas premisas:
  • La economía se ha globalizado pero no toda. Además, nos estamos globalizando desde hace 500 años: de la carabela al vapor, del teléfono a la radio y el avión, etc.
  • ¿El Perú se está privatizando y el Estado se hace más pequeño y eficiente? No es así. Millares de estudiantes se pasan hoy de colegios privados a públicos por razones económicas, y el gobierno central gasta tanto como ayer en remuneraciones.
    Y en el trance de un mundo que se polariza cada vez más, el tercer milenio le preocupa a Iguíñiz.