Pelados Alterados


Pelados Alterados
La Amazonia, meca del turismo chamánico. El visitante se entrega en cuerpo y alma al alucinante ayahuasca.

Los Ikaros, conjuros sagrados de los chamanes amazónicos, son los nuevos cantos de sirena para el hombre que navega en el incierto océano de la modernidad. El turista de la nueva era llega a la selva en busca del viaje interior del ayahuasca y luego, en ritual purificador conducido por el chamán Agustín Rivas, se sumerge agradecido en aguas amazónicas. Derecha, Alan Schoemaker y señora, norteamericano aprendiz de chamán.

Escribe ROGER RUMRRILL
Fotos VICTOR CH. VARGAS

A liana del ayahuasca (Banisteriopsis Caapi) contiene el alcaloide harmalina o harmina, que mezclada con el alcaloide del arbusto chacruna (Psychotria Viridis), el Dimetyl Triptamina (DMT), produce estados alterados de conciencia o estados visionarios de conciencia en quienes lo ingieren en ceremonias rituales donde la presencia y actuación del chamán es insustituible.
La chacruna y el ayahuasca sólo tienen los potentes efectos alucinogénicos cuando están juntos. En realidad lo que ocurre es que el DMT sustituye al neurotransmisor serotonina en el cerebro. Pero el DMT no es oralmente activo porque se metaboliza por una enzima del cuerpo conocida como Monoamine oxidase (MAO). Para que se produzca el estado visionario, El Viaje o Vuelo, el DMT debe llegar al cerebro ayudado por la harmalina, que inhibe al MAO.
Los científicos se asombran de cómo los chamanes indígenas lograron descubrir esta perfecta combinación sinergética hace milenios. "La ciencia indígna aún no nos ha revelado todos sus secretos, hay que imaginar cuántos chamanes murieron para descubrir la perfecta mezcla físico-química entre el ayahuasca y la chacruna", reflexiona el médico iquiteño Roberto Incháustegui, famoso por sus investigaciones sobre plantas medicinales y sus usos en la farmacología moderna.

Rumrrill, autor de la nota, encantando por el mantra sagrado dek Ikaro. El chamán conduce.

USO, ABUSO Y VUELOS SIN RETORNO

Pero este boom del ayahuasca tiene también sus riesgos, sobre todo cuando de su uso ritual, de la dimensión mágica, social y cultural, se pasa al abuso. El caso de la coca y el chorhidrato de cocaína que tuvo sólo un empleo medicinal hasta antes del '70 es aleccionante.
Se tiene informaciones, pero no estadísticas, que actualmente se exporta ilegalmente bidones de ayahuasca a Estados Unidos y Europa, para el uso de los acólitos de la Iglesia de Santo Daime, de origen brasileño. Didier Lacaze, un chamán francés radicado en Pucallpa, ha comprobado este comercio masivo en California donde se vende chacruna y ayahuasca por correo. Guillermo Arévalo Valera, un Mueraya Shipibo, (el más alto nivel en jerarquía chamánica de los Shipibos) ha recibido propuestas para enviar ayahuasca en crema o pasta a Estados Unidos y Europa.
Tanto Arévalo y Lacaze y otros chamanes sostienen que el consumo del ayahuasca -que no es adictivo- fuera de su contexto cultural, social y ecológico puede traer consecuencias graves para la salud. "Quien no tiene conocimiento de su manejo lo va a usar mal. Hay que saber preparar, dosificar y cumplir las reglas estrictas de la dieta", recomienda Arévalo. Las personas que toman en exceso, hacen caso omiso a las prescripciones de la dieta (inhibirse de comer cerdo, azúcar, sal, alcohol, tener sexo, etc.) y agregan sustancias de otros psicotrópicos y daturas al ayahuasca y la chacruna corren el riesgo de lanzarse al vacío en un viaje sin retorno.

Primero, la purga. Luego, limpieza de la piel con huito. Se bebe ayahuasca. Al final, inmersión cosmogónica en los aguajales. Son las estaciones del rito del chamán Rivas Vásquez.

EL CHAMAN GRINGO

En octubre de este año un aprendiz de chamán, el estadounidense Alan Thomas Shoemaker (43) fue a dar durante 3 días con sus huesos a la cárcel de Gayabamba, en Iquitos, ante una denuncia formalizada por el Ministerio Público por el delito de elaboración y comercio clandestino de productos contra la salud pública. Shoemaker, a quien CARETAS entrevistó en la capital loretana, es un personaje que parece arrancado de las páginas de una de las novelas de Henry Miller. Nacido en el pueblito de Harlan, en Kentucky, estudió en Londres y se graduó en dramaturgia. Vivió signos enigmáticos como, cuando niño, en Harlan, le cayó un chubasco, pero de sapitos. Hace tres años y medio que vagabundea entre Colombia, Perú y Ecuador tomando ayahuasca y aprendiendo chamanismo. "Toda mi vida es mágica", dice y para corroborarlo relata que en una toma de ayahuasca recibió, de la madre de la planta, la receta que curó a su propia madre de un cáncer al hígado. Pero este poder misterioso aún no le ha servido para librarse de la acusación de traficar con ayahuasca.

LA NUEVA ERA DE LA ALUCINACION AMAZONICA

El peregrinaje de los ciudadanos del Primer Mundo a la Amazonia es para muchos de ellos el inicio de una era de búsqueda y exploraciones en la conducta y el alma humanas. El Viejo Mundo que invadió América, hoy retorna al Nuevo Mundo pero esta vez a explorar el continente de su espíritu con la llave mágica del ayahuasca. Agustín Rivas Vásquez, chamán amazónico para quien el planeta Tierra realmente es una aldea global por sus infinitos viajes, asegura que los gringos llegan ahora a la Amazonia en busca de manes sostienen que el consumo del ayahuasca -que no es adictivo- fuera de su contexto cultural, social y ecológico puede traer consecuencias graves para la salud. "Quien no tiene conocimiento de su manejo lo va a usar mal. Hay que saber preparar, dosificar y cumplir las reglas estrictas de la dieta", recomienda Arévalo. Las personas que toman en exceso, hacen caso omiso a las prescripciones de la dieta (inhibirse de comer cerdo, azúcar, sal, alcohol, tener sexo, etc.) y agregan sustancias de otros psicotrópicos y daturas al ayahuasca y la chacruna corren el riesgo de lanzarse al vacío en un viaje sin retorno.


Conectados por la indescriptible experiencia de la exploración interior, turistas se despiden de su maestro, el chamán Agustín Rivas. El ritual se ofrece en el extranjero a través de avisos en revistas "new age" que no dejan de citar a Huxley o Bradbury. El paquete, dos semanas con sesión de ayahuasca incluida, fluctúa entre los 1300 a 4000 dólares. A tono con los tiempos, el turismo- chamanismo también recurre al correo electrónico.

EL CHAMAN GRINGO

En octubre de este año un aprendiz de chamán, el estadounidense Alan Thomas Shoemaker (43) fue a dar durante 3 días con sus huesos a la cárcel de Gayabamba, en Iquitos, ante una denuncia formalizada por el Ministerio Público por el delito de elaboración y comercio clandestino de productos contra la salud pública. Shoemaker, a quien CARETAS entrevistó en la capital loretana, es un personaje que parece arrancado de las páginas de una de las novelas de Henry Miller. Nacido en el pueblito de Harlan, en Kentucky, estudió en Londres y se graduó en dramaturgia. Vivió signos enigmáticos como, cuando niño, en Harlan, le cayó un chubasco, pero de sapitos. Hace tres años y medio que vagabundea entre Colombia, Perú y Ecuador tomando ayahuasca y aprendiendo chamanismo. "Toda mi vida es mágica", dice y para corroborarlo relata que en una toma de ayahuasca recibió, de la madre de la planta, la receta que curó a su propia madre de un cáncer al hígado. Pero este poder misterioso aún no le ha servido para librarse de la acusación de traficar con ayahuasca.

LA NUEVA ERA DE LA ALUCINACION AMAZONICA

El peregrinaje de los ciudadanos del Primer Mundo a la Amazonia es para muchos de ellos el inicio de una era de búsqueda y exploraciones en la conducta y el alma humanas. El Viejo Mundo que invadió América, hoy retorna al Nuevo Mundo pero esta vez a explorar el continente de su espíritu con la llave mágica del ayahuasca.
Agustín Rivas Vásquez, chamán amazónico para quien el planeta Tierra realmente es una aldea global por sus infinitos viajes, asegura que los gringos llegan ahora a la Amazonia en busca de curación y conocimientos. En un paraje paradisíaco llamado "La Colpa", en la Amazonia, somete a sus pacientes a un rígido tratamiento, purgas de ojé (antihelmíntico), limpieza de la piel con huito (genipa americana) y tomas de ayahuasca para los viajes interiores, para las exploraciones del conocimiento de la vida y la muerte, abluciones en las aguas negras y limpias de los aguajales como una forma de inmersión en el pótamos del cosmos.
"La tecnología no tiene alma y el hombre tiene nuevas enfermedades, los norteamericanos y los europeos venimos a lavar nuestras almas, a escuchar y ver a los espíritus, no nos basta leer la Biblia y saber que hay espíritus. Queremos verlos y dialogar con ellos. Esto es posible con el ayahuasca", confiesa Alan Shoemaker.
Por lo demás, la Amazonia es uno de los mayores bancos de biodiversidad del planeta, particularmente en plantas medicinales. La etnobotánica amazónica es famosa. Julio Arce Hidalgo, decano de la Facultad de Química de la Universidad de la Amazonia Peruana (UNAP) y quizás el más destacado fitoquímico amazónico está estudiando las propiedades biocidas, medicinales, colorantes, floculantes, industriales y alimenticias de un centenar de plantas. Sobre el ayahuasca, que ha estado cristalizando en su laboratorio, dice: "Tomar ayahuasca es abrir una compuerta para recobrar la lucidez".
Otros expertos que estudian las plantas medicinales de la Amazonia y particularmente el ayahuasca, entre ellos el antropólogo y escritor Teddy Bandayán Díaz, el Dr. Jorge González, rector de la Universidad de San Martín, y él mismo un chamán, y el médico francés Jacques Mabit que trata toxicomanías con ayahuasca en el centro "Takawasi", de Tarapoto, son verdaderos creyentes en las bondades sicoterapéuticas de la planta sagrada de la Amazonia; el ayahuasca.

ALO, LLAMANDO AL ESPIRITU...

Si la economía se globaliza, la cultura no tiene por qué quedarse comprimida en compartimientos estancos. Incluso el chamanismo se globaliza y se adapta. Hace poco, el antropólogo francés, Jean-Pierre Chaumeil vio a un chamán Yagua, en el río Napo, llamar a los espíritus de las plantas simulando, con una artesanía rota en la oreja, una llamada telefónica: "Aló, llamando al espíritu..."
Además, el boom ayahuasquero es la consecuencia del boom planetario de la nueva farmacopea mundial proveniente de animales y plantas. El hombre de la postmodernidad busca una pócima, un elíxir, primero a su miedo y luego a sus obsesiones y necesidades de salud, belleza y poder.
Los chamanes amazónicos creen que el ayahuasca enseña a vivir bien, en armonía con uno mismo y con la naturaleza, pero su abuso puede conducir a la locura. Ojalá que con esta planta sagrada no ocurra la trágica historia de la planta sagrada de los incas: la coca.