CADE '96 El Chino Gruñó


CADE '96
El Chino Gruñó
Pero el consenso empresarial señaló desafíos, avanzó esperanzas y defendió sueños.

El Presidente
cosechó aplausos
protocolares pero
se llevó un simbólico
otorongo. Quiso
tranquilizar pero
a costa de algunos
arañazos.

Francis Fukuyama: vorágine de avión, ideas, sed y dos exposiciones rutilantes. Der.: J. García: del sol de la Amazonia a la luz characata.

EL volcánico suelo arequipeño volvió a ser sede del encuentro empresarial que desde hace 33 años IPAE promueve sentando pautas decisivas en materia política, económica y social.
Esta vez, sin embargo, la mirada empresarial se extiende sobre el futuro, pasadas las etapas en las que la urgencia era el agobiante corto plazo.
Tras tres días de soñar con los pies en la tierra, el discurso del Presidente Alberto Fujimori, el día domingo 8, pareció una melodía conocida -que se podía tararear en memoria de los tiempos idos- pero incapaz de invitar al baile entusiasta y desbordado de los nuevos tiempos.
El tránsito del corto al largo plazo, en síntesis, no parecía ya contar necesariamente con el probable y repetitivo comando de Alberto Fujimori.
Las CADE son un termómetro político, es bien sabido. Fujimori recibió un aplauso cortés a su llegada y un sostenido aplauso final también protocolar. Si quería que Arequipa empresarial lo confirmara en su condición de eventual candidato, se debe haber llevado la certeza que tal cosa no ocurrió.
Tres fueron las líneas vertebrales de su discurso.

  • El anuncio de la Ley de Bancos, que puede que despierte en los empresarios, especialmente los medianos, una esperanza en el sentido de mayores créditos y menores tasas de interés, pero que suscita al mismo tiempo inquietud por el hecho objetivo que el equipo de gobierno se ha dividido al respecto (el MEF enfrentado a la Superintendencia de Banca y una desazón respecto al acierto y autonomía del BCR).
    Además es una forma de admitir que la supresión de la banca de fomento y del Banco de la Nación no fue suplida por la banca comercial y que se precisa de otros intermediarios financieros (cajas rurales, cajas municipales) que atiendan las necesidades de los sectores más pobres y alejados del país (Ver aparte nota económica).
  • La creación de una supervisión en materia de combustibles y energía llamada a sancionar a cualquier práctica dominante del mercado que, si bien deja entrever tácitamente que hay un problema con las alzas recientes y continuas (con su correspondiente alto octanaje político), tiene una lectura distinta en los medios empresariales.
    Para los ortodoxos es una intromisión en el libre mercado. Para los críticos es una demostración de que la privatización de servicios eleva las tarifas y precios, conforme lo auguraron quienes encontraron defectos e improvisaciones en la privatización de electricidad,teléfonos y combustibles.
    En ambos casos, las señales que emite el discurso presidencial son la de parches coyunturales que entran en contraste con la ambición de una mirada de largo plazo y con el pregón de que todo está controlado en el modelo y en el curso económicos.

    Mr. Paradigmas, Joel Barker: quizás la más potente palanca de una civilización es su propia imagen sobre su propio futuro. Es la fuerza de la visión en el desarrollo de los pueblos.

  • El tercer elemento fue la explicación sobre la deuda rusa y la aparente disminución de una pesada carga gracias a que al fin y al cabo es -símil de complejidad racial inusitada- una suerte de "judío-nipón".
    Los otros expositores miembros del gobierno -el Primer Ministro Alberto Pandolfi, Jorge Camet, Víctor Joy Way, Marcos Ibazeta, en orden que no implica grado de interés- contribuyeron poco a las dos ideas fuerza que dominaron la cita: la visión futurista y la confianza.
    Por ellos, quizá, hubieran adoptado la posición de Eduardo Farah, el mandamás de la Sociedad Nacional de Industrias que se negó a ir a Arequipa "porque había poco que aprender y conseguir". Farah ha negado que haya concertado su ausencia con sus otros pares (Hugo Sologuren de la Camára de Comercio de Lima, Juan Enrique Pendavis de Adex) pero lo real es que los gremios hubieran preferido una agenda que aborde los problemas de hoy, a partir de los cuales se podría construir escenarios futuros más realistas.
    Hay todavía un grueso sector empresarial que tiene dificultad para aceptar estos ejercicios que son inhabituales dentro de las costumbres locales. Esta CADE no buscaba reclamar nada puntual ni al gobierno ni a los agentes ministeriales sino perfilar con relativo optimismo y realismo -para no parecer haciendo un ejercicio ingenuo- lo que puede ocurrirle al país en los próximos 24 años. Tarea típica de intelectuales.
    "Todos los CADES tienen su punta intelectual -dijo un empresario- pero éste ha sido una inmersión total en el futurismo intelectual no ideológico".
    A Pablo Bustamante y Drago Kisic, presidente de IPAE y presidente de la CADE respectivamente, los asistentes les atribuían una toga académica, al final tuvieron que reconocer que se ha tratado de un esfuerzo revelador de que la sola economía de mercado no es suficiente para reconstruir un país, que hay otros factores que tienen que ver con la cultura, las costumbres, la ética.
    Varias crónicas han contrastado la posición a favor de la confianza preconizada por Francis Fukuyama, el invitado estrella de la CADE characata, con una encuesta de Apoyo (encargada de hacer encuestas mañana y tarde a lo largo del evento con pulcritud plausible) en la que los empresarios se incluían más bien en la cultura de la desconfianza que pervive entre nosotros.
    Fukuyama fue un astro fugaz y, lamentablemente, cansado por el viaje. De modo que tanto su coferencia en CADE como la conferencia de prensa lo delataron cansado y todavía tratando de orientarse en los aires peruanos. Fue en el almuerzo (magro, ofrecido por el Santander), en el que habló de su libro "El fin de la historia, seis años después" donde sacó a relucir su impecable fuerza persuasiva.
    Manuel Moreyra dio en el clavo respecto a los expositores extranjeros: vinieron, expusieron y se fueron, hijos de la globalidad y el jet-set. Sus argumentos y el método de exposición son estelares y semejan un paquete estupendamente envasado, pero los referentes peruanos les son ajenos, de modo que muchas de sus ideas parecen quedarse fuera de contexto.

    Jorge Camet, el imperturbable hombre del MEF, revisa discurso con Fritz Dubois, su polémico asesor.

    Robert Lawrence, de Harvard y uno de los principales especialistas norteamericanos en comercio mundial, dio un panorama que reconocía las tensiones que provoca la globalización y que sintetizó en una sabrosa anécdota. Se alió con dos profesores (uno francés, el otro japonés) para escribir un libro sobre la globalización. Para el norteamericano ésta se caracteriza por la apertura, en cambio para el francés por la diversidad y para el japonés por la cohesión. "Allí están -dijo- las claves del equilibrio futuro". Reconoció empero que el trío se deshizo por desavenencias.
    La impactante personalidad de Joel Barker reforzó la necesidad de la visión organizativa y empresarial para garatizar procesos de desarrollo, esto en un estilo que recordaba a un predicador antes que un influyente hombre de asesoría de grandes empresas norteamericanas. Cuando se le preguntó que si el Perú podía mirar al dos mil dependiendo de un líder visionario respondió que todas las visiones exitosas tienen un vocero -fue el caso de Ronald Reagan- pero que lo que se precisa es "un país visionario no una nación exclusivamente guiada por un visionario". Se tuvo la sensación en la sala que le hacía un flaco servicio a la causa reeleccionista.
    Los expositores peruanos, previsiblemente, fueron de mayor impacto porque hablaban de situaciones concretas y de desafíos, carencias y esperanzas del propio suelo. Francisco Sagasti insistió en que cualquier mirada hacia adelante pasaba por la urgente necesidad de un desarrollo de la plataforma educativa, científica, tecnológica e informática. Su pedido de un fondo de apoyo al desarrollo científico y tecnológico sonó no sólo pertinente sino perentorio.
    La exposición de Manuel Moreyra causó impacto, no obstante que fue un sólido alegato por los pobres, contra la doble moral y la reivindicación de la ética en las acciones empresariales, gubernativas y democráticas. "Hay en Moreyra la doble fuerza del que ha vencido a la muerte y al dogmatismo. Es un humanista dispuesto a invitar a todos a jugársela por el Perú", comentó impresionado un gerente de una poderosa empresa exportadora.
    No fue sencillo para Raúl Salazar sintetizar el estudio que Macroconsult y Apoyo realizaron para esta Cade y que constituía el plato fuerte de la cita.
    El Perú del 2020, un sueño y al mismo tiempo una previsión ajustada a las proyecciones de las ciencias exactas. Vistos los cambios en el mundo y los profundos cambios de la sociedad peruana, Salazar señaló las principales lecciones que dejan esos cambios: "El Perú está en vías de superar la sociedad dual del pasado. Pronto habrá un país más homogéneo", dijo. Lo ocurrido en los últimos 40 años permite decir -añadió- que los peruanos hemos experimentado el alto costo de la inestabilidad política, de modo que nadie está dispuesto a nuevas aventuras. "Se ha generado, pues, un espacio para su visión de futuro".
    La proyección de Macroconsult cubre varios frentes: una población que será del orden de 36 a 31.5 millones de habitantes, un cambio en la estructura por edades, el incremeto de las ciudades de la costa, el despoblamiento del interior del país, los desafíos del espacio, políticos y sociales. El Perú deberá crecer a un 5% anual.Si lo consigue, como ya ocurrió entre 1945 y 1964, obtendrá resultados muy satisfactorios. Es preciso también aumentar la tasa de ahorro interno (27.5% del PBI al 2,020).
    Una sociedad más democrática, mestiza, dinámica, con más confianza, que ha reducido la pobreza y que ha hecho desaparecer la pobreza crítica, con altas tasas de crecimiento autosostenido, con creciente armonía entre sus ciudadanos, he allí el panorama posible de construir.
    En todas las intervenciones, la educación fue el factor más mencionado. Por eso la exposición de León Trahtenberg cosechó los aplausos más sostenidos. Usó un método expositivo convincente comparando lo que es manejar una empresa y lo que viene ocurriendo con la gestión educativa. "¿Confiarían ustedes una empresa a un hombre que como el maestro que forma a sus hijos gana menos que su chofer?" preguntó. Trahtenberg confesó que los aplausos ya le decían poco. Propuso un pacto nacional por la educación, en el que decididamente entrara el empresariado, y que éste se plasmara en un compromiso que pivoteara IPAE. El planteamiento fue señalado por Pablo Bustamante ante el Presidente Fujimori como una de las conclusiones más claras de esta Cade.
    Les tocó el turno también a figuras tales como José Mattos Mar, Hernando de Soto, Manuel de la Puente, que desde sus especialidades auguraron la posibilidad de un país más democrático, solidario y fecundo.
    Una cita de optimismo inusual en un país que muchas veces se queda en el reclamo y la queja. Un optimismo a favor de la democracia. Nadie aceptó ya la eventualidad de un gobierno fuerte para enfrentar desafíos enormes.


    Citas Con Futuro
    El rocoto no estuvo sólo presente durante los almuerzos en la CADE.

  • De regreso de Asia me encontré con una olla de presión a punto de estallar.
    Alberto Fujimori

  • Las dictaduras blandas como las del sudeste asiático y Chile han sido eficientes.
    Francis Fukuyama

  • Es el gobierno de Fukumori.
    Alvaro Rojas

  • La democracia no es una técnica, es un ideal.
    M. de la Puente

  • A Marx no le faltaba razón.
    Hernando de Soto

  • La globalización no es una opción, es una imposición.
    Raúl Salazar

  • Esta no es una política económica, es una política tributaria.
    Alfonso Bustamante y Bustamante, sobre la intervención de Jorge Camet.

  • El efecto Mateo se le llama al fenómeno que conduce al progresivo empobrecimiento de los pobres: al que tiene se le da, al que no tiene se le quita aún lo poco que tiene.
    Francisco Martín, Banco Santander

  • Se prefiere las victorias estadísticas a las necesidades humanas.
    Felipe Paredes, 21, alumno de Derecho de la Universidad Católica Santa María de Arequipa en el discurso inaugural de la CADE.

  • ¿Qué hace una hormiguita al salir del jardín? Entra a primer grado.
    Roberto Abusada

  • Si no lo hacemos ahora, cuándo. Si no lo hacemos nosotros, quién. Que Dios nos bendiga.
    León Trahtenberg, convocando al sector privado a participar en el esfuerzo educativo.

  • No sigamos caminando de espaldas al futuro.
    Francisco Sagasti

  • Construiremos un tren eléctrico, un teleférico hasta la cumbre del Misti y una autopista que llamaremos el Characato Express.
    Róger Cáceres Pérez, alcalde de Arequipa y su visión de Arequipa 2040.