CADE '96
El Chino Gruñó
Pero el consenso empresarial señaló desafíos, avanzó esperanzas y defendió sueños.
El Presidente
cosechó aplausos
protocolares pero
se llevó un simbólico
otorongo. Quiso
tranquilizar pero
a costa de algunos
arañazos.
Francis Fukuyama: vorágine de avión, ideas, sed y dos exposiciones rutilantes. Der.: J. García: del sol de la Amazonia a la luz characata.
EL volcánico suelo arequipeño volvió a ser sede del encuentro empresarial que desde hace 33 años IPAE promueve sentando pautas decisivas en materia política, económica y social.
Esta vez, sin embargo, la mirada empresarial se extiende sobre el futuro, pasadas las etapas en las que la urgencia era el agobiante corto plazo.
Tras tres días de soñar con los pies en la tierra, el discurso del Presidente Alberto Fujimori, el día domingo 8, pareció una melodía conocida -que se podía tararear en memoria de los tiempos idos- pero incapaz de invitar al baile entusiasta y desbordado de los nuevos tiempos.
El tránsito del corto al largo plazo, en síntesis, no parecía ya contar necesariamente con el probable y repetitivo comando de Alberto Fujimori.
Las CADE son un termómetro político, es bien sabido. Fujimori recibió un aplauso cortés a su llegada y un sostenido aplauso final también protocolar. Si quería que Arequipa empresarial lo confirmara en su condición de eventual candidato, se debe haber llevado la certeza que tal cosa no ocurrió.
Tres fueron las líneas vertebrales de su discurso.
Jorge Camet, el imperturbable hombre del MEF, revisa discurso con Fritz Dubois, su polémico asesor.
Robert Lawrence, de Harvard y uno de los principales especialistas norteamericanos en comercio mundial, dio un panorama que reconocía las tensiones que provoca la globalización y que sintetizó en una sabrosa anécdota. Se alió con dos profesores (uno francés, el otro japonés) para escribir un libro sobre la globalización. Para el norteamericano ésta se caracteriza por la apertura, en cambio para el francés por la diversidad y para el japonés por la cohesión. "Allí están -dijo- las claves del equilibrio futuro". Reconoció empero que el trío se deshizo por desavenencias.
La impactante personalidad de Joel Barker reforzó la necesidad de la visión organizativa y empresarial para garatizar procesos de desarrollo, esto en un estilo que recordaba a un predicador antes que un influyente hombre de asesoría de grandes empresas norteamericanas. Cuando se le preguntó que si el Perú podía mirar al dos mil dependiendo de un líder visionario respondió que todas las visiones exitosas tienen un vocero -fue el caso de Ronald Reagan- pero que lo que se precisa es "un país visionario no una nación exclusivamente guiada por un visionario". Se tuvo la sensación en la sala que le hacía un flaco servicio a la causa reeleccionista.
Los expositores peruanos, previsiblemente, fueron de mayor impacto porque hablaban de situaciones concretas y de desafíos, carencias y esperanzas del propio suelo. Francisco Sagasti insistió en que cualquier mirada hacia adelante pasaba por la urgente necesidad de un desarrollo de la plataforma educativa, científica, tecnológica e informática. Su pedido de un fondo de apoyo al desarrollo científico y tecnológico sonó no sólo pertinente sino perentorio.
La exposición de Manuel Moreyra causó impacto, no obstante que fue un sólido alegato por los pobres, contra la doble moral y la reivindicación de la ética en las acciones empresariales, gubernativas y democráticas. "Hay en Moreyra la doble fuerza del que ha vencido a la muerte y al dogmatismo. Es un humanista dispuesto a invitar a todos a jugársela por el Perú", comentó impresionado un gerente de una poderosa empresa exportadora.
No fue sencillo para Raúl Salazar sintetizar el estudio que Macroconsult y Apoyo realizaron para esta Cade y que constituía el plato fuerte de la cita.
El Perú del 2020, un sueño y al mismo tiempo una previsión ajustada a las proyecciones de las ciencias exactas. Vistos los cambios en el mundo y los profundos cambios de la sociedad peruana, Salazar señaló las principales lecciones que dejan esos cambios: "El Perú está en vías de superar la sociedad dual del pasado. Pronto habrá un país más homogéneo", dijo. Lo ocurrido en los últimos 40 años permite decir -añadió- que los peruanos hemos experimentado el alto costo de la inestabilidad política, de modo que nadie está dispuesto a nuevas aventuras. "Se ha generado, pues, un espacio para su visión de futuro".
La proyección de Macroconsult cubre varios frentes: una población que será del orden de 36 a 31.5 millones de habitantes, un cambio en la estructura por edades, el incremeto de las ciudades de la costa, el despoblamiento del interior del país, los desafíos del espacio, políticos y sociales. El Perú deberá crecer a un 5% anual.Si lo consigue, como ya ocurrió entre 1945 y 1964, obtendrá resultados muy satisfactorios. Es preciso también aumentar la tasa de ahorro interno (27.5% del PBI al 2,020).
Una sociedad más democrática, mestiza, dinámica, con más confianza, que ha reducido la pobreza y que ha hecho desaparecer la pobreza crítica, con altas tasas de crecimiento autosostenido, con creciente armonía entre sus ciudadanos, he allí el panorama posible de construir.
En todas las intervenciones, la educación fue el factor más mencionado. Por eso la exposición de León Trahtenberg cosechó los aplausos más sostenidos. Usó un método expositivo convincente comparando lo que es manejar una empresa y lo que viene ocurriendo con la gestión educativa. "¿Confiarían ustedes una empresa a un hombre que como el maestro que forma a sus hijos gana menos que su chofer?" preguntó. Trahtenberg confesó que los aplausos ya le decían poco. Propuso un pacto nacional por la educación, en el que decididamente entrara el empresariado, y que éste se plasmara en un compromiso que pivoteara IPAE. El planteamiento fue señalado por Pablo Bustamante ante el Presidente Fujimori como una de las conclusiones más claras de esta Cade.
Les tocó el turno también a figuras tales como José Mattos Mar, Hernando de Soto, Manuel de la Puente, que desde sus especialidades auguraron la posibilidad de un país más democrático, solidario y fecundo.
Una cita de optimismo inusual en un país que muchas veces se queda en el reclamo y la queja. Un optimismo a favor de la democracia. Nadie aceptó ya la eventualidad de un gobierno fuerte para enfrentar desafíos enormes.
Citas Con Futuro
El rocoto no estuvo sólo presente durante los almuerzos en la CADE.