

¿Se acuerdan? Es Ricardo Badani (CARETAS 1410), el limeño que escandalizó a Chile y el Perú -en el otoño pasado- con seis mujeres y una religión que algunos rechazan y otros quisieran engrosar sus filas secretamente. Delgado, barbudo, Badani muestra su libro "El Señor de los Lobos/Conversacione Con Un Hombre del Pasado". ¡Qué rico tipo! En carátula de edición 1442 el general Robles, quien al ser violenta y arbitrariamente detenido puso en una situación difícil al Jefe de Estado.
Desplantes y buena planta. Monumental Leslie Stewart, una actriz con historial que da que hablar se vio en marzo envuelta en un confuso incidente en San Bartolo y recibió bala en salva sea la parte. A la derecha, extraordinario pecho abierto frente al toro del diestro Vicente Barrera, ganador del Escapulario del Señor de los Milagros. La Feria de Octubre en este año que fenece dio bríos, calor y emoción a una fiesta que en los últimos años venía decayendo. Arriba, (N° 1438) portada a propósito de los 46 años de CARETAS. Aparte de la diablura de incluir una máscara con el rostro del asesor (abajo), se postulaba la dificultad para un país que lo ha probado todo en materia de recetas para salir adelante, de encontrar el justo medio. Aristotélica proclama.
A la izquierda, reconstrucción del atentado de Miraflores (N° 1425). Una novísima serie sobre el atentado de Tarata y la caída de Abimael Guzmán, dirigida por Cusi Barrio, revivió horas amargas. CARETAS llamó la atención sobre nuevas modalidades que iban adoptando un terrorismo en picada pero no eliminado del todo, advertencia que a la luz de los sucesos de diciembre adquiere particular vigencia. A la derecha, el rostro del asesor Montesinos, sobre el que han llovido este año, chiflas,rechiflas y pitorreos. Pero él ha continuado como incógnito veneciano navegando en el gran canal.

Se veía venir. Muchas responsabilidades, un estilo de apertura, un subterráneo debate económico, culminaron con el fin del gabinete que presidía Dante Córdova (N° 1406), el hombre de la sonrisa. Abajo, los últimos minutos de su partida en el Consejo de Ministros de abril. Con Córdova salieron también Sandro Fuentes y Absalón Vásquez y se consideró que había triunfado la linea ortodoxa. De pronto, se perdió mas bien el norte equilibrado y se desaprovechó la ocasión de tender puentes.
El otro ajedrez político, aparte del bailado y festejado de los hermanitos Valleumbrosio de Chincha, fue el librado entre los empresarios y los representantes del gobierno. Después de varias escaramuzas y mandobles, el gobierno concedió el fraccionamiento tributario y dio leyes de promoción de la inversión en el agro, la educación y la salud, pero nada de ello calmó las indirectas y las miraditas socarronas de los industriales. Eduardo Farah de la SNI (arriba) sonríe y mira de reojo a Alberto Pandolfi, el primer ministro que mayores marejadas ha conocido en comparación con sus homólogos. Es cierto que no le tocó dar ningún paquetazo, pero recibió varios fardos pesados. Nótese que le ajusta la corbata.


Los hay que tienen,
como los actores, mil
rostros. Alberto Fujimori tiene una
sola cara, pero sí por sombreros,
gorras, cascos, chullos no se
queda atrás (N° 1414).
El luto por accidentes de aviación. Por obra de la fatalidad, en el caso del accidente del avión Faucett en Arequipa (6 de marzo) como en el del Aeroperú en las cercanías del norte de Lima (2 de octubre), se suscitó una severa preocupación por la seguridad de los aeropuertos nacionales y sobre la real situación de la navegación comercial. Las investigaciones arrojaron detalles acerca de fallas humanas y de los servicios de limpieza que todavía son materia de discusión. Asimismo, el gobierno reconoció que había serías falencias en los aeropuertos (Lima carece de un radar moderno). Pero además de la pérdida de vidas humanas, la reacción internacional sembró dudas, quizá aprovechándose de una campaña comercial, sobre las líneas de bandera peruana (aunque Aeroperú pertenece a capitales y empresas mexicanas). El rescate y reconocimiento de las víctimas fue una tarea penosa que, finalmente, exige una legislación adecuada en materia de autopsias y procesos subsiguientes.
El trato dispensado a los deudos, especialmente extranjeros, demostró cuando menos que el Perú hizo todos los esfuerzos posibles para disminuir el profundo dolor que los embargaba.
Al centro, el rostro del mayor Walter Arrue, denota el dramatismo de la lucha contra el terrorismo. Actuó con motivo del embanderamiento de los cerros en Purunchuco, en mayo.
Una muestra de simpatía de otro signo fue el de Ricardo Badani, un extravagante religioso y prolífico casamentero que fue objeto de escándalo en Chile pero al mismo tiempo cosechó adeptos por su confesada poligamia. (N° 1410).
El drama del SIDA llevado a escena en "Salón de Belleza" y auscultado en CARETAS 1442. Dolor aliviado durante el '96, en cambio, fue el de los indultados gracias a eficiente gestión del Defensor del Pueblo, Jorge Santisteban de Noriega, aquí en danza premonitoria con desplazados en Huanta, Ayacucho (CARETAS 1416). Seguido, neologismo que nació en febrero, CARETAS 1400 y el dilema de las burriers. En otros enredos, los del raiting y horarios, Aldo Salvini, director de in telenovela "Cuchillo y Malú".
Heterodoxia guerrera
se encarga de hacer llegar
al oído un mensaje alto y claro: ¡todo vale!
CARETAS 1436 se metió
a la jaula de las "peleas de gallos humanas",
la versión más fiera de la violencia
como entrenamiento. La exagerada flexibilidad
del reglamento corría paralela a las interesadas
modificaciones de la ley sobre el Referéndum,
otro tipo de mordida.

Corrigiendo a Marilyn, la comezón empezó un año antes para el presidente Fujimori. Era febrero, edición 1403, y ya se detectaban primeros escozores en el Ejecutivo. Simultáneamente el alcalde de Lima hacía sus primeras visitas a la Casona Berckemeyer, su futuro hogar en el Centro Histórico. En nuevos usos tradicionales, enmascaradas limeñas se plegaron al cada vez más multitudinario "halloween" el 31 de octubre, fecha en la que otrora el festejo mayor era criollo.