
Foto
31 de diciembre. La presentación de los 4 rehenes, luego la conferencia de Néstor Cerpa Cartolini, el show de la prensa. Fue toda una operación inútil que echó por tierra las primeras conversaciones entre los insurgentes y el gobierno. Luego el martes pasado siguió la contienda con la prensa mientras crecen los apremios para que se vislumbre alguna solución. El gobierno confía en el desgaste del MRTA.
Domingo Palermo, interlocutor para las conversaciones oficiosas y monseñor Juan Luis Cipriani: las primeras versiones sobre un diálogo arduo y prolongado.
CERCA de cumplirse el primer mes de la toma de la residencia del embajador japonés en Lima, la cuestión de cómo hará el gobierno para salir de la grave cuestión se torna acuciante.
Ha habido una primera etapa promisoria pero previsible que consistió en gestos de "buena voluntad" por parte del MRTA (básicamente liberando en tandas a la mayoría de los rehenes) y del gobierno que no impidió se divulgaran los mensajes "justificatorios" del movimiento terrorista.
Los dos periodistas de Asahi TV del Japón: una incursión que está bajo investigación policial.
Como lo señalara el primer ministro japonés Ryutaro Hashimoto (particularmente enterado de la evolución de los acontecimientos) pasada esa fase, se ingresa a un estancamiento en el que los peligros arrecian.
"Situación sumamente volátil" la ha llamado el representante de la Cruz Roja, Michel Minnig.
Hay que caminar con sumo cuidado, nervios templados y dar mensajes rigurosos en los que la palabra no desfigure la intención.
Hasta ahora no se tenía mayor certeza sobre los términos de las conversaciones entre el ministro Domingo Palermo, monseñor Juan Luis Cipriani y Néstor Cerpa Cartolini, iniciadas el sábado 28 de diciembre.
Los trascendidos, sin embargo, permiten ver que no todo son tinieblas.
*Cerpa Cartolini (42 años, hijo de sindicalista) negocia como un típico sindicalista, no por nada fue dirigente de Cromotex.
Tres cuartos de hora de la entrevista se los pasó puntualizando las diferencias entre el MRTA y Sendero con vehemencia, expresando su desprecio contra Abimael Guzmán.
Otro detalle: envía a veces mensajes a Palermo escritos a mano con letra de imprenta.
Hasta antes de los eventos que condujeron al ingreso de los periodistas a la embajada, Cerpa insistía en modificar el régimen carcelario "innecesariamente duro" que se aplica a los presos por terrorismo.
Aceptó también entrar a un "diálogo político" pero recordaba que el único miembro de la dirección que estaba presente era él, aludiendo al hecho de que seguramente el resto estaba tras las rejas y sugiriendo comunicarse con ellos.
*Monseñor Cipriani, en cambio, apela a la lógica estricta y a veces a la franqueza amical. En algún momento, ante un pedido de Cerpa, le dijo "Ya, pues, no seas conchudo", lo que hizo sonreír a todos.
La presencia de Cipriani no parece deberse a Fuji. Es amigo de Palermo y él le pidió al presidente su concurso, a lo que Fuji accedió gustoso.
*Palermo por su parte es calmo y paciente. Su primera reunión fue de 4 horas en la residencia.
*Según fuentes cercanas al gobierno, Cerpa Cartolini no aceptó en la primera conversación que se tocaran temas de fondo y planteó una ronda de presentaciones ante la prensa nacional e internacional para deslindar posiciones ante el gobierno y con respecto a Sendero Luminoso.
*El esquema de los acuerdos (de intercambio de gestos significativos) consistió primero en dejar que los periodistas se acercaran y filmaran la puerta, días después tomaran fotos en la residencia y, finalmente, que el MRTA realizara una conferencia de prensa en toda la línea.
A cambio el MRTA soltaría a 50 rehenes adicionales, incluyendo por ejemplo a Pedro, hermano del Presidente.
La primera irrupción abrupta de periodistas japoneses el día 31 de diciembre frustró el esquema y condujo a la liberación de sólo 7 rehenes.
Canciller Antonio Araníbar: su visita pareció que provocaría una situación como la del Uruguay, pero al final respaldó posición del gobierno peruano.
*Gente allegada a Palermo argumenta que el gobierno no sacrificaba gran cosa con este esquema porque el mensaje del MRTA ya ha sido difundido varias veces y hay poco más que agregar.
Por otro lado, la imagen palpable de gente embozada y armada dentro de la residencia haciendo entrar y salir rehenes inermes no le hace ningún favor al MRTA, por lo que la incursión de periodistas no fue ningún triunfo especial para los insurgentes.
Finalmente, una conferencia de prensa en regla, con preguntas de verdad, podría poner en aprietos a un grupo que recurre a la violencia y tiene ideas esquemáticas sobre las verdaderas soluciones para los problemas económicos y sociales del país.
Por ultimo, trascendió que muchos en el gobierno estarían impresionados con la serenidad del canciller Francisco Tudela, que habria manifestado que él sabe que será el último en salir y que está preparado para eso.