Cine-TV

El Impulso de Hitomi
...y la pichanga global alrededor de la residencia.
Por FERNANDO VIVAS
AL comienzo los periodistas japoneses hacían honor a lo poco que sabíamos de ellos; eran corteses y mantenían el perfil ceremoniosamente bajo, guardaban distancia ante las autoridades y pedían permiso para dar un paso adelante; atrapados en la refriega, sonreían pacientemente ante los codazos y pisotones. Impecable aquel equipo de la cadena televisiva NHK que al tercer día de la crisis fue llamado por el MRTA a través de un cartel y, sin desesperarse, consultó a su matriz si era conveniente o no acudir a la cita. Y no forzaron su entrada.
Periodistas de Asahi tras audaz tete-a-tete con el MRTA
Con el paso de las semanas el carácter se les fue aclimatando; la paciencia se hizo obsoleta y la impaciencia, rutina. Las sonrisas se hicieron más ralas y cada codazo y pisotón fue respondido. Algunos periodistas orientales ponchados en los primeros días ya no se veían en los grupos de las esquinas ni en la tugurizada azotea de Alva Edison y Barcelona; estaban ventajosamente ubicados en las casas próximas a la residencia del embajador. El idioma no había sido gran obstáculo para ellos; tenían intérpretes y dólares de sobra.
...Hitomi Tsuyoshi de la Asahi Tv. era uno de estos colegas que decidió cambiar el timón de lado. "Si no lo haces no vas a poder manejarte en el Perú", o algo equivalente, habrá sido su aserto competitivo. Junto a su intérprete Víctor Borja vio muchas idas y venidas desde el estratégico muro con agujeros del jardín ubicado exactamente frente al portón de acceso a la residencia; pero lo del grupo de felices avezados que se coló el 31 de diciembre lo sacó de quicio. Ese día se demostró, para nuestro asombro, que la Policía no tenía formulados límites precisos a la actividad de la prensa. O no la comprendía en absoluto. Sino no hubiera organizado esas cándidas tomas de vistas de la fachada sin prever que el instinto noticioso iba a precipitar el ingreso a la casa. Además, "no les decomisaron los rollos", razonó Hitomi, y el día 7 un impulso lo llevó a abandonar su escondite, pisar frescamente la calle vedada y entrar al fin. Hoy, tras ser rehén de la Dincote, sólo tiene el recuerdo de una entrevista para él intraducible.
Definitivamente, la prensa no estaba preparada para la desorbitada globalización de la crisis. Cualquier pichanga en las inmediaciones del redil adquiere un absur-do eco planetario que, en las transmisiones en directo, deja a nuestros indolentes reporteros sin capacidad de improvisación. Fuera de los rehenes, captores y mediadores, tres grupos con el terreno claramente delimitado; sólo hay protagonistas de accidente. El camarógrafo de América Tv. Juan Carlos Sumarriva, por ejemplo, fue el héroe accidental de la prensa. Y Hitomi Tsuyoshi, con el timón cambiado, ha sido el sapo accidental. Y habrá más contingencias mientras periodistas y autoridades no concuerdan en algunas simples reglas de tránsito.

Bogart Cuarentón
Humphrey Bogart cumple 40 años de inmortalidad. A la der. en "Casablanca".
En cualquier otro era una pose, un desfase o un disfuerzo petulante; en Bogart era la marca natural de su calidad actoral, su huella digital histriónica; a lo sumo un atractivo conjunto de tics más rictus facial. Lo determinaba el labio partido, obligándolo a comerse muchas palabras y devolverlas con un exquisito doble sentido o con uno solo, mordaz y contundente. Pero la disposición de lengua y dientes no habla de su inteligencia. Bogey la vio, ayudado por John Huston, Raoul Walsh o Howard Hawks es cierto; pero sin duda la vio. Cuando Chandler o Hammett recién armaban la sintaxis de Marlowe y Sam Spade, hitos del sarcasmo, el autoescarnio, la vulgaridad de referentes, la depresión humorística y todos esos ingredientes de la sopa pos moderna tan preciada décadas después; Bogey ya intentaba ponerles cuerpo, rudamente y sin saberlo él mismo, en papeles secundarios. Tosquísimo su Duke Mantee en "El bosque petrificado"; merecía morir sumariamente como tantos otros de sus hampones en los '30. A partir de su Spade para "El halcón maltés" visto por Huston en 1941, todo fue sobre ruedas. Su espíritu agónico e irónico cogió densidad y brillo para los mejores cineastas. Walsh le puso canas y lo hizo expirar en su ley, en el refugio suicida de "High Sierra"; Hawks, con guión de Faulkner, le dio sus mejores réplicas en "El sueño eterno", intriga maravillosa e incomprensible. Una chica de 19 años, Lauren Bacall, se prendó de sus encantos atemporales y lo acompañó hasta su crepúsculo canceroso, el 14 de enero de 1957. Tenía 58 de edad y ahora tiene 40 de asombrosa actualidad.
Laura de Tarde
Sobreviviente a cambios y purgas en Pantel, Laura Bozzo sigue bregando por airear sus "Intimidades". Así ha llamado al talkshow de panel que desde febrero animaría las tardes que hoy se reparten, sin punto de conciliación, telenovelas y concursos. El espacio se pretende menos escandaloso que el de Geraldo y Maritere y tal vez moderado, feminista y algo rosa como el de Cristina. Pero la Bozzo es retrucadora y agresiva -armas indispensables para que el público y los invitados desatados no se la coman- y se pueden prever algunas discusiones chúcaras. Su equipo, encabezado por el ex productor de "Panorama" Alberto Rojas, investigará duro para encontrar testimonios pertinentes. Suerte.
Picotazos
-"Dejen trabajar, pero dejen trabajar"
-Carlos Alvarez imitando a José Portillo Campbell del JNE.