
462° Aniversario
Lima
Piedras y Relojes
En una marcha contra el tiempo, donde quizá daban ganas de parar el reloj, la restauración de la cuatricentenaria Plaza de Armas ya es un hecho. Alternándose hasta en tres turnos, 150 trabajadores han pintado, pulido y nivelado el perímetro y el conjunto de la plaza, que en el futuro se le denominará Plaza Mayor. Contra viento y marea, suscitando polémicas, el ministro de Economía llegó a decir que era una obra innecesaria pues había cosas más prioritarias, a lo que el alcalde retrucó: "zapatero a tus zapatos", y en un momento, desconcertando a CARETAS, desde siempre preocupada por la armonía y buen gusto en la restauración de la ciudad, al ver que una noche desaparecieron sus antiguos árboles que, finalmente, fueron reemplazados por unas palmeras ya maduritas; palmeras como las que lucía hace 50 años.
Y así, durante un poco más de cinco meses, en los que los vecinos debieron acostumbrarse al tintineo de los picapiedras, que no paraban ni siquiera cuando la banda de Palacio se echaba a tocar sus marchas, valses y polcas; tintineo que sólo hizo un alto cuando Abdalá Bucaram subió las gradas de Palacio, se ha entrado en tierra derecha. El alcalde de la ciudad ha dicho que esta obra es el epicentro de su gestión edil y que a partir de ahí empezarán los proyectos que le darán un nuevo aire a Lima y también el orden que tanto requiere. La obra, que ha costado 5 millones de soles y ha sido financiada con los propios recursos de la Municipalidad, es una muestra de lo que se puede hacer, a pesar de las piedras en el camino. A continuación, un amplio informe de los desafíos, proyectos y contrariedades que conlleva recuperar el Centro Histórico de Lima.
El diario ritual del afeitado
concluye con un aflter shave
de discreta fragancia.
Luego vendrá
la entrevista telefónica.
Al Que Madruga...
La jornada diaria del alcalde Andrade se inicia a las cinco de la mañana. El hombre no para hasta dieciocho horas después.
Regir y trazar los destinos de la ciudad exigen un esfuerzo y una dedicación que rebasan cualquier horario de trabajo; máxime cuando, como es el caso del burgomaestre Alberto Andrade Carmona, hay que devolverle a la ciudad contra viento y marea su antiguo prestigio. Hace unos días CARETAS tuvo la oportunidad de seguir de cerca sus actividades en una de sus jornadas habituales de trabajo. A continuación, la vida del alcalde, en un día cualquiera, al compás de las horas.
5.00 a.m. El alcalde se levanta y toma una ducha rápida antes de salir a practicar algún deporte. Al que madruga, Dios lo ayuda, dice entre dientes.
5.45 a.m. Hace una pequeña calistenia y luego un prolongado trote. Más tarde jugará algo de frontón. Su frase favorita es mente sana en cuerpo sano aunque se tenga algunos kilos demás.
7.30 a.m. Sale del club.
7.45 a.m. Llega a su casa.
7.46 a.m. Toma otro baño, se afeita y viste, como siempre de color azul. También da la elegancia su principal valor a la substancia.
8.00 a.m. Telefonea a sus colaboradores, atiende entrevistas telefónicas y responde a llamadas personales.
8.20 a.m. Sale hacia el Concejo.
8.45 a.m. Llega a su despacho donde minutos después sostiene una reunión de trabajo con el teniente alcalde Germán Aparicio y algunos funcionarios dependiendo del tema que se haya dejado pendiente en la agenda que se conformó el día anterior. Concluida la reunión, cita para el día siguiente a otros funcionarios.
9.46 a.m. Coffee-break. Mientras tanto revisa los diarios y revistas. Su secretaria le alcanza un memo indicándole las citas que deberá atender.
10.00 a.m. Se inician las audiencias. Este día recibe a un grupo de corresponsales escolares quienes, con el mejor estilo periodístico, lo interrogan respecto a los avances en la recuperación de la ciudad, el problema ambulatorio y la limpieza de la ciudad. La siguiente audiencia será con el embajador de China, Ren Jing Yu, quien ha llegado a saludarlo. Las citas incluyen a empresarios, visitantes y, eventualmente, alcaldes de NM/C 90.
1.00 p.m. Hace un alto para almorzar. El vientre no espera.
1.10 p.m. Sale del Palacio Municipal.
El ejercicio despierta el apetito y el antojo por un bocadito.
1.30 p.m. El menú en esta ocasión es una ensalada cocida muy surtida (trece ingredientes) que adereza muy complaciente, con una salsa vinagreta. El plato de fondo es un sudado de pescado acompañado de arroz. El buen apetito requiere siempre un gran bocadito. Para beber, agua mineral helada. No hay postre pero sí café recién pasado.
2.00 p.m. Se comunica con sus asesores de prensa para enterarse de lo que ocurre en la ciudad. En esta oportunidad le comentan que la ministra de Transportes, Elsa Carrera, ha declarado que ella no ha invitado a ningún periodista a la reunión que sostendrá con el alcalde horas después y que más bien el Municipio Metropolitano ha convocado a toda la prensa. El alcalde solicita una grabación de esas declaraciones.
Rauda entrada hacia el despacho. La agenda empieza con una reunión con el teniente alcalde. Luego las audiencias.
2.15 p.m. Cita en su casa a sus asesores legales para coordinar los argumentos que sustentará en el despacho de la ministra.
2.45 p.m. Llegan a la casa los doctores Edwin Masser y Ernesto Blume Fortini acompañados del secretario municipal de Transporte Urbano almirante Raúl Zuazo. Examinan el video de las declaraciones televisivas de la ministra Carrera.
3.15 p.m. Salen hacia el ministerio de Transportes.
3.30 p.m. Llegan a la dependencia estatal para la reunión que verá la conformación del Consejo Metropolitano de Transporte. En un día común, a esta misma hora el alcalde Andrade sale hacia el Palacio Municipal donde iniciará el despacho de documentos y escuchará los informes de sus directores municipales.
4.45 p.m. Concluye la reunión con la ministra Carrera. Queda en el aire la sensación de haber tenido entre manos la carta de Urías. Felizmente esto no ocurre todos los días.
Inspección y participación en las obras de limpiezas. Derecha, agenda en mano coordina por radio la siguiente actividad.
4.47 p.m. Vuelve al Palacio Municipal para reunirse con regidores.
7.00 p.m. Habitualmente inspecciona las obras que ha emprendido el Concejo Metropolitano. Dependiendo del día, el alcalde visita la Plaza de Armas, Plaza San Martín, Parque Universitario o La Colmena. Parafraseando a Unamuno dice que "el trabajo es el único consuelo práctico de haber nacido".
8.00 p.m. Normalmente a esta hora se retira a cenar a su casa, salvo que haya alguna actividad social en la que por lo general permanece una hora.
9.00 p.m. En comunicación con sus colaboradores, coordina la agenda de trabajo del día siguiente, la misma que es remitida a su secretaria. Esta actividad toma entre 30 y 45 minutos.
10.00 p.m. Noticieros de televisión. Momento para tomar nota de lo que aparece en la edición de cada canal.
10.30 p.m. Una ducha antes de acostarse.
10.45 p.m. Instalado en su cama, lee algún libro para relajarse.
11.00 p.m. Hora de dormir. A las 11, el alcalde ya está acostado. Mañana será otro día...