
El Tesoro Japonés
Ejecutivos japoneses cautivos y posibilidad de extorsiones.
OBTENER su libertad lo más pronto posible para poder reunirse con su familia es el mayor deseo de los rehenes japoneses que aún permanecen en poder del MRTA dentro de la residencia del embajador Morihisa Aoki. Así se lo hicieron saber a Harada, el periodista de Kyodo News que el 31 de diciembre ingresó a la residencia del embajador, junto con un grupo de colegas de otros medios.
Keiichi Saito (49), director de MARUBENI, sucursal Lima.
Yoshihiko Sakai (49), presidente de AJINOMOTO Perú.
Además, entre ellos se encuentran peruanos de ascendencia nipona como Pedro Fujimori, hermano menor del Presidente; Pedro Aritomi, subdirector de la sucursal de Tomen y hermano de Víctor Aritomi, cuñado del presidente Fujimori y embajador en Japón. También el empresario José Hamaguchi, el congresista Samuel Matsuda y el coronel PNP Marco Miyashiro.
Masaru Tomita (52), presidente de TOYOTA Perú, (derecha) Masami Kobayashi (47), presidente de MITSUI BUSSAN Perú.
Todos coinciden que la liberación de algunos de sus compañeros ha sido la mejor noticia que han recibido últimamente.
La liberación de rehenes ha sido progresiva y aunque la mayoría ya está libre, 74 aún esperan en cautiverio. A ellos se les puede agrupar en diplomáticos y funcionarios nipones, gente del gobierno e importantes empresarios japoneses, cuya permanencia ha sido considerada como reveladora de la intención del MRTA por cobrar rescates a las empresas japonesas cuyos representantes están aún en rehenes.
Akira Miyashita (54), presidente de MITSUBISHI SHOJI Perú. (derecha) Shigeru Taki, presidente de MATSUSHITA DENKI Perú.
Esta versión es alentada por el hecho de que ya se ha visto en anteriores secuestros ocurridos en diversos lugares del mundo, a empresarios nipones pagando rápida y silenciosamente a los plagiarios. Y a la experiencia que existe en el Perú con el MRTA, que desde hace más de una década viene practicando este infame negocio. Que, además, extendió a Bolivia, donde secuestraron a un ex ministro empresario, delito por el cual están presos 4 subversivos en ese país y estaban otros dos en Uruguay, hasta que fueron liberados.
Yutaka Morizono (55), director KANEMATSU Perú (import-export).
Tadashi Iwamoto (57), director de TOMEN Perú (import-export).
Masanori Sugimaru (50), presidente de NIKKO Creative Service.
Frente a esta posibilidad ya se han pronunciado en los términos más enérgicos el gobierno peruano y también el japonés, pidiendo a las empresas que no accedan al pago de ningún rescate, pues las gestiones de liberación están en manos del gobierno. El argumento es que no se puede permitir que este grupo terrorista consiga financiación para seguir adelante con sus actividades delictivas.
El MRTA comunicó a través de carteles colgados en la residencia que no estaban pidiendo rescates a los rehenes. Si esto es así, no se entiende los motivos por los que estos empresarios japoneses aún permanecen en rehenes, teniendo en cuenta que no son diplomáticos ni funcionarios gubernamentales.
Shigenori Sato (48), director de NISHO-IWAI, sucursal Lima.
Yoshiaki Kitagawa (50), director de MITSUI KINZOKU Lima (minería).
Tateo Kawakami, director de la Federación Japonesa de Cooperativas Pesqueras (sucursal).
De lo que no cabe duda es del daño causado por el MRTA al país con esta acción. Durante seis años el gobierno japonés ayudó al de Fujimori, pero los empresarios nipones se mostraron reacios a invertir. Recién con la visita del premier Ryutaro Hashimoto, hace pocos meses, se abrían las posibilidades a la llegada de capitales nipones. Ahora es probable que esas perspectivas se congelen nuevamente.