Las Opciones A Negociar



ESPERA QUE DESESPERA

El gobierno puede estar cometiendo un error si piensa que el tiempo corre a su favor. Mientras más demora la solución, aumenta el peligro que pueda ocurrir algún incidente que provoque hechos violentos, originándose una dinámica incontrolable.
La idea de provocar un aislamiento total tampoco ayuda, como precisó el experto Roger Fisher (CARETAS 1448). Y eso es lo que está haciendo el gobierno.

Ex presidente J. Carter, experiencia negociadora.

Un experto internacional que reside en Washington y que prefirió no identificarse, señaló a CARETAS que "la realidad se impone aun a la voluntad de un antinegociador nato como Fujimori. Los elementos cualitativos en esta situación son tan determinantes, que la única salida es la negociada."
El experto considera lo ocurrido en la embajada dominicana en Bogotá, en 1980, como el modelo ideal:

  • Salida al exterior de los captores.
  • Rescate bajo la mesa.
  • Un elemento de DD.HH. a mejorar bajo supervisión independiente, que en el caso del Perú sería la mejora de las condiciones carcelarias con visitas de la Cruz Roja Internacional y control de la Comisión de Garantes.
  • No liberaciones inmediatas.
  • Inicio de conversaciones con miras a la incorporación del MRTA a la vida política.
    La ventaja de esta solución -concluye el experto-, es que ambas partes podrían adjudicarse la victoria, el gobierno por haber liberado a los rehenes sin haber disparado un tiro. Y el MRTA que obligaron a negociar al gobierno, que se convirtieron en un centro de atención mundial y mejoraron las condiciones carcelarias de sus compañeros.
    Cada punto acordado puede tener una doble lectura, según el público al que se dirija, sostiene Jorge Muro. Así como el MRTA podría ufanarse ante sus escasos seguidores de haber logrado atenuar las duras condiciones que sufren sus correligionarios en prisión, el gobierno podría argüir que en realidad el MRTA sólo demoró un proceso que ya se había iniciado antes y que se paralizó con la toma de rehenes.

    Nueva modalidad: los subversivos obligan a los rehenes japoneses a colocar letreros. También a sacar la batería de los vehículos de la residencia para hacer funcionar sus radios.

    Si bien la liberación de presos del MRTA parece ser una alternativa descartada por el gobierno, hay otras opciones. Por ejemplo, revisar algunas sentencias realmente exageradas. Algunas personas han sido sancionadas a cadena perpetua o 30 años de prisión por haber colaborado con los subversivos, sin haber participado en asesinatos o atentados.
    Otros fueron sentenciados por haber desarrollado simpatías peligrosas, como el ex diputado Yehude Simon, al que no se le demostró participación en hechos delictivos.

    DILEMAS DE LAS NEGOCIACIONES

    Las cosas, sin embargo no son sencillas, como revelan las últimas encuestas. Si bien todas coinciden en que hay un respaldo mayoritario al manejo que está haciendo el gobierno y un rechazo muy amplio a la acción del MRTA, algunas respuestas parecen contradictorias.
    Por ejemplo, según CPI, más del 88% de los entrevistados cree que el Presidente debería mantener su posición de no liberar a los presos emerretistas, y sólo un 6% está de acuerdo en aceptar el pedido de los secuestradores y liberar a los presos.
    Pero más del 93% insiste en hacer todo lo posible por encontrar una solución pacífica -99% en el estrato alto y medio-, mientras el 5% está por utilizar la fuerza.
    ¿Cómo solucionar pacíficamente la crisis sin ceder a la principal demanda de los terroristas? Un dilema que el gobierno debe resolver con más habilidad de la que ha dado muestras hasta ahora.


    Acuerdos Mínimos
    El sistema del borrador único es indispensable en la negociación.

    JORGE Muro Arbulú, discípulo del experto en negociaciones de la Universidad de Harvard, Roger Fisher (ver CARETAS 1448), plantea varios elementos esenciales a tener en cuenta.

  • El borrador único, recomendado por Fisher, es indispensable. Eso significa que debe haber un solo texto, que el mediador va afinando y consultando sucesivamente a cada una de las partes. Si se hacen varios borradores, cunde la confusión y la negociación se entrampa.
  • Debe haber un delicado equilibrio entre los siete elementos de toda negociación exitosa, que son:
    1. Compromisos. Los tratos a los que nos comprometemos.
    2. Intereses. Lo que realmente está detrás de cada posición.
    3. Comunicación. Escuchar y ser escuchado efectivamente.

    Negociador Jorge Muro: delicado equilibrio.

    4. Legitimidad. Recurrir a estándares externos.
    5. Relación. Lograr una relación de trabajo que funcione.
    6. Opciones. Fórmulas nuevas que surgen al interactuar.
    7. Alternativas. Cuando la negociación no va por buen camino, es nuestro otro curso de acción.

  • Antes de ir a una negociación hay que definir el MAAN (Mínimo Acuerdo Alternativo Negociado), que es el punto por debajo del cual ya no conviene seguir negociando. Dicho de otro modo, el compromiso al que se arribe debe ser mejor que el MAAN.
  • En la crisis de los rehenes, precisa Jorge Muro, es muy importante establecer una buena comunicación para averiguar los verdaderos intereses -¿es el MAAN de Néstor Cerpa la liberación de su esposa?-, explorando opciones conjuntas. La promesa del presidente Alberto Fujimori de darles una salida garantizada -compromisos operacionales-, sea aplicada con la garantía de organismos confiables. Habría que incluir precedentes de casos similares que den legitimidad a la idea.
  • No está demás insistir en que Jorge Santistevan, Defensor del Pueblo, y el padre Hubert Lanssiers, pueden aportar o crear nuevas opciones de solución sin comprometer al gobierno ni desgastarlo políticamente.
  • Hay que tener en cuenta, agrega Muro, que para la solución conjunta de los problemas, no se deben hacer amenazas, pues destruyen puentes y crean innecesarias trabas. El gobierno no ha hecho amenazas y ha ignorado las de la parte contraria, lo cual habla bien de su estrategia.
    Pero Cerpa Cartolini sí ha vertido amenazas, lo cual lo pinta como un negociador competitivo que tratará de aprovechar cualquier coyuntura a su favor. Lo bueno es que no ha cumplido con sus amenazas, lo que nos hace pensar que tiene en claro que puede cambiar su curso de acción, en tanto le convenga.