No Pararon el Carro de la Ley


¿QUE PASO EN EL TC?

El maitre del Hotel "Las Américas" tenía ya todo preparado para el desayuno de trabajo en la sala "Benavides" el martes 21 de los corresponsales extranjeros y el presidente del TC, Ricardo Nugent. La idea era despejar las dudas acerca del controvertido fallo dado por el TC días antes. Pero la noche anterior Nugent habría conversado con la periodista Sally Bowen para decirle que no asistiría al desayuno. El motivo: el TC difundiría un comunicado en el que se aclaraba su sentencia, señalando que para el caso del Presidente de la República la ley interpretativa, o ley de la reelección, era inaplicable. Si bien es cierto Nugent había aclarado este punto el viernes 17, no se había hecho de manera oficial.

Enrique Chirinos y
Javier Diez Canseco:
aunque por vías distintas,
referéndum para salir
del embrollo.

Con el agravante de que el Diario Oficial El Peruano, se había extralimitado, una primera vez, al titular por su cuenta y antojadizamente el fallo del TC, y en una segunda oportunidad al hacer caso omiso al pedido del propio Nugent para que se publicara la sentencia sin dar lugar a equívocos.

Carlos Chipoco y Carlos Torres en debate en RPP: a pesar de tocayos, no es lo mismo ser constitucionalista que cooperativista.

Nugent finalmente tenía que dar la cara pues un grupo de magistrados del TC se lo pidió para que, en la medida de lo posible, se aclarara que había un solo fallo y que la opinión de 2 miembros del TC (García Marcelo y Acosta Sánchez ) no era sentencia sino un mero "pronunciamiento" como lo calificó el propio Nugent.
La cronología de cómo se eslabonaron los hechos merece detenerse un poco. Del 27 de diciembre a este 20 de enero, es decir, tres semanas, el TC ha sido escenario telenovelesco en el que no han faltado flashes, sorpresas, gritos y susurros.
Ahora se sabe, casi con certeza, que ese 27 de diciembre hubo una primera sentencia en la que cinco magistrados votaron por la inaplicabilidad y dos votaron en contra. En esa sesión se cumplieron con todos los requisitos legales.
¿Por qué, entonces, no se publicó la sentencia?
El lunes 30, Nugent y Guillermo Díaz Valverde retiraron sus firmas. Este último argumentó que, "mientras no se notifique una sentencia, puede ser modificada". Algunos sostienen que estos dos magistrados fueron presionados para cambiar el sentido de sus votos.
En la sesión plena del día 30 de diciembre, García Marcelo acusó a los magistrados Manuel Aguirre Roca y Guillermo Rey Terry de estar planeando la inaplicabilidad de la reelección fujimorista. Y, ante el asombro de todos, dijo que tenía un documento probatorio y que lo había entregado a la Policía.
Se refería a un documento elaborado por Rey Terry que, justamente, había desaparecido de su despacho. García Marcelo se ponía al descubierto. Indignado, Rey dijo: "si no se encontrara presente una dama en esta sala, otra sería mi actitud". A Rey, además de catedrático probo y jurista, se le conoce como un hombre de buenos modales.
Se planteó entonces una moción de censura. A García Marcelo se le pidió que saliera de la sala. Durante la votación, Nugent, en vez de poner orden por lo que había sido un hurto manifiesto, se abstuvo de condenar a García Marcelo. Un aire de decepción recorrió la sala.
Dos votaron en contra de la censura: Francisco Acosta Sánchez, -como era de esperarse- y el arequipeño Díaz Valverde. Curiosamente, estos dos son integrantes de una "comisión investigadora" de los sucesos en el TC, incluyendo la sustracción de García Marcelo. Como es de imaginar, no llegarán a conclusión alguna.

COPIA CERTIFICADA

En la semana del 6 de enero los magistrados Guillermo Rey Terry, Manuel Aguirre Roca y Delia Revoredo solicitaron a Ricardo Nugent se les entregara copia certificada de la primera resolución (la de los cinco votos) sobre la inaplicabilidad.
Nugent refutó: dijo que finalmente ésa no era la sentencia. Los magistrados respondieron que ese documento tenía sus firmas, y que tenían derecho a tener una copia. Nugent dijo que no la tenía en ese momento, que se la había llevado a su casa puesto que en el Tribunal no tenía una caja fuerte. Uno de los magistrados le dijo: "en este momento te traigo una caja fuerte". Y otro, a su turno, dijo, mostrando un papel: "queremos una copia certificada por la relatora, porque aquí tenemos copia del original". Nugent, fijando la mirada en el documento, era la viva imagen de un crucificado. Veinticuatro horas después, los tres magistrados recibían su copia certificada.

EN CONTRA O NOS ABSTENEMOS

Reconsiderada la primera votación, se precisaba que cada magistrado fundamentara su posición. Acosta y García Marcelo tardaron toda una semana (6 al 10 de enero) en presentar su sustentación. Parecía que cambiaban de opinión, pero en realidad le daban largas al asunto. El lunes 13 de enero los tres magistrados que sí tenían lista su sustentación, exigieron a Nugent que pidiera a los demorones su fundamentación. El así lo hizo.
La tarde del martes 14 el TC recibe la carta intimidatoria de 50 congresistas de Cambio 90-Nueva Mayoría en la que les decían cómo tenían que votar. Fue el último intento de la mayoría parlamentaria para evitar que se publicara la sentencia de inaplicabilidad.
Finalmente, el día 16, lista ya la sentencia sobre la inaplicabilidad, Acosta y García Marcelo, cual auténticos camaleones, adoptaron en una sola mañana hasta tres posiciones distintas:
-Dijeron que se abstendrían, luego, que votarían en contra, para finalmente abstenerse. Sin embargo elaboraron una fundamentación en contra y firmaron también el documento sobre la inconstitucionalidad de la ley.
Quedarán en la historia del travestismo jurídico.