Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

UN acontecimiento que hay que realzar es la presencia del presidente Fujimori, ministros de Estado e importantes parlamentarios oficialistas en la ceremonia de reinauguración de la Plaza de Armas (aunque ya no sirva de mucho me niego a esa huachafería de denominarla Plaza Mayor), quienes concurrieron a saludar al alcalde Andrade en una muestra de civismo que hace rato nos hacía falta y que ojalá sea signo de que los tiempos están cambiando. ¿Acaso nos estaremos civilizando?

  • Bueno, muy bueno hubiese sido que se presentase también el ministro Camet con su aval bajo el brazo. ¡Ya pues Jorge!

  • Sedapal le ha hecho difícil la vida a los limeños en los últimos meses, rompiendo pistas por doquier aun en zonas comerciales en los días previos a la Navidad, arruinando muchas posibilidades de negocios. Eso es lo negativo, pero la verdad tiene también otra cara: que todo ello demuestra que Sedapal parece estar renovando sus instalaciones de agua y desagüe como probablemente nunca antes lo hizo. Esperamos que esas obras, que hoy desesperan porque dificultan el tránsito hasta hacerlo inaguantable den finalmente sus frutos y, pronto tal vez antes, los limeños tengamos fluidez y abundancia en el abastecimiento de agua, así como desagües que no se obstruyan. Habrá valido el sacrificio. Y en el futuro podremos contarle a nuestros nietos todo lo que sufrimos para que ellos tengan agua como la gente.

  • Cerpa Cartolini y los miembros de su banda sufren de una grave alteración: comparan a los rehenes que mantienen cautivos -gente tan inocente como el embajador Gumucio o el canciller Tudela, entre tantos otros- con los delincuentes del MRTA condenados por los tribunales de justicia y presos en las cárceles por los crímenes cometidos (crímenes de verdad, como el vil asesinato de David Ballón Vera). Para los facinerosos que capturaron la residencia del embajador japonés -ese digno diplomático a quien también mantienen cautivo-, todos, delincuentes y rehenes, son lo mismo. Señores siquiatras: ¿se clasifica eso como esquizofrenia? No sé si ése será el diagnóstico que le corresponda exactamente, pero que constituye una grave alteración mental no me cabe la menor duda.

  • Los narradores de noticieros de televisión son una calamidad: hace poco un amigo escuchó a alguno de ellos llamar Jebrón a Hebron, creyendo probablemente que es un nombre en inglés, como Hollywood (Jolywud). Como me dijo mi amigo: ajora que la jache muda suena como jota jabrá que preguntarse: ¿ajora qué jaremos?

  • El 7% de Fonavi aplicado a los trabajadores independientes constituye un desmán, un abuso del Estado. Alguien, por ejemplo, que por sus modestos servicios cobra S/. 200.00 y que cumple con presentar factura, a la que ya deducía el 10%, o sea 20 soles, tiene además que restarle ahora un 7% adicional, es decir S/. 14.00, lo que suma 34 nuevos soles por una factura de 200. Prácticamente un asalto.

  • Todos hemos admirado la labor de la Cruz Roja, y en especial la de su representante, Michel Minnig, que fue también rehén, en la crisis de la residencia de la embajada del Japón. Lo prueban las encuestas, en las que obtiene la opinión inmensamente favorable de la ciudadanía. Pero de allí a pretender delimitar el orden público y decirle a la Policía peruana lo que debe hacer, o por dónde transitar, me parece un exceso. Eso equivale a pedirle a las fuerzas del orden que se vayan a su casa. No es que confiemos mucho en la PNP, pero al fin de cuentas ¿quién manda aquí?

  • Como ya lo ha dicho un diario la semana pasada -y yo me adhiero-, en este caso la neutralidad no es neutral, porque favorece a los captores. No cabe neutralidad frente a un grupo armado que retiene a la fuerza a gente inocente e inerme, a la que amenaza con asesinar. La neutralidad, en este caso, es, además, sospechosa.

  • Un general de la PNP salió de emergencia del local capturado, gravemente afectado en su salud. No sé si habrá sido aquejado por los buenos tratos que los del MRTA dicen que dispensan a sus víctimas.

  • La descortesía de la señorita Blanca Nélida Colán, quien secundada por sus segundones se retiró antes de que el recién nombrado Fiscal de la Nación, doctor Miguel Aljovín, leyera su discurso de orden, es incalificable. Quizá haya ocurrido porque ignora aquello de que lo cortés no quita lo valiente. Aunque no sé a qué viene eso de valiente en este caso. ¡Valiente valentía!

  • El señor Genaro Ledesma Izquieta pretende, en artículo que publica ba-jo su firma un diario nacional, que "Problemas de la embajada japonesa pueden terminar en la Corte de La Haya". Pocas veces he leído un dislate igual, que aparentemente busca legitimar el asalto a dicha sede, proporcionándole estatus y jerarquía jurídica. ¿Qué podría dictaminar la Corte Internacional de Justicia de La Haya?: ¿Que es legal, y de acuerdo a las normas internacionales, el asalto a la embajada? ¿Que es un derecho de los emerretistas amenazar de muerte a sus rehenes? Señor Ledesma Izquieta: creo que ha llegado la hora del descanso.