Primeros Tanteos



Primeros Tanteos
Conversaciones con negociadores amables y jefes duros.

Se tuvo que usar un vehículo de la Cruz Roja a último momento, porque los emerretistas rechazaron la idea de un toldo y la camioneta blindada conseguida por el gobierno.

EL martes pasado la reunión entre los representantes del gobierno y el MRTA debió haber empezado a las 9 de la mañana. Rolly Rojas, el Arabe, debía transitar por un túnel de lona construido entre la tomada residencia y la casa alquilada como sede de los encuentros.
Pero el MRTA rechazó esa posibilidad. "Los que lo construyen pueden tratar de entrar a la residencia", fue el argumento de los subversivos. La camioneta blindada azul-gris, proporcionada por una compañía de seguridad, era la alternativa para transportar al Arabe, pero también fue desechada por los emerretistas, con el criterio de que lo improvisado es más seguro para ellos.

Interlocutor Domingo Palermo (centro) con garantes Anthony Vincent de Canadá, Juan Luis Cipriani, Michel Minnig del CICR y observador Terada.

Por eso se usó, finalmente, un automóvil blanco de la Cruz Roja para recorrer los pocos metros que separan la residencia de la casa de negociaciones.
La vivienda fue alquilada por el gobierno a la familia García Cassado, que se ha trasladado con líos y bártulos a otra casa. El Servicio de Inteligencia instaló micrófonos y cámaras de televisión en varios lugares.
En la sala se realizan las negociaciones en torno a una mesa provista de agua mineral, gaseosas y galletas. El Arabe no probó nada en la primera sesión.

Coronel Juan Carlos Mejía, jefe la SUAT.

En la habitación hay fax, teléfonos, fotocopiadora, máquina de escribir, grabadoras y cámaras de video.
La casa está bajo la protección del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y nadie puede entrar armado. Para eso se ha instalado un arco detector de metales.

LAS CONVERSACIONES

A las 3.20 se inició el proceso de las conversaciones preliminares, con la presencia de los garantes, el embajador canadiense Anthony Vincent, monseñor Juan Luis Cipriani, Michel Minnig del CICR y el observador del gobierno japonés Terusuke Terada.
El Arabe se mostró cordial, les dio la mano a todos e hizo una suerte de exposición de motivos. En síntesis, sus planteamientos fueron:
• Reiteración de la demanda de liberación de sus presos.
• Insistencia en que un avión los lleve a la selva central, adonde irían con 15 rehenes a los que liberarían sanos y salvos al cabo de 15 o 20 días.
• Mejoramiento de las condiciones carcelarias.
No mencionó el "cupo de guerra" que habían exigido al principio.
El interlocutor del gobierno, Domingo Palermo, se mostró cauteloso. Dijo que ellos sabían que la posición del gobierno respecto a los presos estaba fijada, y que coincidía con la opinión pública nacional e internacional. Pero añadió que allí estaban para conversar, empezando por los procedimientos.
Monseñor Cipriani recalcó que lo importante era la vida de los rehenes y que deberían encontrarse soluciones a los problemas.
Vincent, Minnig y Terada permanecieron silenciosos.
Al promediar la reunión, los presentes pidieron ventiladores por el sofocante calor que hacía, pero su requerimiento no pudo ser atendido porque hubiera implicado movimientos innecesarios.
Al final se acordó que cada una de las partes llevaría para la próxima reunión un listado de sus planteamientos.
Rolly Rojas propuso que se incorporara a la comisión de garantes una persona más que ellos propondrían, probablemente alguien vinculado al quehacer de los derechos humanos en el país.

Efectivos policiales se cubren la nariz luego de la explosión de una granada el lunes pasado. Los emerretistas dicen que los provocaron.

El Arabe también pidió que desde la próxima vez se les entregue a ellos una copia de los videos que se están grabando, y protestó por las interferencias que sufren sus comunicaciones con el exterior. Con esa copia se podrían evitar intervenciones como la del presidente Alberto Fujimori, que ha sostenido que Néstor Cerpa tiene dos caras, una la que da al público y otra la que presenta en negociaciones secretas, argumentó.
Todos se comprometieron a no divulgar el contenido de las negociaciones.

LOS INCIDENTES

La reunión del martes no empezó con buenos auspicios. La mañana del lunes, Néstor Cerpa emitió por radio un comunicado de cuatro puntos donde hacía referencia "a las palabras vertidas por el señor Alberto Fujimori en Londres" en el sentido que si fracasaban las conversaciones "se daría paso al uso de la fuerza".

Margaret Thatcher con Fujimori en Londres. La Dama de Hierro dejó morir de hambre a varios huelguistas irlandeses del IRA en prisión, a principios de su gobierno.

La desafiante respuesta de Cerpa fue "que ninguna amenaza nos hará retroceder y estamos decididos a afrontar con la misma convicción una salida pacífica o una salida militar."
Al medio día un emerretista hizo estallar una granada en la parte posterior de la residencia. Según los subversivos, elementos de la Policía los habían estado provocando desde la vivienda por donde ellos entraron. El gobierno ha negado la existencia de tales provocaciones.

POR QUE EL ARABE

Varias razones habrían motivado la presencia del Arabe en las negociaciones preliminares, cuando se pensaba que sería el propio Néstor Cerpa quien llevaría la voz cantante.
En primer lugar, Cerpa teme una celada del gobierno y prefiere mantenerse a buen recaudo, por lo menos por ahora.
Segundo, porque considera que el ministro Domingo Palermo es un interlocutor de segundo nivel.
Tercero, porque el Arabe es más amable y flexible, y puede suavizar la primera parte de las negociaciones que podrían ser muy tensas.
Algunos ex rehenes consultados por CARETAS coincidieron en que el Arabe era el más respetuoso de los líderes emerretistas en la residencia. "Conoce al dedillo la historia de la izquierda peruana, un día la contó con lujo de detalles", contó un ex rehén que prefirió no ser identificado. "Es más preparado que Cerpa", añadió.
Otro liberado narró una anécdota. En los primeros días, el hijo de un general de la Policía que estaba en el primer piso, pidió hablar con su padre, que estaba en la segunda planta. El Arabe aceptó. Pero Cerpa, al parecer luego de consultar con Tito -el otro cabecilla, que se hirió en un pie el día del asalto-, dijo que no.
Luego de muchas consultas e insistencia, se pudieron reunir padre e hijo. "Hablando con el Arabe todo sale bien", fue la conclusión de algunos rehenes.
Otro ex rehén recuerda que tanto el Arabe como Cerpa participaban en reuniones de conversación política con los apresados. Los dos escuchaban, pero al final Cerpa siempre insistía en su posición original, pero el Arabe a veces aceptaba los argumentos de los rehenes.
Por ejemplo, en una ocasión se mostró de acuerdo, "a título personal", con la ayuda extranjera.
Por esas razones, varios observadores consideran positivo que sea Rolly Fernández el que esté interviniendo en estas primeras conversaciones.

VIGILANCIA JAPONESA

Una de las consecuencias del fallido desfile policial del 27 de enero, fue una mayor presencia japonesa. Desde esa oportunidad el embajador Terusuke Terada se incorporó como observador a la comisión de garantes, situación que fue oficializada en Toronto.
Terada, actual embajador de su país en México, fue director del departamento de América Latina en la cancillería nipona a principios de la década.
El fue quien vino al Perú luego del golpe del 5 de abril y habló con el presidente Alberto Fujimori antes de que viajara a la reunión de la OEA en Bahamas.