
Cálculos de un Relegado
Después de años en la línea de choque, el protagonista de Cromotex sólo llegó al estrellato en el MRTA en la noche del 17 de diciembre de 1996.
Diciembre de 1979. Néstor Cerpa Cartolini protestando frente al Consejo Supremo de Justicia Militar.
NESTORCerpa Cartolini, el jefe de los 17 emerretistas atrincherados en la residencia del embajador del Japón, está viviendo un protagonismo que casi siempre le fue esquivo en su azarosa vida política.
En sus tres reuniones con los garantes, Cerpa ha acaparado la conversación y lindado con el proselitismo.
Pero ya en la clandestinidad, y desatada la insurrección de Sendero, Cerpa se alinea hacia el MRTA y hace su debut sacándose una capucha en una conferencia de prensa en 1984 para precisar su posición. Se dice que entonces se sentía amenazado, tanto por Sendero como por el MRTA y, naturalmente, por la Policía.
Es que ya se le sindicaba como autor de varios asesinatos y atentados.
Después el MRTA le encarga más trabajos de riesgo, como "hombre choque", para dirigir tomas de medios de comunicación, realizar secuestros -a veces, se dice, excediéndose en el uso de las armas- y supervisar las llamadas casas de seguridad.
También participa en operaciones de "limpieza" dentro del propio partido y se asegura que fue uno de los terroristas que ingresaron al Hospital Loayza en 1986 y asesinaron a la emerretista Carmen Rosa Cuzquén, a la sazón acusada de delatora.
Sin embargo, nunca llegó a estar entre las verdaderas estrellas del movimiento hasta la noche del 17 de diciembre de 1996.
CERPA, EL PROSELITISTA
El hecho de que Cerpa haya comenzado a participar la semana pasada en las negociaciones que se realizan en la casa "neutral", bajo la bandera de la Cruz Roja y frente a la residencia del embajador del Japón, es significativo y tiene orígenes en ese pasado.
Inicialmente, temiendo una treta y planteando un paralelo implícito entre él y el Presidente Fujimori, envió a Rolly Rojas, `El Arabe', como su propio interlocutor. La línea telefónica tendida entre la casa y la residencia le permitía ser consultado.
Pero después parece haber calculado que `El Arabe' podría cobrar un protagonismo indebido, y no pudo resistirse a la tentación de acudir personalmente.
Más aún, en las tres reuniones realizadas desde entonces, el 20, el 24 y el 25, ha acaparado buena parte de la conversación.
Uno de sus primeros temas ha sido la situación económica y los errores del gobierno en este campo. Ha señalado que muchas autoridades desconocen la situación en las zonas marginales de Lima y provincias. Ha indicado que los emerretistas recorren el país y se dan cuenta del hambre que padecen muchas familias.
Son charlas de virtual proselitismo, en las que parece querer convencer a los garantes de la justicia de su causa. A su vez, por lo menos algunos de ellos encuentran muy valiosa su locuacidad, ya que puede orientarlos hacia puntos de convergencia.
El autito canadiense tiene un blindaje grado 7.
Después Cerpa ha descrito la situación de las prisiones y las condiciones en las que están encarcelados sus correligionarios. Las ha comparado con la de los rehenes que ellos retienen en la embajada. El tema ya ha sido motivo de una de las cartulinas en la ventana.
El comportamiento tanto de Cerpa como de Rojas es descrito como correcto y cordial por algunos de los participantes, y se señala que el jefe emerretista y monseñor Juan Luis Cipriani han llegado a una cierta familiaridad e intercambian bromas.
Pero Cerpa no parece tener mayor apuro en ir al grano. Como siguen diciendo los cada vez más escuetos comunicados que leen Cipriani y el embajador Anthony Vincent de Canadá después de cada reunión, todavía se está discutiendo una agenda preliminar.
Además, allí están las grabadoras de algunos de los garantes, de los propios emerretistas y posiblemente los instrumentos de alta fidelidad del SIN para inmortalizar la elocuencia revolucionaria.
UN CIERTO REGODEO
Cerpa, en suma, no parece pensar que el tiempo corre en su contra. En algunas de sus entrevistas radiales se descubre un elemento de regodeo entre tanta notoriedad:
"Les habla el comandante Néstor Cerpa Cartolini", dice el 22 de febrero en una transmisión que recoge AFP, "para explicar la presencia aquí de las Madres de la Plaza Mayo". Cerpa indica que fue Isaac Velasco, el representante del MRTA en Europa, quien les hizo la invitación, y él, "naturalmente, cuenta con nuestro respaldo. Las autoridades peruanas deben permitirles ingresar a la residencia para conversar y verificar la situación de los rehenes".
Movimiento frente a la casa "neutral". Fotógrafo humorista dijo que barriles eran para botar las propuestas desechadas.
La transmisión sale a todo el mundo y Cerpa calcula acertadamente que doña Hebe Bonafini y su compañera crean una conveniente conmoción, precisamente porque el gobierno no les hace caso.
En el fondo, el MRTA puede sugerir a otros "mediadores" (¿a los Premios Nobel Rigoberta Menchú o Pérez Esquivel, por ejemplo?) y quizás alguien pique.
Cada uno de estos episodios, parece calcular Cerpa, rebota en la prensa mundial, y provoca un desgaste en la del gobierno que comprensiblemente rechaza las intervenciones inconsultas.
Por otro lado, un final pacífico de las negociaciones conduce a dos opciones. Una es salir al extranjero. (Ya se habrían ubicado países que estarían dispuestos a acoger al grupo.) Pero eso podría significar la jubilación política.
La otra opción es la selva reteniendo a unos 10 rehenes durante un mes, hasta "perderse". Los emerretistas que hablan de esto sueñan con Chiapas, México. Pero en el Perú es difícil pensar en una zona en la que el Ejército no pueda eventualmente rodear y aniquilar a una guerrilla foquista.
Cerpa bien puede calcular que es mejor alargar las cosas para reafirmar el posicionamiento de una imagen política legítima, para sí mismo y el MRTA, y así abrir otras puertas.
El pasar del tiempo empuja en esa dirección. Cuando recién tomaron la embajada el gobierno reaccionó negando cualquier trato con una banda de criminales. Ahora se discute una agenda, por más preliminar que sea.
Lo que Cerpa no calcula es que el interés periodístico y público declina.
Se dice que el Presidente Fujimori quisiera que todo esto acabe por lo menos antes de Semana Santa. Cerpa, que sabe que Palermo no es la última instancia, quizás tenga otros planes.
Algunos señalan que en junio está programada una reunión del presidente de la OEA en Lima. ¿Eso entra en los cálculos de Cerpa? ¿Tiene tanto aguante?
Hasta ahora, los 70 días en la embajada han promovido un reciclaje informativo y educativo de alta calidad, a él y a su gente. Allí hay políticos, hombres de negocios, diplomáticos, militares, economistas,con los que siguen conversando mucho. Y puesto que se han marginado las humillaciones, puede haber atisbos del "síndrome de Estocolmo" entre varios de los cautivos y los captores.
Eso para el Cerpa de la Carretera Central no tiene nada de malo, y quizás piense que la experiencia dejará una huella solidariamente izquierdizante entre algunos de los rehenes.
También está en su estrategia provocar un grado de simpatía popular y generar quizás un efecto de emulación en base a propagar un mensaje mesurado sobre la situación económica del país.
En público, todos los voceros del MRTA insisten que el punto central de sus reclamos es la libertad de los emerretistas presos. Estos son, según los últimos datos, 372. El tema álgido no parece haber sido tratado en estas negociaciones "preliminares", pero ya en el pasado Cerpa habló de "listas", lo que implica una modificación en la exigencia inicial de soltar a todos.
Cerpa debe saber que el gobierno jamás consentirá en dar libertad a líderes como Polay, Cárdenas y Rincón. Ese cálculo es elemental y conduce a la conclusión de que Cerpa seguirá siendo el número uno.
EL MAL CALCULO
Lo que quizás Cerpa no calcule adecuadamente es el creciente desinterés hacia una situación que no cambia. La toma en la embajada todavía seguirá siendo noticia todos los días en el Perú y Japón, pero no en el resto del mundo. Ya muchos periodistas se han ido y con cada reunión -incluyendo mediadores de cuatro países, auto con blindaje grado 7 y casa "neutral"- se va acentuado la convicción de que la intransigencia viene por el lado del MRTA.
Y entre el tedio, la indignación por la prolongada situación de los rehenes y el creciente rechazo por un grupo que no corresponde a los buenos oficios que están dando al otro lado de la mesa, puede surgir la opción militar.
Así que es bueno que Cerpa calcule esto último con mucho cuidado.