

Por AUGUSTO ELMORE
ACLARACION a un apreciado amigo, sumamente equivocado él, que, conforme a ideologías ya absolutamente trasnochadas, insiste en llamar guerrilleros a los terroristas: Guerrilleros son aquellos combatientes que se oponen a las fuerzas gubernamentales frente a frente; en cambio terroristas son los que, en nombre de cualquier credo, doctrina o religión cometen actos de terror, como poner coches-bomba, que matan gente inocente; son los que secuestran personas para infundir terror y extorsionar a los parientes o asociados de las mismas, con el único objetivo de obtener dinero a cambio de su libertad; terroristas son también los que, al no recibir dicho dinero, asesinan alevosamente a sus víctimas. Terroristas son aquellos capaces de secuestrar y mantener como rehenes a 72 personas a las que nadie podría acusar de nada, entre ellos un canciller, un embajador extranjero, un sacerdote y tantos más, prometiendo asesinarlos si no se acata sus demandas. Guerrillero fue el Che Guevara, que hubiera sido incapaz de cometer un acto tan vil. Terroristas en cambio son Carlos, el delincuente internacional, Polay, Cerpa, los fundamentalistas argelinos, los miembros de la ETA, el IRA, etc., esa peste negra de los tiempos modernos. Los miembros de ese grupúsculo que usurpa la residencia del Japón son terroristas y no guerrilleros, mi amigo.
Que me disculpe el colega Nicolás Lúcar, pero la entrevista telefónica de hace dos semanas al dirigente emerretista en Alemania, el tal Isaac Velasco, se le escapó de las manos. Si no iba a poder manejarla, mejor no la hubiese realizado, porque sólo sirvió para que ese desagradable sujeto se banqueteara a su regalado gusto, acusando a los rehenes (como el canciller Tudela) de crímenes contra el pueblo peruano, entre otras cosas. Ni pagando hubiese podido encontrar mejor audiencia. Ni pagando, digo, una pequeña parte del monto de los secuestros realizados por el MRTA, que Velasco debe administrar a su antojo en Alemania.
Menos mal que el domingo siguiente Lúcar pudo reinvindicarse reconstruyendo el pasado siniestro de tal sujeto. En dicho programa pudimos enterarnos de algo que sospechábamos: que Velasco perdió la vista por la explosión de una bomba que él fabricaba para asesinar gente.
¿Cuánto espacio informativo y publicitario fue dedicado por los medios, y en especial por la televisión, previa y posteriormente al partido Cristal-Alianza? ¿Hay algo más inútil y disparatado que ese derroche?
Para la Copa Libertadores juegan dos equipos peruanos y obtienen el resultado perfecto -y lógico, dada la experiencia-: 0-0. CERO, ésa es la cifra, el número cabalístico que caracteriza al fútbol peruano. Los equipos nacionales parece que no pueden ganar ni cuando juegan entre sí. ¿Cuánto le cuesta ese circo al país?
Cristal-Alianza: tiros directos al arco en 90 minutos de juego: 3 (¡TRES!). Dos de un equipo y uno sólo del otro. ¡Pucha!
El martes pasado, después de escribirse esta página, jugaron Alianza con Cruzeiro. Ojalá que haya funcionado la chiripa. Porque a veces nos ayuda: a ganar por chiripa.
La Marina de Guerra del Perú -sí, ésa, la de Grau- ha apelado la orden de detención dictada contra los once aspirantes del Centro de Instrucción Técnica y Entrenamiento Naval que alevosamente atentaron grave y criminalmente contra el Candelabro de Paracas. La Marina de Guerra pide que la orden de detención sea cambiada por la de comparecencia. O sea que el crimen cometido es, para el criterio de quienes eso solicitan, tan sólo una falta leve. Espero que la Sala Transitoria Penal de Chincha, que ve el caso, no se ablande. Si eso sucediera, mejor pasar un tractor por el Candelabro, y nos olvidamos. Ya, por de pronto, una bestia en camioneta volvió a dañar el geoglijo, y los guardias testigos de este acto criminal no fueron capaces ni siquiera de anotar la placa, el color y la marca del vehículo. Creo que el tractor se impone para evitarnos más molestias y problemas.
Debería darles vergüenza a las denominadas Madres de Mayo aceptar una invitación del MRTA a mediar aquí en Lima. Y digo esto porque ellas surgieron a raíz de que la fuerza armada de su país secuestraba personas, culpables o inocentes, de la misma forma que el MRTA lo está haciendo ahora en Lima. Infligir la privación de la libertad a una persona sin autorización legal es algo contra lo que entonces aparentemente protestaban, antes de ser manipuladas o manipuladoras.
Menos mal que ellas no han alcanzado, o no se han atrevido, a hacer aquí ningún tipo de manifestación en favor del MRTA. Si lo hubiesen intentado habría que haberles puesto enfrente a las Madres, Hijas y Esposas de los Rehenes.
Cuando el señor Luis Alva Castro le dice a un diario nacional que "antes estábamos mucho mejor que ahora", evidentemente se refiere a los numerosísimos miembros de su partido que cobraban del erario público y gozaban de gollerías, tarjeta de crédito, etc. ¡Qué tal sinceridad!
Felicito al doctor Enrique Chirinos Soto por replicar al adusto embajador norteamericano cuando, en reciente reunión realizada creo que en Arequipa, pretendió darnos lecciones de democracia y de comportamiento, como si fuera él virrey y nosotros súbditos. Esas no son buenas maneras diplomáticas, por más que parezcan estar en uso en los Estados Unidos. Creo que ni la Unión Soviética intentó jamás darle tantas pautas de comportamiento interno a Cuba cuando este país dependía de su ayuda.