Atracción Fatal



Atracción Fatal
Muchos aprendieron a compadecer a Ana Rosa y repudiar a Nello.

Los Bertello siempre se opusieron al matrimonio de la hermana menor de Luis Felipe con Nello Tozzini, pero a la distinguida y vulnerable Ana Rosa le atrajo el jaranista pelucón con perfil de bala perdida. Hasta que, superando varias separaciones, ambos encontraron la muerte en la madrugada del martes 18.

La discreta Ana Rosa Bertello no participaba en los aspectos más sensuales de los `luaus' del Waikiki de los 80, como la escultural socia de la izquierda, y su personalidad era muy diferente a la de su acelerado marido Nello Tozzini.

ENTRE 3:30 y 4:00 de la madrugada del martes 18 vecinos de la elegante urbanización de los Cerros de Camacho, frente al club de golf Los Incas, escucharon una alarmante sucesión de disparos.
Provenían del interior de la residencia en lote 35 de la Avenida del Cerro. Es verdad que en esa casa de vez en cuando se practicaba el tiro al blanco con armas de fuego contra objetos ubicados en la ladera posterior, y los vecinos se habían acostumbrado a las esporádicas detonaciones.
Pero esta andanada de tiros era otra cosa y alguien llamó al Serenazgo de Surco. La primera unidad llegó en 10 o 15 minutos, y al ingresar sus efectivos y ver el cuadro sangriento llamaron a la Delegación PN de la zona. Homicidios llega a las 4:40, el fiscal y el médico legista a eso de las 6.

Salsero insigne acompañado a la distancia por la señora.

En el dormitorio principal yacían los cadáveres de Nello Tozzini Azabache, 53, y Ana Rosa Bertello Másperi, 48. Y en el umbral de la puerta había más sangre. En el cuerpo del hombre se encontraron 4 impactos de bala y en el de la señora 6.
Según el primer parte policial, tres hombres habrían ingresado por la parte posterior de la propiedad en una zona que está en construcción, y forzando una ventana, se dirigieron directamente al dormitorio y abalearon a Tozzini en la cama.
Este llegó a incorporarse y caer sobre la alfombra. La señora, que según el parte estaba en el mismo dormitorio, se habría abalanzado sobre los atacantes, siendo acribillada.

Cadáveres acribillados no necesariamente apuntan a la mafia. Tres hombres ingresaron por la parte posterior.

Se supone que Nello Tozzini Bertello, 26, el hijo mayor de la pareja, acudió en ayuda de sus padres y fue derribado de un tiro en la cabeza al entrar por la puerta.
Se encontraron también 4 impactos de bala en las paredes y por lo menos ocho casquillos de bala de pistola 9 mm.
Dos hijos menores atinaron a esconderse debajo de una cama en otro dormitorio. La doméstica de la casa se quedó en una habitación.
Al llegar las autoridades ya Giancarlo, de 17 años, había llevado a su hermano herido a la clínica San Pablo, donde fue recibido por el médico Humberto Effio y operado de inmediato. Su estado era crítico al cierre de esta edición. (Según un visitante a dicho nosocomio, a las 6 de la tarde del martes Nello parecía haber perdido las señales vitales.)

Con Tim en tiempos de promoción futbolística.

El parte no especifica cómo fugaron los asesinos. Una versión asegura, sin embargo, que se llevaron uno de los autos de la casa haciendo contacto directo en el garaje. Hay vigilantes en la zona y se especula que un auto extraño a esa hora hubiera llamado la atención.
No se aprecia inicialmente que haya habido robo alguno.
El parte tampoco habla de tiros de gracia.

"CONSUMIA DE TODO"

La pareja Tozzini Bertello estaba separada, pero se habían vuelto a unir hace algún tiempo. Algunas versiones dicen que hace pocos meses, otras que hace más de un año, pero todas se refieren a múltiples separaciones anteriores.
Desde sus inicios, la familia Bertello había visto con malos ojos el matrimonio de Ana Rosa, alumna del Villa María, con un Tozzini cuyos orígenes están rodeados de alusiones escabrosas.
Y ahora los juicios sobre él no son halagadores:
"El loco de Nello era un atravesado", dice un conocido de Ancón. "Consumía de todo", añade una muchacha de la alta sociedad, "y a la cocaína le decía `perica' ".

Nello Tozzini Bertello, 26, abaleado en la cabeza. El viernes en el club Waikiki.

Hace un par de años fue expulsado del Club Waikiki. "Había dejado de pagar tres cuotas seguidas y se aprovechó para echarlo", informa un socio. Se le conocía como el cleptómano de la institución. Desaparecían relojes y otros valores cuando Tozzini andaba entre los casilleros y los otros en la sauna. Una vez abrieron su propio casillero y encontraron objetos ajenos. Otros mencionan un intento de apropiación de un artefacto eléctrico del club que fue frustrado por uno de los guardianes. Tiempo después, el fornido Tozzini propinó una soberana paliza al hombre.
"Siempre estaba con coca", concluyen varios.