
Barcelona, el Bid, Camet y Andrade
La Porfiada Familia
Cada uno a su manera, Jorge Camet y Alberto Andradequisieron sacar partido en una cita internacional.
SEMANARIOS, mesas redondas, las citas formales de la XXXVIII Asamblea de Gobernadores del BID y los múltiples contactos políticos entre ministros y autoridades financieras palidecen frente al fasto con que Barcelona y sus ramblas han recibido a la elite de la economía latinoamericana y española.
La noche del lunes, el banquete más luminoso lo ofreció Emilio Ibarra del Banco Bilbao-Vizcaya junto con sus socios latinoamericanos, donde estaban los hermanos Brescia del Continental del Perú.
No menos de 3 mil invitados en mesas distribuidas en el campus olimpico del Montjuic. Los vascos encandilaban a los catalanes y nada menos que con ritmos andaluces, presididos por la artista de moda, Cristina Hoyos.
Jorge Camet, el titular de Economía que viajó acompañado de sus asesores y amigos Roberto Abusada y Fritz DuBois, ha sido una figura destacada, ido ya Domingo Cavallo, el argentino cuya estrella se opacó. Y no es para menos. De los ministros de Economía de la región, es el único que ha asistido por quinta vez a las asambleas anuales del BID, el cónclave que ratifica amistades y reanuda nuevos hilos.
No hay duda de que Camet -como ocurría con Anteo- rejuvenece y se envalentona en los cónclaves con trapío. El año pasado, para no ir muy lejos, regresó de Buenos Aires y colaboró con la vasta poda de ministros que tuvieron la veleidad de disentir con él.
Ahora el turno le tocó a Jorge González Izquierdo. Cuando Camet alistaba maletas, el titular de Trabajo sostuvo que la política monetaria del BCR estaba errada (ver recuadro). Los aires primaverales de Barcelona (durante la Asamblea la temperatura ha estado entre 22 y 24 grados), lo entonaron a Camet. Virtualmente llamó a González Izquierdo un ignorante en la materia y le aconsejó que se dedicara a los asuntos propios de su cartera (el pobre tiene además que lidiar -con no mucha fortuna- con Torre Tagle y la privatización).
ANDRADE, CAPITULO APARTE
Camet estuvo desafortunado en la indirecta y prolongada polémica que lleva con el alcalde Alberto Andrade. Amoscado, respondió a una periodista corresponsal de un diario limeño, que él no conversaría con Andrade ni en las Ramblas ni en la Barceloneta y que dudaba de que se hubiera entrevistado con Enrique Iglesias (el hombre fuerte del BID) porque lo había visto muy ocupado.
Antes de partir hacia Lima, el martes el alcalde Alberto Andrade anunció en la clausura del Simposio convocado por el BID y CIDEU (Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano), complementario a la Asamblea misma de Gobernadores, que su administración ofertará US$ 150 millones en bonos municipales al mercado de capitales internacionales, lo cual le permitirá ejecutar un conjunto de obras viales, renovación urbana y transporte masivo, entre otras.
La emisión debe producirse en el primer semestre de este año y las tasas a aplicar serán atractivas para el mercado de capitales y la rendición de la obligación será luego de vencidos 10 años.
Por el momento inversionistas norteamericanos y españoles se han mostrado interesados en el paquete de proyectos que el burgomaestre llevó a esa ciudad la semana pasada. Incluso se sabe que los segundos vendrán a Lima en junio próximo para evaluar la posibilidad de invertir en obras de recuperación de la capital.
E. Iglesias: el solicitado mandamás del BID.
En la ceremonia de clausura del evento, el alcalde Andrade recordó que el presidente del BID le confirmó su apoyo e interés por el conjunto de 14 proyectos presentados pero que lamentablemente sin el aval del gobierno peruano éstos no se harían realidad. El burgomaestre limeño pidió al Ejecutivo avalar el préstamo del BID para dar inicio al trámite respectivo, que tiene una duración de más de dos años, con la finalidad de que el próximo gobierno municipal pueda acceder al crédito como ya lo hicieron Quito, Santiago de Chile, Bogotá y Rio de Janeiro.
En ese simposio -y ésta es una buena noticia para Lima- se planteó la posibilidad de que el directorio del BID estudie flexibilizar su exigencia de aval gubernamental para las solicitudes planteadas por los grandes municipios metropolitanos de América Latina. "Si a los distritales se les permite no tener aval del municipio metropolitano, este podría no requerirlo del gobierno", anotó un peruano que acompaña a la delegación municipal.
CAMET, CONTACTOS Y ANUNCIOS
La agenda del titular de Economía fue excepcionalmente recargada. Recién en la clausura será el último en hablar en la Asamblea (como deferencia a su antigüedad en el cargo), pero ya ha expuesto ante el Seminario "Tras una Década de Reforma: ¿cuáles son los primeros pasos?". Allí relató la experiencia peruana y adelantó que el crecimiento para los próximos 4 años será no menor al 4% anual. Polémico, sostuvo que en Lima explicaría a los críticos del Brady cómo es que el Perú se ahorra incluso más del 50% de la deuda y, para culminar, le dictó por adelanto la plana de lo que el Perú se propone en política arancelaria y de integración, justo dos días antes de que se reúna la Junta en esta capital con el ministro Gustavo Caillaux (ver recuadro)
En ese seminario, sin embargo, el BID quería incidir en que sus estudios tras una década de reajuste y libre mercado aún el área social no lograba remontar ni exhibir resultados que garantizaran el ingreso de América Latina a la llamada sociedad del bienestar. Camet no abordó el tema de la política social en esa cita pero sí lo hizo en la exposición que tuvo el martes por la mañana en el cónclave del Banco Santander, realizado en el lujoso hotel Juan Carlos I.
Allí expuso el primer ministro Alberto Pandolfi antes que Camet. Un funcionario del Santander, Pablo Secada, confirmó la visión optimista sobre la economía peruana y pasó un sofocón cuando, al hablar de algunos cuestionamientos, le pusieron en el ecran una lámina en la que figuraba en primer lugar el siguiente texto: "Demasiada identificación de las reformas con el Presidente de la República". Secada prefirió no leer los párrafos, pasando a otro punto con celeridad diplomática.
Otro anuncio especial que tenía reservado Camet es que este año la brecha externa se reduciría de 6 a 4%, todo un gol. Pero más allá de las cifras, es obvio que debería haber detallado el plan de incremento de las exportaciones que harían realidad estos sueños a lo Gaudi.
Grupo Andino
Extenuante Verano
El gobierno peruano presentó por fin sus condiciones.
¿Nos lanzamos? parece preguntarle el secretario de la Junta, José Antonio García Belaunde, al ministro Gustavo Caillaux.
Ministro Benigno Sotomayor de Ecuador: estudia propuesta con cara larga.
CASI al filo de las 9 de la noche culminó la reunión de ministros de los países andinos para evaluar la propuesta peruana para ingresar a la Zona de Libre Comercio (ZLC).
Si bien el tema Perú cubrió casi toda la jornada del martes 18 los avances fueron casi nulos, tanto, que los ministros andinos para evitar que el agua se enfríe y que por Semana Santa se torne en bendita han acordado volver a reunirse entre el 31 de marzo y el primero de abril.
La propuesta que llevó el ministro de Industria Eduardo Caillaux bajo el brazo consiste en un cronograma de 8 años que se iniciaría el primero de mayo de 1997:
- un grupo G1 de 2,000 productos (1/5/1997).
- un grupo G2 de 2,000 productos para 1998
- un grupo G3 de 2,000 productos para el año 2000
- un grupo G4 de 2,000 productos para el año 2002 y finalmente un grupo G5 de 2,000 productos para el 2004.
La propuesta Caillaux, si bien generó un arduo debate, fue recibida con cierto escepticismo porque a partir de la categoría G2 el Perú exige a sus socios andinos que se establezcan una serie de requisitos para los certificados de origen y otras medidas relacionadas con las Zonas Francas. Para la mayoría de los presentes estas condiciones como lo demuestra el pasado reciente son meras excusas para seguir con un pie adentro y otro pie afuera.
Ministros F. Rojas de Venezuela y Morris Harf de Colombia: reflexión, preocupación, suspenso.
Además, la propuesta peruana consiste en aplicar correctivos arancelarios cuando los insumos utilizados en la fabricación del producto a comerciar hayan pagado un arancel diferente al internarse. En el caso actual la diferencia es total. Los insumos peruanos pagan 15 % mientras que los insumos de sus socios andinos sólo pagan 5 % gracias al Arancel Externo Común (AEC) de la Comunidad Andina.
Ergo, Caillaux plantea una ZLC con pago de aranceles. Una incoherencia.
A la cita en Lima, no faltó nadie. Asistieron al local del Acuerdo de Cartagena en la avenida Aramburú todos los representantes andinos. El único viceministro presente era Víctor Manuel Rico, de Bolivia, porque el área de integración se encuentra en este nivel de la burocracia altiplánica.
Los pares de Caillaux presentes fueron Morris Harf de Colombia, Benigno Sotomayor del Ecuador y Freddy Rojas de Venezuela que iniciaron la reunión alrededor de las 10 de la mañana.
Para los representantes de los países andinos la expectativa de un inminente retorno del Perú era casi nula, desde que, un día antes, el ministro de Economía Jorge Camet desde Barcelona había anunciado que el Arancel Externo Común (AEC) de la Comunidad Andina y la Zona de Libre Comercio (ZLC) no estaba en su agenda en la que en cambio figura una gran reforma comercial (¿rebaja de aranceles?) para acercarnos al Tratado de Libre Comercio de México, Canadá y los EE.UU. (NAFTA).
Camet sueña en seguir la estrellita del sur que no es precisamente el vals sino el ejemplo chileno.