

Por HAROLD FORSYTH
Japoneses
PUBLICADO con el objetivo de promover "un auténtico y fascinante retrato de la cultura japonesa", el libro "Japón: Perfil de una nación" (1995, Kodansha International) contiene extraordinaria información sobre la realidad histórica, económica, política, social y cultural del gran país oriental.
Todo ese material casi enciclopédico sobre el Japón revela hechos de enorme importancia para cualquier persona interesada en dicho país y constituye, adicionalmente, un vademécum muy útil para interpretar y descubrir los códigos y signos característicos de los japoneses como seres humanos capaces de rendir un verdadero culto a la forma como base y esencia del fondo.
Entender la realidad del Japón es importante para el Perú no sólo porque existe una sólida y antigua tradición en la relación bilateral peruano-japonesa sino porque, además, el hecho de que un descendiente de japoneses haya accedido a la presidencia de la República otorga una dimensión adicional a la presencia del Japón en nuestro país y viceversa.
Lamentablemente, el penoso episodio de la toma de la Residencia de la Embajada del Japón por un comando del MRTA ha significado el desarrollo de un ángulo complicado en la relación de nuestros dos países, pues no hubiera sido fácil imaginar que un hecho ocurrido en el Perú sería capaz de tocar el interés nacional japonés tanto como el que comentamos. En efecto, para una sociedad para la cual el "honor" es tan importante como la vida misma, la sola posibilidad de asociar una de sus embajadas con un hecho de sangre es, en sí misma, repulsiva.
Esto explica por qué la solución pacífica de la crisis se ha convertido en un objetivo nacional del Japón, especialmente si está de por medio nada menos que el día del cumpleaños del Emperador y, por ende, la estabilidad del gobierno de Ryutaro Hashimoto y de su frágil alianza.
Pareciera que los peruanos aún no hemos comprendido cabalmente este hecho y el espacio que brinda para cualquier análisis. Se trata de una toma de la Embajada del Japón y, en consecuencia, tiene un impacto crítico en la sociedad japonesa. En todo caso, es oportuno reproducir un párrafo textual del libro referido líneas arriba que explica el significado del vocablo "Nemawashi": "Una técnica usada en el Japón para evitar conflictos y obtener un consenso en la toma de decisiones. El significado literal de nemawashi es cavar alrededor de las raíces de un árbol antes de trasplantarlo, de modo que su extracción y movimiento sea mucho más fácil. Pero el término se usa mucho más en un sentido figurativo para describir las maniobras entre bambalinas y para alcanzar el consenso y obtener resultados, especialmente en la política y en los negocios".
A través de este texto es fácil entender la verdadera obsesión del Japón con el manejo discreto de la crisis y la presencia de su embajador en México, Terosuke Terada, como observador en los diálogos. Más interesante todavía es un párrafo alusivo a las reglas de conducta relativas a las relaciones interpersonales: "Como la sociedad japonesa se basa en la noción de que la existencia de uno depende de los que están alrededor, es esencial mantener relaciones humanas cordiales. Esto quiere decir que la conducta socialmente apropiada tiene precedencia sobre los sentimientos e intenciones individuales. Consecuentemente, los japoneses luchan para percatarse de cualquier posible discrepancia entre ambas conductas. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, razón por la cual los intermediarios son usados frecuentemente en negociaciones sensibles".
Evidentemente, todo esto demuestra hasta qué punto la mediación como forma de solución pacífica de conflictos es inherente a la naturaleza social del japonés. En ese sentido, es obvio que la conversión de la llamada "comisión de garantes" en una virtual comisión mediadora encaja mejor con la percepción japonesa del problema y, aunque esa conversión se haya producido tarde, puede constituir la mejor promesa de una solución pacífica a corto plazo.
La mediación siempre fue la clave del problema y la única fórmula que se ha inventado para aproximar a partes cuyo origen y finalidad son antagónicos, esto es el gobierno peruano y el MRTA. Pero lo más importante es que constituye la mejor apuesta en favor de la vida. En ese sentido, tal vez sirva de algo glosar la definición de moral según los códigos japoneses: "la moral, en el oriente, no es sólo un sistema ético. Es un acto de la sociedad humana, un modelo para la vida".
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