
Despegue al Futuro
A 25 años del diseño del Columbia, la NASA y la Católica enfrentan a su modo el desafío estelar.
El Venture Star la nave del siglo XXI.
Luis Alberto Arriola, un huancaíno en la NASA, hoy profesor del Grupo de Investigación en Ciencias del Espacio de la universidad Católica.
COMO siempre fuimos los primeros. Una década antes del primer vuelo de los hermanos Wright y seis años antes de que el ruso Konstantin Tsiolkovsky proyectara los motores a chorro, un ingeniero peruano, el arequipeño Pedro Paulet encaraba el desafío de los viajes espaciales diseñando y construyendo el primer motor cohete. Werner Von Braun, científico norteamericano director de la NASA y del proyecto Apolo así lo reconoce en su libro History of Rocketry & Space Travel.
Sin embargo, el sino trágico que parece perseguir a muchos de nuestros preclaros hombres se ensaña con Paulet quien no sólo sufre la indiferencia del gobierno hacia sus inventos sino que es víctima del robo del preciado motor. Al poco tiempo Paulet muere y el Perú se queda perdido y flotando en el espacio sideral, a diferencia de otros países que propulsaban sus empeños hacia la conquista del cosmos.

Diseño a escala del nuevo transbordador espacial el X-33. ¿El trazo del avión torpedo de Pedro Paulet se repite un siglo después?
En un esfuerzo por ponernos nuevamente en órbita el grupo de Investigación en Ciencias del Espacio de la Pontificia Universidad Católica del Perú acaba de dictar el curso de introducción al diseño de naves espaciales. Parece muy ambicioso para nuestro país, pero Juan Carlos Valer, director del área de Astronáutica e Instrumentación sostiene que no es así. "Lo que queremos es motivar a los participantes a que encuentren en la investigación aeroespacial una línea de desarrollo profesional. Hoy en día tener un satélite no es un lujo y nuestro país requiere tener uno para labores de comunicaciones, búsqueda de recursos naturales, navegación y con fines meteorológicos". Según Valer el Perú podría tener su propio satélite en dos años, pero no hay personal capacitado y tendría que recurrirse a la asistencia extranjera.
Para mayor motivación el encargado del curso es el huancaíno Luis Alberto Arriola, graduado de ingeniero aeroespacial en la universidad de Carolina del Norte quien en la NASA diseñó las fuentes de poder del satélite Maps que ha sido lanzado al espacio cinco veces. Para Arriola lo importante es no saltar etapas. "No se trata de aprender a armar naves ya diseñadas en otros países cual si fuera un rompecabezas y después ponerlas en órbita, sino comenzar de cero. Proyectando y planificando las naves que el país necesita".
Mientras tanto, en la NASA se cumplen 25 años del diseño del primer transbordador espacial, el Columbia, que orbitó la Tierra en 1981 y que por sus altos costos -cada lanzamiento a 80 millones de dólares- va a ser reemplazado por el X-33 un nuevo transbordador completamente reutilizable, de diseño plano, con dos aletas estabilizadoras y sin alas que despegaría verticalmente y planearía para aterrizar. El X-33 o Venture Star deberá estar listo en 1999 para vuelos experimentales y en operación a fines de la primera década del próximo milenio. Si lo viera Paulet diría ¡Me copiaron! (Ruth Lozada)