
Cómicos Lacónicos
La crisis de los rehenes según los humoristas. Para unos, reír es imposible. Para otros, el humor sirve para defender vidas.
Rafael Léon: "Hacer la China es una función vital: te sale o no te sale. Cuando salga, Cerpa sabrá lo que se merece por gordo, feo y pechugón".
REIR o no reír, he ahí el dilema. Hasta el momento, la crisis de la toma de la residencia del embajador japonés ha sido razonablemente evitada como tema -en público al menos- por la mayoría de humoristas. El drama de los rehenes y sus familias es razón más que suficiente. Sin embargo, para algunos dedicados a este oficio, a estas alturas el amable poder corrosivo del humor se presenta como poderosa herramienta de defensa de la vida de los rehenes, combatiendo con el sarcasmo o la ironía toda posición que los amenace. Hay de los que insisten en su prudencial silencio. Cuatro meses pasados, ambas opiniones podrían encontrar un cierto punto medio, siempre en común respeto por las 72 víctimas del secuestro. Cuatro humoristas -dos en voluntario silencio temporal, dos en pleno ejercicio humorístico en torno al tema- lo explican.
Alfredo Marcos: "Mi humor está orientado a salvaguardar la vida de los rehenes".
RAFAEL LEON: Cuando Salga La China, Saldrá...
"Para mí el humor es como otras funciones vitales: te sale o no te sale, y la China Tudela no me sale desde que se produjo lo de los rehenes, quizás porque vía este episodio me siento ante la incómoda posibilidad de seguir hipotecado a una visión disparatada y macondiana del Perú. Ante eso, y aunque parezca moralista, he preferido esperar a ver qué pasa...". Rafo León, humorista autor de "China te cuenta que...", se ha resistido, por ahora, a usar a su personaje para hacer humor sobre el secuestro del MRTA. "Para mí el momento de hacer humor sobre este asunto aún no ha llegado, todo está muy atracado, muy poluido y no he querido contribuir a empobrecer el tema más de lo que lo están empobreciendo ya tantas plumas... ¿Hasta cuándo?: no lo sé, creo que va a llegar el momento de reírse del problema, tendrá que pasar el tiempo que tenga que pasar para que se pueda hacer, como alguna gente hace ahora, chistes sobre judíos en la Europa del '40, aunque suene terrible".
Lorena Tudela Loveday, China Tudela, es un personaje infaltable en las páginas de CARETAS, pero desde el inicio del conficto ha decidido hacer votos de silencio y dejar de lado el horror divertido, esa mezcla de ironía y sarcasmo que nos solía envolver en sus comentarios cínicos e ingenuos, esos que el sociólogo Gonzalo Portocarrero ubica más allá de lo verdadero y lo falso, de lo bueno y lo malo, de lo feo y lo bonito.
Dammert dice que recurre al sarcasmo para combatir indiferencia ante crisis.
"China Tudela está demasiado vinculada con personas que ahora están retenidas en la residencia japonesa; yo he preferido no hablar de eso, no quisiera cargar con el peso de haber tomado en joda gentes y situaciones que pueden terminar de la peor manera".
-Pero, ¿no hay la posibilidad de que, pase lo que pase, caiga quien caiga, la China Tudela despierte de esa cura de sueño en la que la has puesto?
"Te voy a decir la verdad: no quiero que Cerpa se ría con una sola línea mía. No quiero contribuir a darle un céntimo de valor a un personaje como ese. Pero también te repito, hacer la China es como otras funciones vitales, te sale o no te sale. Quizás pronto sienta que se me sale y entonces Cerpa sabrá lo que se merece por gordo, feo, pechugón y por pretender instalarse en la casa que fue de mis tíos Rizo Patrón".
Yerovi: "De ser rehén, hubiera sido más ocurrente que nunca. desde aca, reírse me parece cruel licencia."
Yerovi: En Serio
Otro enfrascado en el silencio es Nicolás Yerovi quien, irónico y divertido desde siempre, esta vez ha parado de reír. "No podría hacer humor por respeto a la gente que está sufriendo por esto. Creo que sería una crueldad. Desde que empecé a dirigir Monos y Monadas me he reído de todo, empezando por mí mismo, sin embargo, en esta suerte de tormento organizado y cotidiano es difícil por razones de ética, convertirlo en motivo de humor. Sería una maldad". La risa es una reacción sicológica previsible en momentos de tensión. Entonces, si hubiera formado parte del grupo de rehenes, Yerovi asegura que hubiera sido más ocurrente, imaginativo e ingenioso que nunca. "Para mí hubiera sido imprescindible tomar mi desgraciada situación con sentido del humor. Reír como una necesidad para sobrevivir, no sólo como un derecho. Si esas 72 personas no se tomaran con sentido del humor lo que están viviendo en esa convivencia forzada con sus secuestradores, no hubieran aguantado hasta ahora". Para Yerovi, los riesgos de tomar el tema con sentido del humor de modo masivo es o puede ser excesivamente sardónico "Reírse de esto sería una crudelísima licencia humorística. No puedo escribir con el propósito de hacer reír a los que están afuera ni a los que están adentro aún cuando el tema se esté tomando como el otoño que empieza. Cada vez más, forma parte de nuestra rutina, así como resultaba parte de nuestra vida la falta de luz o los coches bomba. No niego que lo absurdo del tema sea susceptible de ser tocado con una amarga ironía. A lo que yo me niego a mí mismo, es a hacerlo en público".
Yerovi no cree que los terroristas se reirían de sus bromas. "El fundamentalista es alguien sin sentido del humor. Todo aquel que se toma la vida con solemnidad es alguien que se siente dueño de verdades inmutables, dueño del destino, pero que no sabe reír".
Claudia Dammert:
Sarcasmo Privado
Patricia Pardo de Prado, congresista 121 de la Unión de Movimientos Femeninos es el personaje que Claudia Dammert utiliza en estos momentos para lo que ella llama abrir conciencias y corazones. "El país está viviendo una situación terrible, y mi aporte como actriz ahora es hacer un llamado de atención a la gente. Borrar la indiferencia de los peruanos usando un personaje tan cruel y sarcástico como el de la congresista Pardo de Prado". Claudia Dammert, interpreta a PPP en reuniones privadas y con un humor hiriente, refleja el síndrome del "yo también estuve invitado". "PPP está molestísima. Le preocupa la crisis de la embajada pero su problema es otro. Que no le crean que también estuvo invitada y no haber salido en televisión."
Alfredo Marcos:
Caricatura y Mística.
"La risa es un asunto de libertad y cuando no está libre, la risa no puede ser libre. En la embajada todos pueden sonreír pero siempre nerviosos".
Hay sonrisas que reflejan angustia y no pena ni alegría. Alfredo Marcos de La República es uno de los pocos caricaturistas que ha hecho humor, siempre con ironía, sobre el tema. Pero tocando aspectos aledaños. Sus motivos de crítica se han orientado hacia la comisión negociadora, los periodistas y hasta el presidente.
"No puedo renunciar a tocar el tema ni a criticar lo que suceda por mi condición de caricaturista político, pero trato de no excederme porque sé que hay muchos elementos emocionales y efectivos en juego. Por mi lugar, tengo el compromiso de reflejar los acontecimientos diarios con un humor externo pero con un gran contenido interno. No puedo renunciar a la posibilidad de hacer una crítica a hechos de dominio público". "Mi humor está orientado a salvaguardar la vida de los rehenes. Mi misión es apoyar a todos los que luchan por el principio esencial de la vida".
De algún modo el humor ayuda a distender los problemas y por ello no puede renunciar a la posibilidad de hacerlo con crítica, pero sin llegar a los excesos. "Hay que ser fino y delicado pero también drástico en defensa de la vida. En estos momentos como humorista sólo puedo aplicar la ironía. El humor negro o chabacano sería cruel ahora". (Eliana Arévalo).