Nos Escriben y Contestamos


En CARETAS 1463 la historia de Juan Valer, el soldado que salvó al Canciller Tudela a costa de su vida. Derecha, algunas de las medallas que recibió a lo largo de su carrera militar: Pachacutec, Rey de España, de Paracaidismo, Infantería, condecoración de la Casa Militar, Curso de supervivencia en España. Izq. Maia Larrañaga, 20, ojos color esmeralda y aspirante a Miss Perú.

LA VALIA DE VALER

Lima, 28 de abril de 1997
Conocí a Juan Valer Sandoval hace muchos años porque es hijo de un familiar mío. Hace tantos, que no recuerdo cuántos. No pude conocer en persona los altos valores morales y patrióticos, inculcados en su hogar, que le hicieron olvidarse de familia e hijos para cumplir su deber y convertirse en la fiera que defiende la patria con raza, se solaza con su propio arrojo y desprecia a la muerte. Ni siquiera lo volví a ver.
Y es por eso que prefiero escribir esta carta como alguien que nunca lo conoció. Como la mayoría de los peruanos que nunca lo conocieron, y por los cuales murió: eso hace su muerte, más que muerte, una plegaria por la unión y solidaridad de un país que ya necesita desterrar la violencia y la injusticia.
El colegio en que estudió, ubicado a cuatro cuadras de su casa y testigo del crecimiento del niño normal y palomilla que fue Valer, debería llevar su nombre. No una calle o un parque metidos dentro de alguna urbanización o dentro del olvido. Los muchachos de hoy merecen saber que los héroes no están sólo en el cine ni en los libros: también están en los colegios, en la banca del costado, en aquel chiquillo que se recurseaba unos soles repartiendo periódicos por Pueblo Libre y que hoy toca las puertas de la gloria. Es la única manera de darle una opción de salida a la miseria que engendra el terror en la juventud del Perú. Es la lección que hubiera querido dejar Valer.
Alejandro Tellería Torres
L.E. 07853663
  • Humano homenaje. Los héroes no son de bronce ni de mármol.

    Nueva York, 3 de mayo de 1997
    En estos tiempos modernos y de supercomunicaciones, existe una brecha cada vez mayor entre nuestros niños y los héroes que ustedes y yo admiramos en la escuela (Grau, Ugarte, Bolognesi, etc.). Pero los acontecimientos nos han puesto una vez más frente a una prueba de valor que va más allá del deber. Las muertes de Valer y Jiménez son acontecimientos en la historia que no se deben limitar a uno o dos ejemplares de CARETAS. Esto debe ser enseñado, recordado en las escuelas, y frases como "cuando alguien insulta a mi país yo me convierto en un tigre" deben estar al lado de las de Bolognesi.
    Esta es una prueba para nuestros niños e incrédulos adultos, de que el Perú es un país viable y que su gente es decente y no solamente una tira de oportunistas. Para los niños ésta es una inyección de autoestima y patriotismo, que tanto nos hace falta, después de un largo período de apatía y desesperanza por la que ha pasado mi generación.
    Javier E. Paino, M.D.,Ph.D.
    Mount Sinai Hospital
    New York
    (painoj01@doc.mssm.edu)

  • El rescate en sí, tan espectacular en cuanto a lograr la liberación de los apresados.

    Manuel Moreyra entrevistado por Raúl Vargas de CARETAS: ojalá que el éxito del rescate no empeore la situación que lo precedió.

    RESCATE Y POLITICA

    California, 3 de mayo de 1997
    La labor del Presidente Fujimori no la conozco profundamente, pero pienso que es bastante buena, independientemente del rescate de los rehenes, por la alta popularidad que goza en estos momentos y con los años que ya tiene en el gobierno. Normalmente cualquier Presidente que está muchos años en el poder pierde popularidad, si no remontémonos a la historia de cualquier país.
    Con relación al rescate de los rehenes he leído muchas cartas a favor y otras en contra. Personalmente creo que fue una buena decisión, porque con los terroristas no se puede ni se debe negociar.
    Víctor M. Sánchez Colfer
    (victsan@msn.com)
  • Es verdad que desde 1990 Fujimori ha desafiado las leyes de la gravedad política peruana -aunque no la universal ni la norteamericana. En esta ocasión, sin embargo, el rescate lo ha sacado de un hueco en que su popularidad había caído 30% en un año, llegando a 38%, mientras que la desaprobación alcanzaba 52%. Ahora un 67% aprueba su gestión según Apoyo y un 58% según Imasen.

    Miami, 3 de mayo de 1997
    No entiendo la actitud de CARETAS contra el gobierno. Siempre están quejándose de cualquier cosa que el gobierno haga. Ahora salen con que "No hay quien los aguante". ¿Qué es lo que tratan de hacer con eso de que la vida de los héroes liderados por nuestro señor Presidente Fujimori, fue en vano? ¿Por qué no dejan de una vez en paz al Gobierno y en vez de estar criticándolo lo apoyan? Todos somos peruanos, los de aquí y los de allá.
    Por favor, me entristece ver periodistas escribiendo estúpidos artículos como el ya mencionado.
    Juan c Goya G.
    FoesPeru@aol.com

  • Es la excesiva explotación política de méritos principalmente militares a lo que alude CARETAS.

    Lima, 28 de abril de 1997
    Podemos defender la victoria o ponerla en duda, al igual que las razones de Estado, patriotismo, etc. Pero hay un asunto que no debe discutirse ni ocultarse: la naturaleza humana de todos los que murieron en esa residencia. Cuando la mayoría de periodistas (pro y antigobiernistas, los aparentemente sensatos y los sensacionalistas, en un vergonzoso consenso) hablaban de "un saldo de tres muertos que lamentar", yo me pregunté ¿Qué cosa eran los otros 14? Por favor, infórmennos en qué listado de pérdidas los han ubicado. ¿Entre los muebles, los animales o eran acaso seres imaginarios? Compartimos una cultura de violencia e inhumana indiferencia, sin la cual no se entienden tantos "excesos" que luego quedan impunes.
    Tampoco me parece sano el silencio periodístico cuando se prohíbe a los familiares de los emerretistas enterrar a sus muertos. La entrega de los cuerpos es un antiguo gesto de civilización. ¿Cómo negarlo entre miembros de un mismo pueblo? Hemos llegado a la barbarie silenciosa, la misma que nos hace creer ingenuamente que nos ven con buenos ojos en el extranjero. Sobre todo cuando nuestro Presidente aparece en TV paseándose por los salones manchados de sangre, rozando los cuerpos mutilados. ¿Con qué razón?
    Alicia del Aguila
    L.E.09298755
    (jdelaser@amauta.rcp.net.pe)

  • No todos los medios de comunicación han segregado a los muertos. Ver CARETAS.

    Idi Amin, ¿extravagancia que neutralizó críticas a operación Entebbe? Ver carta.

    Madrid, 26 de abril de 1997
    En varios centros universitarios de Madrid se convocaba, la semana pasada, a una manifestación frente a la embajada del Perú. Grande fue mi sorpresa cuando aprecié que quienes protestaban eran algunos peruanos y extremistas del Partido Comunista de la Madre Patria que desconocen completamente la realidad del Perú. Digo ésto porque condenaban ante todo el imperialismo, a Fujimori y mucho después la muerte de los terroristas ¿Así se defiende la paz y los derechos humanos? Ni mencionaban la muerte del magistrado, también consecuencia del asalto.
    Es evidente que las fotos de pobreza mostradas aquí por algunos refugiados políticos engañan a estas personas que lejos de preocuparse por los muertos que deja el ETA, de los nacionalismos, de la politización que vive su poder judicial, se preocupan por un país que desconocen.
    Lo más preocupante es que el diario El País mencionaba la asistencia de 100 personas, el Mundo de 400, cuando en realidad no había ni 50 revoltosos.
    José Saavedra Calderón
    LE 09388081
    (pepe@nodo50.ix.apc.org)

  • No son pocas las manifestaciones de diverso pelaje frente a nuestras sedes diplomáticas, ni falta prensa adversa en Europa, EE.UU., Latinoamérica y Japón. ¿Por qué? Los desplantes eufóricos, el paseo frente a los cadáveres, la explotación política tienen un cierto matiz desalmado ante un hecho de sangre tan significativo, y han herido susceptibilidades.

    Miami, 28 de abril de 1997
    Pocas veces en la historia mundial actos de terrorismo como el que experimentó la sociedad peruana recientemente han tenido un término feliz.
    Aquel rescate de Entebbe, Uganda, en 1976 fue catalogado como un éxito y aplaudido por el mundo. No recuerdo que existiesen críticas como las que hay en estos días hacia el señor Presidente.
    ¿Quizás el hecho de que aquel caníbal africano era más extravagante que nuestros terroristas sea la razón? ¿O es que la gente olvida la forma en que estaban armados los terroristas aniquilados? Se habla de los derechos humanos de los terroristas, ¿y qué pasaba con los derechos humanos de los rehenes y sus familiares? La acción de no toma de prisioneros fue el único camino factible para concluir con este lamentable episodio.
    Luis Pinedo
    GENESNET029
    (cisnelp@cisnecargo.com)

  • En la operación Entebbe murieron 20 soldados del ejercito ugandés, 7 terroristas del Frente Popular para la Liberación de Palestina, 3 rehenes y un soldado israelí.

    César Velarde, testigo de la revuelta de 1939. Ver carta.

    París, 30 de abril de 1997
    La imagen que ha quedado grabada en millones de memorias es la del Presidente del Perú ante cámaras inspeccionando la afectada residencia después de la toma, muy orondo y aún con sus bien encendidos ánimos triunfalistas delante de los terroristas abatidos. En Francia, ésta fue la escena que inspiró al conocido programa cómico-político los `Guignols de l'Info', difundido por canal Plus el domingo 27, para caricaturizar lo que para muchos fue el rescate. Un grotesco títere representó al Presidente AFF quien recibía un azafate que portaba tres cabezas cortadas (se supone de emerretistas muertos) cogía una de éstas y, encarándola le increpaba: "Muy listo eras, ¿eh? ¡¿Y ahora?!"
    Se reciben muestras de apoyo por la decisión tomada, pero al mismo tiempo se condena. Creo que todos los peruanos, sobre todo los afincados en ultramar, debemos contribuir con fervor patriótico a devolver la buena imagen que nuestro país estaba recobrando, empañado hoy por los últimos acontecimientos.
    Xavier Castillo-Advíncula
    (Castillo@ece.fr)

  • Ese programa no es muy cómico que digamos.

    México D.F., 30 de abril de 1997
    En entrevistas de Eco, y CNN al Presidente Alberto Fujimori se lo vio desbordante de alegría, por el "éxito" obtenido en la liberación de los rehenes, llegando, inclusive, a pecar de soberbio al ofrecer a los países que lo solicitan ayuda para combatir el terrorismo. La condena a este triunfalismo no se ha hecho esperar. Previamente a la liberación de los rehenes -el índice de popularidad del Presidente Fujimori había descendido y se cuestionaba al SIN. En esas circunstancias Fujimori se las jugó y ganó. No tenía nada que perder.
    Ojalá que en el futuro el estrellato televisivo no lo ciegue y Rambo pise tierra. Esta acción militar no significa el triunfo de la democracia, como lo ha expresado, porque la democracia se construye con todos los actores de la sociedad.
    Dr. Andrés Atachao M.
    (atachao@www.dcc.anahuac.mx)

  • Más sobriedad y modestia no vendrían mal.