

Mirada Maestra
Juan Manuel Ugarte Eléspuru, infatigable creador cuya vida y arte se han visto conjugados durante más de sesenta años, recibe homenaje.
En la tranquilidad de su Casa-Taller, Juan Manuel Ugarte Eléspuru (Lima, 1911), mira el porvenir con el vigor de sus 86 creativos años.
LA mirada, el gesto y la palabra de Juan Manuel Ugarte Eléspuru tienen ese tono animoso y proverbial de quien ha vivido sus mejores años en una plenitud creativa que hoy, recién cumplidos los ochenta y seis, se niega a abandonar.
Visitarlo en su casa-taller es como asistir a un gran museo, con la diferencia de que en ella no sólo las obras de arte rodean al visitante, sino que es posible dialogar animadamente con el maestro y escuchar de sus labios una retahíla de bromas con relación a la muestra que, en su homenaje, le han preparado 50 artístas peruanos. Para don Juan Manuel, ésta tiene como propósito "recordarme que estoy graduándome de Matusalén".
Es ese mismo humor, pícaro y por momentos corrosivo, el que le ha dado la imagen de maestro entrañable que le ha hecho justicia en todos estos años. Así lo entendieron las promociones que lo tuvieron como director en la Escuela Nacional de Bellas Artes por casi tres décadas, y son los más conspicuos miembros de las mismas -Víctor Delfín, Gerardo Chávez y Alberto Quintanilla, entre otros-, los que hoy se reúnen para saludarlo.
En su fecunda vida como pintor, escultor, escritor y grabadista, hizo patente su opción por un derrotero artístico donde estén representados los motivos de la peruanidad. "Jamás entendí a quienes dejaban de lado nuestra realidad y se preocupaban más por representar lo que se pinta en otros lados, descuidando nuestro mundo, nuestra realidad y nuestros problemas".
Ahora, luego de haber culminado "Costa Sur", el cuadro que preside esta exposición, se encuentra preparando, para fines o a más tardar inicios del próximo año, una muestra individual -aunque parezca mentira, la tercera a realizar en vida- que piensa titular, y lo dice sonriente, "Juan Manuel Ugarte Eléspuru antes que Anochezca. Pinturas 1936-1998". Esta reunirá cien obras entre conocidas y nunca antes exhibidas. Con ella intentará dejar "una imagen de despedida que refleje todo lo que he hecho, porque supongo que iré a rendir cuentas de mi vida pecadora en los próximos años". Luego añade: "quiero dejar un mensaje de lo que fui, de lo que el individuo Juan Manuel Ugarte Eléspuru realizó a través de una vida dedicada a la creatividad, pues siempre estuve al servicio del arte y de mi condición de peruano".
Quienes no conocen al maestro pueden creer que sus palabras denotan cierta amargura. Nada más alejado de la verdad, don Juan Manuel las dice con gesto alegre, como cada vez que se pronuncia sobre las cosas que no tengan que ver con el maltrato a la ciudad y su patrimonio cultural. Allí sí que, como auténtico limeño de la vieja guardia, vuelca su energía en la crítica de tales despropósitos. Los artículos que publica en diversos medios escritos, dan cuenta de la contundencia y de lo acerado de su verbo.
María Chávez, su fiel colaboradora, aprovecha un aparte para confesar que el maestro es realmente incansable si de culminar algún proyecto se trata, pues aun cuando los médicos, por razón de edad y no de enfermedad, le han recomendado trabajar en su taller un máximo de tres horas, él se da maña para emplear hasta cuatro horas de la mañana, tres en la tarde y otras dos o tres por las noches. No deja de ser paradójico que sólo así consiga hallar la paz que necesita para seguir creando. Cuando escucha que hablamos de su trabajo en el taller, mira al fotógrafo y le dice: "Si quieres te enseño un mameluco que de tan usado se para solo", y suelta la carcajada.
La remodelada galería Juan Pardo Heeren del ICPNA de Lima abrió nuevamente sus puertas para homenajear al maestro. La muestra permanecerá, en principio, hasta fin de mes, aunque todo indica que ésta se prolongará por algunos días más. (Pedro Tenorio Narváez).
La Rectora

La historia y proceso de restauración
de la escultura de La Virgen y el Niño,
conocida en los predios de la Universidad
Católica como "La Rectora", se
exhibe en la galería del
tercer piso del Centro Cultural de la PUC. La hermosa talla
en madera que data del siglo XVI, forma parte
de la colección del Instituto Riva Agüero.
Inundaciones en Puerto Rico, de John McConnico y Bailarinas de la Fundación Isadora Duncan de Viviane Moss. Fotos premiadas en el World Press Photo versión de 1997.
Fotos Premiadas.- El 40 concurso mundial más importante de la fotografía de prensa, el World Press Photo of the year 1997 eligió entre 35,650 fotografías en blanco/negro y color enviadas por 3,663 fotógrafos de 119 países del mundo, las 200 imágenes que están recorriendo el mundo. Como parte de su itinerario, visitarán nuestra capital por primera vez para exhibirse del 29 de mayo al 22 de junio en el Museo de la Nación, gracias a las gestiones realizadas por la Fundación World Press Photo, el Ministerio de RR.EE. de los Países Bajos, el Instituto Gaudí y el Museo de la Nación.
El Mundo es un
Pañuelo
La aventura planetaria de Herge, septuagenario autor de Tintin.
APENAS si viajó a la esquina, pero por el trajín de su personaje -Tintin- acaso podría considerársele, con justicia, prolegómeno de la utopía de la globalización. El peliparado sujetillo, al que dio vida a los 18 años en el diario "Le Vingtieme siecle", protagonizó más de una veintena de aventuras en los más diversos países de los cinco continentes, e inclusive precedió a los tripulantes del Apolo XI estelarizando, faltaba más, una lunática expedición.
Se debe a Frederic Tuten, autor de la celebrada novela "Tintin en el nuevo mundo", el testimonio sobre el modus operandi seguido por Georges Remi (a) Hergé, nacido en Bruselas, Bélgica, en mayo de 1907 y muerto en 1983, para tomar el pulso al mundo sin despegar el trasero de su silla de trabajo. Rodeado de selecta biblioteca, atiborrado de erudición enciclopédica y poseedor de apabullante colección de objetos etnoantropológicos de tan variada como disímil procedencia, se permitió trasegar por una serie de países recreados a su imagen y semejanza.
Aunque considerado poco menos que héroe por sus connacionales, y al menos famoso por legiones de sucesivas generaciones, el procedimiento -y sobre todo el dudoso parecido entre el escenario real y el resultante de sus artificios- le reportaron asimismo enemigos jurados.
A principios de los ochenta, mientras su existencia cedía a los apremios de la leucemia, auspiciada por el revival característico de los "posmos" una generación de historietistas europeos (entre otros, su paisano Jacques Tardi, el francés Yves Chaland y los seguidores de la denominada "línea clara" española, en particular Daniel Torres) confirmaron a través de su obra y a su peculiar manera el aliento eterno que, sin otro ánimo que el giro sin fin de la tuerca, Hergé proveyó a su obra única y maestra. (Sergio Carrasco).
EN MEMORIA.- Antonio Cornejo Polar, el querido y respetado intelectual arequipeño, falleció el sábado pasado a los 61 años de edad. Con la salud resquebrajada hace algún tiempo, Antonio dejó la cátedra de literatura latinoamericana que dictaba en una universidad de Estados Unidos para regresar a Perú. Antes había ejercido la docencia en San Marcos, centenaria universidad donde llegó a ser Rector. Su aporte a la historia literaria fue fundamental, incorporando con lucidez una serie de elementos indispensables para entender la heterogeneidad cultural de nuestro país. Creó la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, fue director de la Casa de la Cultura del Perú y el año pasado fue elegido presidente del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana. Con su muerte, el Perú pierde a un brillante intelectual.
MURAL DE WIESE.- En homenaje al poeta español Rafael Alberti y su poema "El Mar", el lunes pasado se inauguró en la Plaza Sáenz Peña de Barranco, un mural de 150 metros cuadrados del pintor Ricardo Wiese. Esta recuperación arquitectónica se logró a través de un gran mosaico con líneas azules, curvas y formas abstractas muy libres en color rojo. Wiese dialoga con el paisaje integrándose y otorgándole movimiento aprovechando el paso a la playa y las escaleras.