Cine-TV


La Prensa Atribulada

A veces, el cuarto poder es el primero.

Por FERNANDO VIVAS SABROSO

EL poder de la prensa es el desprestigio de los otros. La ecuación es brutal pero democrática. En encuesta de Analistas y Consultores difundida en "Contrapunto" un arrebatado 36% declara que la prensa es quien mejor defiende sus intereses; mientras ínfimos porcentajes, confundidos con el no sabe/no opina, endosan su confianza a poderes que hoy se suelen nombrar con cívico desdén ¿el Ejecutivo? ¿el Parlamento con mayoría oficialista? ¿el Poder Judicial? ¿el SIN? Bah.

Esta renovada confianza en el periodismo tiene tal uniformidad social que nos dice que a los estratos bajos que habían confiado en la prédica demagógica del gobierno, también se les han aguzado los sentidos. La percepción popular de la coyuntura, zarandeada y divertida por las broncas entre policías, congresistas y ambulantes se ha tornado recelosa y negociadora, y la prensa de toda laya, salvo excepciones, acompaña ese proceso. La yuca tan celebrada por el humor televisivo de Carlos Alvarez es la misma que hoy la tenemos bien adentro el periodismo de investigación trata de auscultar. La grata sorpresa es que ese esmero, un poquito rochoso, da un rating popular que nunca conoció el ceñudo y elitista género de la Tv. política.
Las respuestas de los desprestigiados son varias, están orquestadas e incluyen un golpe tan burdo como el comunicado del Comando conjunto contra Baruch Ivcher, presidente de directorio de Frecuencia Latina. César Hildebrandt, opositor furibundo hasta donde se lo permite su buen tino periodístico, asegura que el encono contra el 2 tiene que ver con el influjo que dicho Canal tiene sobre los estratos C y D, esos electores potenciales que decidirán pronto la continuidad del poder. Sin duda, pero hay que agregar que aquellos espectadores desarmados han de mirar la pantalla con el mismo recelo y desaprensión con que se enteran de las luchas en la cúpula. La Tv. les da la confirmación de lo mal representados que están y eso se agradece con el rating. Sólo tan gran desconcierto frente al desprestigio de las instituciones tutelares de las que la prensa no forma parte puede haber convertido a ésta, pasajeramente, en el Chapulín Colorado de nuestra democracia.


Gran Tina

La vigencia de Tina Turner.

  • Ha ganado premios de resistencia, desgañitándose como rockera adolescente y dribleando en el escenario con un par de extremidades que, de puro detallosa, acaba de asegurar en una fortuna verde. Pero antes que la vigencia está la calidad y, aunque es la mujer sencilla que en "I, Tina" narra con cierta ingenuidad sus primeros éxitos allá por los sesentas y las varias golpizas que le propinó el degenarado Ike, Tina Turner es un ícono serenamente consciente de sí mismo. La pueden ver, en un guiño final, desplazando a la magnífica Angela Bassett (que por dos horas se mete en su pellejo con muchas ganas) en la película que adaptada de su autobiografía le dedica el director Brian Gibson cantando el emblemático "What's love got to do wich it" que también da título al filme. (Véala este sábado a las 6 p.m. en HBO).


    Meses de Risas

    Elenco de Los Tránsfugas felices.

  • A cuatro meses del cisma humorístico de la televisión, un balance apurado: "Risas de América" insiste en la repetición de las mismas fórmulas que Guille aplicó en "Risas y Salsa", con un sólido trabajo de equipo, la vampirización de los invitados firmes por los cómicos bamba y, en especial, la feliz decisión de soltar en plaza a un buen transformista, Chibolín, alma y masa del programa que nos regaló un antológico copión de la elefantiásica Lía Crucet. Todo lo demás, incluyendo al vecindario de Huaycán que tira trapos al aire a falta de gags, urge de revisión. El "Risas y Salsa" dirigido por Efraín "Betito" Aguilar, menos cohesionado, apila sketches más aleatorios detrás de dos comicidades finas y autosuficientes: la de Oscar Gayoso por ahora mirando de soslayo detrás de su brillante parodia de Jaime Bayly y la de una Chola Chabuca que ayer nomás entró a la TV. y ya nos parece una vieja conocida.
    Atentos al humor.


    Cascando Almendras

    Almendra Golmelsky y Joaquín Vargas.

  • Por largo tiempo en las filas de "Nubeluz" Joaquín Vargas estuvo concentrado en gestos, detalles coreográficos y humanos, mientras otros montaban la parafernalia de un programa que llegó a ser un éxito continental. Ahora, fiel a Almendra Gomelsky en su nueva fase en el Canal 2, con mucha experiencia aunque con menos aliento de la audiencia, hace de todo -libretos, producción y dirección- para mantener la vigencia de un género voluble y laborioso.


    Picotazos
    -"Hasta el dejo (chileno) te está saliendo".

    -César Hildebrandt a Cecilia Alegría, jefa de RR.PP. de Edelnor.