Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

"Los hijos de Cerpa Cartolini merecen ser tratados con toda consideración", dice Caretas en respuesta a la carta que en mi contra escribe el señor Teodosio D. Gilvonio Conde. Y tiene toda la razón, por eso insisto en que es el MRTA el que debe dejarlos en paz y no aprovechar su tragedia en beneficio de la causa. Ya bastante daño han hecho. Les han hecho.

  • Lapsus lamentable. En página pasada aludí a los señorones y señoronas de la izquierda que se manifestaron -demostrando su falta de sintonía con el sentir popular- en contra de la reconquista de la residencia del embajador japonés. Y nombré, por lapsus lamentable aunque justificado en vista del homónimo relativo, al Dr. Aníbal Quiroga, distinguido jurisconsulto, habiendo querido mencionar a Aníbal Quijano, quien sí elucubró un largo y penoso artículo en contra de ese acto heroico que dio la libertad a 72 rehenes, uno de ellos fallecido en el fragor de la batalla que tanto disgustó a las tan sensibles como hipócritas almas de algunos izquierdistas. Disculpe, doctor Quiroga, por confundirlo.

  • Creo que mucha gente, incluido el suscrito, se podría sumar a una candidatura o a un movimiento de oposición si tan sólo la oposición tuviese algún proyecto que empiece sin la palabra No. Un programa realista, que no se ocupe tanto de contrariar y oponerse a los a veces prepotentes proyectos que presenta el Ejecutivo, sino que ofrezca algo nuevo y realizable. Que tenga un plan realista para reducir la pobreza y proporcionar empleo, cosa que todo el mundo exige pero nadie sabe cómo se hace. El pueblo quiere que le ofrezcan algo, algo nuevo y positivo, y no simplemente volver atrás. Quien se lance a la política o a las elecciones sin tomarlo en cuenta cometerá lo que el presidente Belaunde llamaba el acto impío del suicido.

  • Me pregunto ¿cuánto le habrá costado -literalmente, costado (hablo de billetes)- a la firma "Heres Atracción en la vía pública" convencer al funcionario municipal de Jesús María -¿o será de San Isidro?- encargado de autorizar la ilegal colocación de la serie de avisos con los que ha invadido la berma central de la Av. Salaverry, en donde debería -y seguramente es así- estar totalmente prohibida la publicidad? Esa berma, que por otra parte luce bien cuidada y mantenida, acaba de sufrir la invasión de una serie de avisos con el lema mencionado, que debería ser cambiado a "Heres Invasión en la vía pública".

  • Nuevamente mi aplauso más cálido y rotundo al alcalde Alberto Andrade, a cuyo coraje y decisión se debe la reconquista de Lima como ciudad habitable. Pocas veces se ha visto, no sólo en Lima sino en el Perú en general, un caso de voluntad positiva, fuerza y carácter parecido al suyo. Se le podrá criticar, como hace esta página, el nombre atrabiliario (Plaza Mayor) con el que ha rebautizado a la Plaza de Armas, el exceso de faroles, los defectos del piso y las bancas de mármol que parecen planchas al rojo vivo en el verano, y algunas (no muchas) cosas más de su gestión, pero nadie podrá dejar de reconocer su voluntad inquebrantable en una ciudad en la que la autoridad había abdicado. Comprendo por ello el notable recelo que le tiene el Ejecutivo. Pero no lo justifico sino lo critico. Con mezquindad no se hace ciudad ni menos patria.

  • ¿Para quién trabaja Daniel Estrada? No será para la U.P.P., en la que el ladino congresista ha colocado algunos de los coches-bomba que suele dirigir contra las más importantes causas nacionales, llámense explotación del gas de Camisea, unidad nacional en la oposición, o lo que fuere. Divide y vencerás no es lo mismo que Divide y perderás, congresista.

  • Que me disculpe Alberto Sánchez Aizcorbe, pero no he entendido la réplica que, en carta a esta revista, hace a mi cuestionamiento de que, arbitrariamente, la municipalidad de Jesús María le atribuya al IPSS la congestión de la Av. Arenales. No sé qué tiene que ver para el caso una supuesta dicotomía entre arquitectos (realistas ellos) y poetas (ilusos, según afirma A.S.A). ¿No será ése un lugar común?

  • Tengo la impresión -que no es sólo mía- de que en el Perú, en estos momentos, todo el mundo está en guerra contra todo el mundo: las Fuerzas Armadas en pleno (Ejército, Marina y Aviación) no contra el Ecuador sino contra un ciudadano; el Congreso contra el Tribunal Constitucional; la presidenta de la Comisión Ejecutiva del Ministerio Público contra el fiscal de la Nación; el congresista Estrada contra el congresista Forsyth; el gobierno central contra el alcalde de Lima; el Colegio de Abogados contra la cordura y la ponderación; etcétera, etcétera. Cuando se reúnan en Lima los cancilleres de la OEA tendrán la imagen del país que nos merecemos.

  • Hace poco fueron inauguradas la nueva Sala Inca, la remodelación de las galerías del área de Historia y la nueva iluminación del área de Arqueología, del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, de Pueblo Libre. A juzgar por los que asistieron al acto, se trata de un conmovedor, cálido y positivo logro del Dr. Fernando Rosas Moscoso, director del Museo y del director nacional del INC, Luis Arista Montoya, que han hecho posible convertir al Museo en una extraordinaria muestra permanente de la cultura peruana, que todos los peruanos deberían visitar. Paseo grato y necesario.