Fujimori Vs. La Prensa


Fujimori Vs. La Prensa
Críticas y generalizaciones promueven una justificada batahola en circunstancia en que el gobierno promueve el linchamiento del presidente de Frecuencia Latina.

LAS críticas del Presidente Fujimori a la prensa, vertidas primero en su discurso inaugural de la XXVII Asamblea General de la OEA, y reiteradas después, han provocado la comprensible protesta de casi todos los medios de comunicación del país. No es que la prensa sea intocable. El toma y daca de las críticas es parte esencial del periodismo.

Baruch Ivcher de Canal 2: atacado en base a dos preguntas. Derecha, Escardó de Gente.

Lo objetable son las graves generalizaciones presidenciales y el hecho que se den en el curso de una campaña que se inicia con un comunicado del Comando Conjunto, y que continúa con montajes en ciertas revistas obviamente contratadas por el régimen.
El centro actual de la tormenta es, como se sabe, Baruch Ivcher, el presidente de Frecuencia Latina, cuyo canal, el 2, cambió de una línea oficialista seguida estrechamente hasta el año pasado a una posición independiente y crítica, en la que se dio libertad al equipo periodístico que conduce el programa `Contrapunto' para realizar y difundir reportajes de investigación.
Hubo varias primicias de diverso tipo, pero el lío gordo comenzó cuando se revelaron los ingresos millonarios declarados por el asesor ad honorem Vladimiro Montesinos, jefe de facto del Sistema Nacional de Inteligencia.

UNA EXPLICACION

Parte de la campaña montada contra Ivcher se centra, por cierto, en un par de preguntas: ¿Por qué cambió de línea? ¿Le fracasó algún otro negocio? Cabe señalar que cualquiera sean las respuestas (y él ha reiterado que no tiene negocios que esconder), nada tienen que ver con la veracidad de las revelaciones de: `Contrapunto'.

El entorno de Fujimori promueve con cinismo los vicios periodísticos que denuncia.

Hay quien señala que el cambio de actitud de Ivcher coincide con la defenestración repentina de Jaime Yoshiyama del gobierno, y se asegura que existía un vínculo de amistad estrecho entre el dueño de Canal 2 y el otrora delfín del fujimorato a través del ex canciller Efraín Goldenberg. Sea como fuere, la agente del SIN Leonor La Rosa Bustamante sí fue torturada, y el cadáver descuartizado sí correspondía a Mariella Barreto, otra agente. Estas no fueron invenciones periodísticas ni campañas para desprestigiar a las FF.AA., sino hechos gravísimos descubiertos y reportados al público, como deber ser.

En suma, el personal periodístico de Canal 2 ha estado haciendo un trabajo impecable, y la actitud de los socios minoritarios de Ivcher, Mendel y Samuel Winter, marcando distancias en una carta dirigida al Comando Conjunto, resulta realmente deplorable.

¿ESTOS SERAN?

En todo caso, cuando el Presidente dijo que en la prensa "hay algunos casos de ocultación de la verdad, encubrimiento, soborno a ciertos periodistas, para que éstos ataquen a quienes buscan eliminar la corrupción", ¿a quiénes se refería?
CARETAS, con toda la ingenuidad del caso, le propone revisar el comportamiento de quienes ahora están a disposición de Palacio:

Gente
y Enrique Escardó.

Es una de las revistas a través de las cuales el gobierno ha montado lo más tosco de la campaña contra Baruch Ivcher y los periodistas de Canal 2. Se tiene entendido que las deudas tributarias de Gente no sólo son cuantiosas, como las de muchos otros medios de comunicación, sino que la empresa no ha optado por el fraccionamiento con la SUNAT ni ha pagado un centavo recientemente.
Sin embargo, la semana pasada Gente contrató la transmisión de un "editorial" completo en horario estelar de Canal 4 y en `24 Horas', de Canal 5'.
La broma demoró algo más de 8 tediosos minutos y según tarifa costó US$ 49,000 en Canal 4 y US$ 64,270 en Canal 5.
Gente también trató de publicar dicho "editorial" en los diarios de Lima, pero todos lo rechazaron.
La agencia de Daniel Borobio, el renovado asesor de imagen del gobierno, habría facilitado el pago al contado de los espacios en la TV.


Carlos Maraví y el yerno.

Desde que el gobierno decidió entregarle en exclusiva fotografías del interior de la residencia del embajador del Japón que sólo pudieron tomar y recabar las fuerzas de seguridad, la revista que ahora dirige Marcelo Gullo ha cambiado de tono, papel y diagramado.
Todo eso estará muy bien -cada uno sabe con qué socio se mete- pero participar en la campaña contra Canal 2 es otra cosa.
¿Tendrá algún precio?
Hace poco Fernando Ampuero, el director de Somos, habló con Carlos Maraví, el dueño de Sí, para comprar las tomas del interior de la embajada. Maraví le dio una cifra: US$ 80,000. Ampuero desistió en su empeño, pero ahora ya se sabe el valor que Sí le otorga a por lo menos parte de los favores que está recibiendo del gobierno.
Y la amabilidad es recíproca. En su último número Sí ha publicado documentos de fabricación dudosa contra Ivcher. Por ejemplo:
-Un apunte enumera cifras millonarias en dólares de una cuenta "secreta" en un banco en Miami, donde el susodicho depositaría "ingresos no declarados". Según los abogado de Ivcher, la letra es de su cliente pero no la que anota la nomenclatura "US$". Resulta, dicen, que el apunte corresponde a 1990 y la cifras están en intis, sumando el equivalente a unos veinte mil dólares- giros para pagar insumos para la confección de colchones.
-Una carta "a quien pueda interesar" del Comando Conjunto de las FF.AA. del Ecuador autoriza a los hermanos "Menahem" y Baruch Ivcher a "tratar asuntos relacionados con el abastecimiento de la Defensa Nacional". Resulta que el nombre del hermano de Ivcher se escribe "Menachem". Por otro lado, el documento está fechado el 1° de febrero de 1995. ¿Qué comando ecuatoriano en su sano juicio otorgaría en pleno conflicto semejante autorización a un ciudadano peruano? ¿Y, más aún, uno con sustanciales intereses en el Perú? ¿Y qué peruano (espía, agente o traficante de armas) que no fuera un completo tarado solicitaría en esas circunstancias un documento así?

Reátegui
en Expreso.

Para algunos la prosa de César Reátegui en sus notas en el diario Expreso tiene un estilo torturado que parece inspirado en los sótanos de San Borja. Para otros, Reátegui goza de conexiones especiales con los servicios de inteligencia y las altas esferas castrenses, porque él mismo lo insinúa. Cuando el MRTA tomó la embajada japonesa, se paseaba por la redacción afirmando "¡mañana entramos, mañana entramos!", en una curiosa primera persona.
En otras ocasiones el colega ha sugerido tener contactos con el mismísimo Vladimiro Montesinos, y a él se le atribuye una crónica tipo sociales publicada con llamada en primera plana dando cuenta del cumpleaños de "Doc", con el menú del ágape, la lista de invitados y hasta datos risibles, como una supuesta llamada de Henry Kissinger para felicitar al asesor del SIN por su onomástico.
Total, parece que Expreso tiene un corresponsal en el SIN, ¿o será al revés?